inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Domingo, 25 de febrero de 2018
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
09/04/2007 - Jorge Bustos Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
La finalización de la reforma de la M-30 suscita valoraciones adversas en Gobierno y oposición
Alberto Ruiz-Gallardón ha cumplido su objetivo de eliminar el tráfico de la ribera del Manzanares, pero le acusan de un coste ambiental excesivo.

En estos días de sucesivas inauguraciones, cuando se abren al tráfico los nuevos túneles de la reformada M-30, unos y otros hacen balance de lo que han supuesto estos dos largos años de obras, a la vista de los resultados. Evidentemente, mientras el Ayuntamiento reivindica los beneficios, la oposición y algunas asociaciones ponen el acento en los perjuicios.

Satisfacción municipal
Cuando el pasado 29 de marzo inauguró el subterráneo exterior de la M-30, entre Marqués de Monistrol y el Nudo Sur, Alberto Ruiz-Gallardón no ocultó la satisfacción de ver en fase de terminación el proyecto estrella de su mandato. Sumando a esta la reciente apertura del tramo norte del by-pass sur -el túnel urbano más largo de Europa-, el alcalde daba por logrado el gran objetivo: dejar el Manzanares sin coches, facilitando su integración en el entorno urbano y solventando la problemática movilidad de la zona mediante vías subterráneas. Cuando dentro de un mes se abra el túnel sur del by-pass sur, así como la conexión de Embajadores con la M-40 -posibilitando así la unión con Arganzuela-, se dará por terminada prácticamente la nueva M-30, aunque faltan ramales y completar carriles en algunos accesos.

Sebastián en el distrito
Dentro de su campaña ‘Por los barrios’, el candidato socialista a la Alcaldía, Miguel Sebastián, en su visita al distrito el pasado 26 de marzo lanzó el lema “Qué pasaría si no cambiara nada?”, en alusión crítica a la publicidad institucional, cuyo gasto de 40 millones de euros quiere denunciar Sebastián por considerarlo un “autobombo” desmesurado en una ciudad ya por sí endeudada: “El alcalde se ha gastado 5.000 millones de euros en las obras de la M-30 y las financiará poniendo peajes para circular por ella”. El candidato socialista definió el distrito como uno de los “más degradados y contaminados” de la ciudad, y se comprometió a realizar un estudio epidemiológico a los vecinos. Asimismo, anunció que el tranvía del este y el que atravesará la Castellana -una promesa electoral- se conectarán en la calle Méndez Álvaro, comunicando así Arganzuela con la Ciudad de las Oportunidades que proyecta en Abroñigal. Por último, aprovechó la ocasión para recordar la incumplida sentencia de 2005 que obliga al Ayuntamiento a reparar las grietas del inmueble número 53 del Paseo Imperial, donde una treintena de familias sufre desde hace 15 años el deterioro de sus viviendas.

Descontento de los ecologistas
Pese a que el proyecto municipal ha pretendido reducir las emisiones contaminantes gracias a los propios túneles, desde  asociaciones como Ecologistas en Acción se denuncia que el río ha visto mermado su cauce, que el arbolado tardará varias décadas en recuperarse y que en los túneles habrá una salida de gases tóxicos cada 200 metros.

 

© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic