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08/12/2015 - LUIS VALIENTE Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Los últimos días del Emperador
Antonio Villacorta --especialista en la Casa de Austria y gran divulgador de su historia, a quien recordamos por su extraordinaria obra sobre la Emperatriz Isabel-- publica ahora una biografía intimista de Carlos V que nos lleva a través de los hechos y personajes claves en su vida, hasta esos días que el Rey Emperador pasa recluido en el monasterio de Yuste esperando a la Muerte.

 

Esta obra detalla con minuciosidad el curso vital del emperador desde su fracaso en Metz, en 1552, y hasta su fallecimiento en Yuste, en 1558. Pero aporta un breve compendio biográfico de sus primeros años, y mira retrospectivamente, de forma puntual, a momentos estelares de su deambular existencial, que fueron muchos. Tiene, por tanto, el sabor de una biografía integral, y el atractivo de todo trabajo histórico bien escrito y documentado.

 

 

Carlos V sigue ejerciendo un sorprendente magnetismo en los más diversos ámbitos de la cultura europea actual. Su recuerdo sigue muy vivo en la sociedad, y su interés rebasa con mucho los límites de una historiografía oficial. La razón resulta convincente: desde la Edad Media, hasta hoy mismo, ¿cuántos gobernantes estuvieron presentes en la raíz misma de la configuración política de nuestra Europa?... Carlos lo estuvo, y fue protagonista principal. Su figura, como consecuencia, ha sido traída y llevada por historiadores, dramaturgos, economistas, sociólogos, políticos y militares, y hasta por teólogos y toda suerte de expertos.

La presente obra se aproxima, sin embargo, a la figura del emperador con cierto aire renovado y desenvuelto; lo que, en sí mismo, parece un logro a destacar. El punto de vista es el psicológico, un enfoque íntimo y personal. Se estudian sus emociones, pulsiones y vivencias espirituales, su conducta reactiva, sus respuestas éticas, en el marco de su religiosidad omnipresente.

 

 

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