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08/06/2009 - Redacción Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Imagen del cementerio de Carabanchel, que cuenta con una superficie de 87 hectáreas.
Detenidos los supuestos responsables de 400 robos en el cementerio de Carabanchel
Supuestamente los saqueos los realizaban una banda de siete jóvenes rumanos, vecinos del poblado chabolista de Aguacate, anexo al camposanto.

Se dedicaban a asaltar el cementerio de Carabanchel, tanto de día como de noche, y llevarse todo lo que encontraban de valor. El pasado 20 de mayo, los agentes del distrito sorprendieron a seis de los supuestos ladrones - de nacionalidad rumana-, justo en el momento en el que, una vez más, iban a saltar la tapia del camposanto para seguir con su ‘hazaña’, que les ha llevado a ‘desvalijar’ unos 400 nichos, según la Empresa Funeraria. 

Unas horas después fue detenido otro supuesto miembro de la banda, que se encontraba en su casa, ubicada en el propio distrito. Según las investigaciones, éste último era el encargado de recoger el material robado y venderlo. 

Los robos comenzaron hace meses; los detenidos sustraían todo tipo de objetos de valor, objetos que contuvieran hierro, cobre o bronce eran ‘material apetecible’ para esta banda, que se introducía en el cementerio por la noche o por el día, en horas en las que la presencia de visitantes era mínima. 

Los asaltos se producían de forma muy espaciada en el tiempo, dato que ha complicado la investigación policial, que llevaba realizándose desde hacía aproximadamente un mes. 

Los chatarreros sospecharon 

Estatuas de bronce, crucifijos, tapas de alcantarillas, lápidas de mármol y granito o cajas de zinc de los ataúdes eran los objetos que estos jóvenes rumanos se llevaban para venderlos a los chatarreros. Estos han sido los que se extrañaron al ver que, entre los objetos que les traían, había cintas y restos de zinc que se utilizan para revestir los ataúdes; incluso algunos de los armazones desprendrían un olor putrefacto, por lo que alertaron a la policía. 

Así, comenzó la investigación policial, que ha finalizado con la detención de estas siete personas, pilladas in fraganti con dos cristos de bronce, rejillas de alcantarilla, cable de bronce y de aluminio y 500 metros de recubrimiento de plástico. 

Por su parte, los familiares de los difuntos piden que se aumente la vigilancia, para que hechos así no se vuelvan a producir. A pesar de que hay vigilancia privada las 24 horas del día, la gran  extensión del camposanto hace muy complicado tener un control total de todas las entradas, por lo que los familiares piden que se aumenten los agentes, privados o bien de la Policía Nacional.

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