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21/04/2016 - Rafa Neira Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Ana Santos Aramburo.
Ana Santos Aramburo: "Se supone que todo lo conocemos de Cervantes pero muy pocos lo han leído”
La directora de la Biblioteca Nacional Española recibió a EL DISTRITO

Ana Santos Aramburu (Zaragoza, 1957) saca tiempo de donde no hay para atender a EL DISTRITO. Se encuentra en estos momentos en el punto álgido de la semana más importante del año, cervantinamente hablando. A menos de una semana de la fecha de celebración de la muerte del autor de El Quijote, la directora de la Biblioteca Nacional, bibliotecaria vocacional, confiesa sentirse más cómoda “en la piel de Alonso Quijano que en la de Sancho Panza”. Ya sabemos, por tanto, de su idealismo irredento…

El año 2016 está marcado en rojo en la Biblioteca Nacional por aquello del universo cervantino: se cumplen 400 años de la muerte del genio alcalaíno ¿Qué tiene que decir la BNE sobre Cervantes?

Bueno, efectivamente el 2016 está marcado en rojo desde hace más de dos años en la Biblioteca Nacional porque aquí conservamos la mejor colección de cualquier institución pública de cualquier biblioteca del mundo. Somos muy conscientes del valor que tiene esta colección como centro de referencia que tiene el cervantismo a nivel internacional. Por lo tanto, lo que empezamos a hacer hace más de dos años es planificar una serie de actividades encaminadas, por una parte a identificar, catalogar y digitalizar esta colección, es decir, dar a conocer y facilitar su uso o acceso; y luego, por otra parte, una cantidad importante de actividades culturales que permitiesen acercar al gran público a Cervantes, conocer su vida, su figura y, no sólo eso, sino también conocer su obra y facilitar su lectura, es decir, de Cervantes todos hablamos, se supone que todos lo conocemos pero muy poca gente lo ha leído.

¿Qué labor y tarea lleva haciendo la Biblioteca Nacional en relación a la conmemoración de la muerte de Cervantes y por qué?

Iniciamos la catalogación de la colección cervantina, esa ha sido una tarea que ha implicado a todos los departamentos de la biblioteca. Una tarea de coordinación conjunta que no se había realizado desde 1916 y que abarca toda clases de materiales, no sólo manuscritos o impresos sino también música, mapas, revistas, todo lo que representa dentro de las colecciones de la Biblioteca Nacional, el universo cervantino. Hablamos de una colección que supera los 26.000 ejemplares, muchos de ellos en dominio público, libres de derechos y esos son los que estamos digitalizando. De tal manera que sea muy fácil acceder a través de Internet al texto completo, a los dibujos, a las estampas a los mapas, a todo lo que tiene que ver con Cervantes. Es una buena manera de facilitar el uso de nuestra colección. Luego, por otra parte, la programación que hemos hecho está dirigida a todo tipo de público. Tenemos nuestra gran exposición: Miguel de Cervantes, de la vida al mito, que lo que hace es recrear la vida de Cervantes y explicar los motivos por los que fundamentalmente a partir del siglo XIX, Miguel de Cervantes y El Quijote se convirtieron en mitos necesarios para la historia de España. Y luego, actividades para niños, para jóvenes, para familias, actividades musicales, como la del día 22 de abril, donde tendremos un extraordinario concierto en el salón de lecturas y se van a interpretar al piano composiciones hechas por compositores españoles en relación con el año 2016 y con Cervantes; actividades para colegios, un programa pedagógico muy ambicioso, es decir, nos hemos volcado con Cervantes en el año 2016.

Hay opiniones que sostienen que Inglaterra se ha volcado más en la conmemoración de la muerte de Shakespeare que España con la de Cervantes. ¿Está de acuerdo?

Bueno, todo en la vida tiene interpretación, según como se mire. Y yo, por lo que respecta a la actividad que ha hecho la Biblioteca Nacional, el trabajo que viene haciendo, como digo, desde hace más de dos años, me considero, desde luego muy satisfecha. Por la exposición han pasado ya más de 40.000 personas y, realmente, todas nuestras actividades se nos llenan de público en el momento que la sacamos, de tal manera que hemos tenido que doblarlas, hemos tenido que hacer el doble de talleres, de conferencias, en fin, hay muy buena acogida por parte del público y hemos tenido que responder a ellas. Sí que es cierto que una de las cosas que posiblemente ha pasado es que la difusión de las actividades, que superan ya las 300 en número, actividades para conmemorar a Cervantes este año organizadas por toda clase de administraciones públicas, organizadas también por instituciones privadas y muchas de ellas fuera de España, a través de la Agencia Española de Cooperación y todas las embajadas, posiblemente estas actividades encomendadas a esta conmemoración se ha publicitado tarde, más tarde de lo que lo ha hecho Inglaterra para conmemorar a Shakespeare, pero eso no significan que no existan, están ahí y hay una muy buena programación.

Háblenos del Quijote Interactivo de la Biblioteca Nacional.

Pues El Quijote Interactivo fue una apuesta que hicimos hace unos tres años para facilitar el acercamiento de las personas que nunca lo habían hecho al Quijote y a su época. Entonces lo que hace es que relaciona distintas partes de la obra literaria en torno a la música, a la vestimenta, en torno a los usos y costumbres de la sociedad para facilitar el entendimiento. Sé que además ha tenido mucho éxito y se utiliza mucho en colegios, se utiliza en clase para dar un enfoque más pedagógico, más accesible a lo que es la obra de El Quijote de la Mancha.

¿Cree que Cervantes, al igual que la Biblioteca Nacional, está familiarizada con el público?

A Cervantes todo el mundo le conoce, en cuanto a nombre y en cuanto a su valor como nuestro gran escritor en lengua española, que es junto a Shakespeare, uno de los grandes genios de la literatura universal. Todo el mundo le conoce, todo el mundo ha hablado de él, lo que sí que es cierto es que posiblemente muy poca gente le conozca en profundidad y no tanta gente le haya leído. Es cierto que acercarse a la obra de Miguel de Cervantes en el siglo XXI no es fácil si acudimos a ediciones del siglo XVII, por ejemplo, pero también es cierto que ahora, este año, y también anteriormente con ocasión de la celebración de la primera y la segunda parte de El Quijote, se han hecho ediciones de El Quijote muy asequibles a todo tipo de público, con lo cual, leerle es mucho más fácil.

Andres Trapiello, por ejemplo.

Exacto, hizo una este año que desde luego es muy recomendable que se lea. Se lee estupendamente y además es muy respetuosa con la edición original de El Quijote.

¿Por qué deberíamos leer El Quijote?

Pues El Quijote, además de que es una obra muy divertida, es una obra absolutamente imaginativa, llena de un humor inteligente y se lee muy bien. Pero además transmite una serie de valores, que es una de las partes que intenta explicar la exposición, una serie de valores universales que aún hoy siguen vigentes. El escritor Miguel de Cervantes se une de una manera muy íntima con lo que representa El Quijote. Hay una simbiosis entre ambas figuras y, de hecho la vida de Miguel de Cervantes, que fue una vida dura, fue una existencia de superación de sí mismo, en la que él valoraba por encima de todo su propia libertad. Su difícil vida no le impidió contemplar su existencia y la de los demás desde unos puntos de vista que hoy en día nos sirven, como es por ejemplo la superación continua de uno mismo, la lealtad a tus ideales, a tus propias convicciones, el ejercicio de tu propia libertad individual desde la conciencia de un pensamiento crítico, propio pero basado en la ética.

¿Cree que a Cervantes le llegó a molestar la excesiva fama de El Quijote?

No, yo creo que a Cervantes no le molestó la fama de El Quijote, de hecho, escribió la segunda parte después de la primera, una vez que salió El Quijote de Avellaneda. Él escribió otra serie de obras cuyos personajes también representan el sentir vital, la aventura intelectual y vital que tuvo Miguel de Cervantes. Lo que sí que es cierto es que estoy segura que nunca pensó que tal y como murió en 1616, su obra, 400 años después iba a tener la repercusión que ha tenido durante todo este tiempo.

¿Se encuentra más cerca de Alonso Quijano o de Sancho Panza?

Como ser humano, como persona, me encuentro más cerca de Alonso Quijano, soy mucho más idealista, no me importan los retos, me gusta medirme a mí misma y ver si puedo superar los retos. Creo que la superación, el esfuerzo que cada día es la aventura de vivir para todos y cada uno de nosotros, ese esfuerzo, esa superación, es lo que otorga la felicidad.

¿Qué se puede mejorar de la BNE y en qué se diferencia de las del resto del mundo?

Pues se deben mejorar y se pueden mejorar muchas cosas, en ello estamos. ¿En qué se diferencia de las del resto del mundo? Depende de con qué biblioteca la estemos comparando. Si por ejemplo nos comparamos con bibliotecas de nuestro entorno, cercanas, de países similares al nuestro, pues estamos a un nivel muy parecido. Tenemos una biblioteca que es producto de nuestra historia, una historia aquí recogida de más de 300 años. Esta biblioteca la fundó Felipe V, el primer monarca de la dinastía Borbón, que llegó a España y tenía que gobernar un país que no entendía muy bien y pensó que poner su biblioteca privada a disposición de todos los ciudadanos era una manera de fomentar un pueblo más culto y por lo tanto, mejor. Este es el origen de la Biblioteca Nacional y a partir de ese momento la Biblioteca ha recogido todo lo que se publica en España a través del depósito legal. Quiero decir con esto que las bibliotecas nacionales son producto de la historia de los distintos países, de la riqueza cultural que ha sido capaz de desarrollar y nuestro país ha tenido una historia cultural muy rica, llena de acontecimientos, llena de creadores, pensadores y todo eso es lo que aquí se recoge. Sí que es cierto que la biblioteca necesita una serie de cosas. Creo que a partir de la Ley que recientemente se aprobó en marzo del año pasado, a partir de la aprobación del estatuto que confiemos que se apruebe en breve, espero que esto sirva como punto de partida que lleve a, fundamentalmente, valorar lo que esta institución significa para nuestro país. Muy pocos países tienen una historia tan rica, culturalmente hablando, e históricamente rica de acontecimientos como el nuestro. Esto significa que los países que no la tienen intentan comprar y hacerse sus propias bibliotecas. Es imposible. Ni se las pueden inventar ni pueden adquirir las colecciones puesto que no existen o no salen a la venta. Entonces es importante que seamos conscientes del valor de esta institución, una institución cultural de primer orden y como tal hay que considerarla, apoyarla y aprovecharla. Esta es la gran tarea que tenemos por delante.

¿Qué función desarrolla como directora de la Biblioteca Nacional?

Pues mi función, lógicamente, es dirigir esta casa, gestionarla e intentar cumplir los objetivos que nos marcamos en nuestro propio plan estratégico que se aprobó el año pasado en cuanto a lo que consideramos que esta Biblioteca Nacional debe de hacer, a sus fines y a sus funciones, que es fundamentalmente y en este momento, seguir preservando el conocimiento, la cultura que se genera en nuestro país, seguir preservándola hoy, es decir, en un entorno digital, en un momento en el que se generan muchos contenidos sólo en soporte digital, tenemos que seguir guardándolos porque son las fuentes de nuestra historia, es nuestro futuro. Por otra parte, gestionar esta casa cada vez mejor. Hemos tenido en los últimos años, al igual que el resto de organismos de la Administración Pública, unos recortes presupuestarios muy importantes que nos ha obligado a mejorar la gestión interna para poder hacer, con menos, lo mismo y a ser posible, más. Y luego abrir esta institución a la ciudadanía, que se sepa que este es un lugar al que se puede venir a aprender, donde se puede disfrutar y donde puede venir todo tipo de público, no sólo los investigadores que quieren consultar nuestras colecciones, aunque ellos también. Y fundamentalmente, apoyar la generación de conocimiento a través de la alianza con instituciones dedicadas a la investigación, principalmente las universidades.

¿Qué opinión le merecen las nuevas tecnologías aplicadas a la Biblioteca?

Son absolutamente imprescindibles. Nunca hubiésemos podido manejar la cantidad de información que se maneja, permitir el acceso, permitir el acceso, permitir el uso y sobre todo ayudarnos a difundir y a dar a conocer las colecciones si no manejásemos las tecnologías de la información, que desde hace muchos años entraron en las bibliotecas. Son una de las grandes instituciones a nivel institucional, las bibliotecas, que precisamente por conservar tal cantidad de información, desde el primer momento entraron en la era digital. No sólo normalizando el acceso a la información en las grandes bases de datos filográficas, sino también ahora digitalizando sus colecciones y permitiendo el acceso y reutilización de los contenidos digitales. Para nosotros son básicas y procuramos ser punteros en todos los retos tecnológicos que nos ponemos a nosotros mismos.

¿Existe la biblioteca perfecta?

Creo que la biblioteca perfecta depende en qué términos hablemos de ella. Una biblioteca perfecta si hablamos de una colección especializada solamente en un contenido, en un tema concreto puede ser que exista para un bibliófilo que, amante de ese tema, dedica su vida y su pasión a formarla y a conservarla, para él entonces es su biblioteca perfecta. Pero hoy en día no podemos hablar de una biblioteca universal y, por lo tanto, si consideramos que una biblioteca perfecta es esa que da acceso al conocimiento universal, no existe. Nunca existiría una biblioteca perfecta, es imposible, ni si quiera Internet.

¿Cuáles son los fondos que más se consultan?

Aquí se consultan fundamentalmente aquellos fondos o aquellos ejemplares que no están en otras bibliotecas que han sido producto de depósito a la BNE a través del depósito legal o que son ejemplares únicos, muy raros, procedentes de bibliotecas privadas, bibliotecas de bibliófilos que fundamentalmente en el siglo XIX ingresaron en la Biblioteca Nacional. También fondos raros, de años en los que en nuestro país, por motivos históricos fundamentalmente o bien la distribución de la edición ha sido escasa, o bien el crecimiento de las bibliotecas públicas o las universitarias no ha sido el que debía ser, por ejemplo, se consultan bastante colecciones en relación con los últimos 40, 50, 60 en cuanto a edición española pero también todo lo que son ejemplares únicos como por ejemplo manuscritos del Siglo de Oro, cuyo grupo de la Universidad de Barcelona estamos haciendo un trabajo de investigación, o archivos literarios de determinados personajes.

¿Qué fondo destacaría por encima del resto?

Es muy difícil, cada vez que me hacen esta pregunta no sé qué contestar. Porque, ¿cómo podemos diferenciar el valor que tiene la última copia manuscrita que se conserva del Cantar del Mío Cid o dos ejemplares del Beato de Liébana, los Códices Madrid de Leonardo da Vinci, el archivo personal de Barbieri, la partitura original del Concierto de Aranjuez...? ¿Cómo podemos diferenciar el valor que para la cultura española tiene todo esto? Lo que sí que es cierto es que aquí lo que conservamos es aquello que tiene un mayor valor en relación con el patrimonio bibliográfico y documental y con la historia y la cultura española.

Imagino que las normas de seguridad deben ser rigurosas para preservar los fondos.

Sí, las normas de seguridad son muy estrictas incluso tenemos algunas veces protestas de nuestros usuarios en relación a lo estricto que somos con el acceso y el uso de las colecciones patrimoniales pero tenemos que ser conscientes de su valor. Nuestra responsabilidad es preservarlos al máximo porque tienen un valor único para la cultura española.

¿Está a favor de que se externalicen los Servicios de la BNE?

No estoy en absoluto a favor de que se externalicen los servicios y los procesos internos que son inherentes a la misión de la Biblioteca Nacional. Creo que lo que son las funciones básicas de la Biblioteca y que por lo tanto, conforman su propia identidad como institución cultural, deben realizarse por empleados públicos, de plantilla estable que no solamente conserve el conocimiento que su propia tarea va generando a lo largo del desempeño, sino también que puedan mantener una fidelidad a una institución cultural como ésta y puedan tener también una estabilidad en su propio trabajo. No soy contraria a la externalización para lo que la ley dice, que son situaciones especiales en las que hay que hacer una tarea concreta para la cual la Administración Pública no tiene recursos y que empiezan y que terminan porque hay que hacerla, pero no para mantener un modelo de gestión de una institución como la BNE basado en la externalización de lo que es inherente a su propia misión. No estoy en absoluto de acuerdo y, de hecho, este año, una de las cosas que hemos tenido que creo que son importantes para la Biblioteca es una muy buena oferta de empleo público. Han sido 101 plazas de empleo público, de bibliotecarios, de las tres escalas de funcionarios para la BNE.

¿Por qué es tan importante para la Biblioteca Nacional la Ley reguladora?

Por dos motivos primordiales: en primer lugar, porque reconoce el valor de la institución, el valor de la Biblioteca Nacional como institución clave para la cultura española, y eso es importante, es un reconocimiento legal que era necesario y que además fue una ley aprobada por consenso político, hubo alguna abstención de algún grupo pero sin votos en contra y para mí fue especialmente emotivo ver como en el Congreso de los Diputados, los diputados de los distintos partidos políticos hablaban del valor de esta Biblioteca. Y por otra parte, porque había que adaptarla al entorno actual, a un entorno digital, en el cual la preservación de los contenidos hay que hacerla y sobre todo hay que prestar unos nuevos servicios digitales que son los que la ciudadanía está demandando y una intensa y fuerte programación cultural dirigida a todo tipo de público. Esas tres cuestiones son claves en la ley.

¿Es vocacional el trabajo de bibliotecario?

En muchos casos sí, no siempre porque a veces la elección de una profesión es producto del azar, de la vida pero sí que es cierto que en el caso en que no es vocacional, una profesión como la de bibliotecario debe hacerse vocacional, es decir, es mucho más fácil trabajar bien como bibliotecario quien de verdad es capaz de valorar el libro, el conocimiento, y de saber de la importancia que tiene la transmisión de este conocimiento como generadora de nuevas ideas que hacen avanzar a las sociedades. Ese amor, ese reconocimiento de esa misión, de esa tarea, ayuda a trabajar mejor y desde luego, los bibliotecarios, son en general, profesionales muy comprometidos con la tarea que hacen.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta la BNE en este siglo XXI?

El reto fundamental que tenemos ahora es adaptar, preparar la BNE para el entorno digital. Ser capaces de preservar los contenidos de la web española, ser capaces de conservar aquella información relacionada de manera directa con acontecimientos claves para nuestra historia que se estudiarán en el futuro. Los historiadores del futuro tendrán que acudir a fuentes digitales para explicar por ejemplo qué está pasando en el momento político actual en España y esas fuentes digitales van a estar aquí conservadas. También mejorar nuestros servicios digitales, cada vez la demanda, lógicamente es mayor (la descarga el año pasado de documentos de nuestra biblioteca digital hispánica rondó casi los cinco millones de descargas, lo que significa que el uso además de ser exponencial es infinitamente mayor si lo comparamos con el uso de ejemplares físicos en nuestras salas de investigadores). Y luego, demostrar el valor cultural que tiene esta Biblioteca y facilitar a quien quiera venir a conocerla, a aprender, a conocer las actividades culturales, que sepa que hay opciones para todo tipo de público. Estos son nuestros grandes retos junto el mejoramiento de la gestión interna, es decir, facilitar el uso de los recursos que tenemos, estabilizar la plantilla y gestionar mejor. Gestionar en la Administración Pública no es cuestión de mayor presupuesto sino de mayor gestión.

Comentarios: 2
Ana Belén dijo el 25/04/2016 a las 16:17h.
Muy buena entrevista, respuestas interesantes a acertadas, e interesantes también, preguntas.   Avisar al moderador
mario fernández dijo el 23/04/2016 a las 15:48h.
Interesante entrevista   Avisar al moderador








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