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31/05/2012 - Redacción Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Arsenio Escolar: "Un producto informativo gratis no es de peor calidad"
El Distrito habla con Arsenio Escolar, director del diario gratuito '20 Minutos'

Arsenio Escolar es de Torresandino (Burgos), ha ejercido puestos de responsabilidad en ‘El País’, ‘Cinco días’, ‘El Sol’ y ‘Diario 16’, entre otros periódicos. Escolar es maestro de periodistas, tertuliano en televisión y director del ‘20 Minutos’, el diario gratuito más importante y leído de España.

¿Cómo empezó su carrera?

Por accidente. Estudié Periodismo hace más de 30 años y Filología Hispánica. Preparaba unas oposiciones a cátedra de instituto de literatura y lengua. Y en el camino, dando clases incluso, en el año 81 coloqué a puerta fría un reportaje en ‘El País’. Uno de sus grandes jefes me dijo, “oye chaval, quieres ser profesor y creo que te equivocas, podrías ser buen periodista, vente y te doy trabajo”. No me presenté a las oposiciones y me dediqué a esto.

Luego llegué a ser subdirector de ‘El País’, ‘Cinco días’, ‘Claro’, director de la edición de Burgos de ‘Diario 16’, redactor jefe de ‘El Sol’…, he trabajado toda mi vida en diarios, salvo un pequeño periodo en un semanal, ‘Cambio 16’. Hasta que en el año 2000 fundé con una serie de socios ’20 Minutos’.

¿Cuál era su nombre original?

En febrero del año 2000 se llamaba ‘Madrid y más’, en noviembre lo sacamos en Barcelona, con ‘Barcelona y más’. En 2001, tuvimos a seis cajas de ahorros como accionistas y al año siguiente se les acabó la paciencia con nosotros y vendimos el periódico a un grupo noruego muy grande que nos rebautizó como ’20 Minutos’. Ellos tenían un diario gratuito en Suiza y Alemania que se llamaba así, concebido porque en ese tiempo en el transporte público se leía entero y te ponías al día de todo.

El EGM da una lectura media de nuestro diario de 17 minutos y anteriormente de 21, depende de la paginación y esta a su vez de la publicidad. Ahora el periódico tiene de 24 a 28 páginas. Hace cuatro años tenía más de 40.

¿Qué les espera en 2013 a los medios de comunicación?

Una transformación radical, los medios de comunicación tenemos dos crisis, la económica y la estructural del modelo. La económica ha coincidido con que están cambiando los hábitos del público a la hora de informarse, entretenerse y relacionarse. Cambia por Internet, hay una gran parte de los lectores, sobre todo los jóvenes que ya no buscan los productos impresos, se informan con productos online.

Nuestro cliente se está yendo de medios impresos a soportes tecnológicos. Hay un problema grave, tengo que adaptarme como editor sin abandonar el papel dedicarme online, donde se van los lectores, porque sabes que al mismo tiempo se van a ir los otros clientes, los anunciantes. La inversión publicitaria total está cayendo de una manera alarmante, es lo que nos da la complejidad de la crisis.

Vamos a un periodo de transformación de soportes bestial, no nos vamos a conocer a nosotros mismos cuando nos miremos dentro de dos años. Todos los editores habremos cambiado nuestra focalización de producto, manera de comunicar, comercializar y distribuir. En este entorno me dices, ¿el papel tiene futuro?, creo que sí, pero el papel tenemos que transformarlo radicalmente. No podemos hacer los productos impresos como los hacíamos antes de que tuviéramos nuestra propia competencia online.

’20 Minutos’ llega a ser el diario más leído de España en el 2005, desde entonces ha habido 21 encuestas y en todas hemos sido el más leído. Ya en ese año lanzamos 20minutos.es que es el tercer medio online más leído de España y situado en el Top 20 a nivel mundial.

Esa  convergencia del papel y online ¿a qué altura se encuentra?, ¿en el minuto 90?

Creo que el partido no ha llegado ni a la mitad. En los grupos multimedia todavía pesa mucho el papel en los ingresos, costes y lectores. Nosotros en papel tenemos 2.062.000 lectores diarios según el EGM y online unos 850.000 usuarios únicos cada día.

Los lectores en papel son más del doble que en Internet. El 70% de nuestros ingresos procede del papel y el resto de la web. La curva sabemos que de dos a cuatro años se igualará y posteriormente superará Internet al papel. Está pasando porque el público la manera de leer e informarse ha cambiado.

¿Qué ofrece ’20 Minutos’ que no pueda dar ‘El País’ o ‘El Mundo’?

La apuesta por la calidad de los contenidos. Porque sea gratuito no puedes decir que vale cualquier cosa porque no es así. Para que la información sea precisa, veraz, bien titulada, delimitada y sin faltas de ortografía, pongo el mismo empeño que ponía cuando era subdirector de ‘El País’. Que el lector reciba un producto informativo gratis no quiere decir que sea de menor calidad. La radio es gratis y la hay buena, mala y regular, pues en la prensa igual.

La clave es la verosimilitud. Además, en nuestro caso somos 15 diarios locales, hay elementos que coinciden entre ellos y otros que no. La apuesta local en nuestro caso creo que ha sido uno de los factores de éxito. Pretensión de calidad del producto, foco local y distribución.

Un ejemplo es que lanzamos la misma tirada que nuestra competencia, sin embargo tenemos un millón más de lectores, porque la distribución es clave para nosotros. Sobre todo fomento mucho que el lector lea y pase el periódico, a mi me arruina si se lo queda. Lo que hago es dinamizar los mecanismos de rotación de ejemplares. Nunca he puesto crucigramas o sudokus, porque son un freno, si a uno de cada 20 lectores le gusta el sudoku como en el metro no lo podrá hacer lo guardará para hacerlo a la noche en casa.

Además, tenemos inspectores de distribución que observan qué hace el lector cuando acaba de leer nuestro diario. Casi todos hacen lo mismo, lo dejan en un sitio donde lo pueda coger otro. Nuestro punto más lejano en la distribución de Madrid es Cercedilla, en el tren de esa estación todos llevan su ’20 Minutos’ y todos acaban de leerlo a la altura de Torrelodones, lo dejan y por eso allí no repartimos, porque el que sube al tren ya lo encuentra. De esta forma, hemos conseguido en media hora dos lectores.

En tu faceta literaria, ¿en qué consiste tu libro ‘La nación inventada’?

Es un libro que escribí con mi hijo Ignacio, también periodista, contra mi opinión. Cuando tenía 17 años y me dijo que quería estudiar periodismo se lo desaconsejé. Se empeñó y le dije que nunca trabajaría conmigo. Así fue, solo hemos trabajado juntos haciendo ese libro, ahí no le contraté yo, fue algo que hicimos realmente a medias.

Hay dos libros de Indro Montanelli que eran muy populares cuando estudiaba periodismo en los que se narraba la historia de la antigua Roma y Grecia como si fueran reportajes por entregas. En 2008 me fui de vacaciones a Atenas y Creta, entre los libros que me llevé estaba la historia de Grecia de Montanelli para releerlo 30 años después y me encantó. Por la mañana iba a visitar el Palacio de Cnosos y por la tarde leía lo escrito sobre ese lugar 50 años atrás. A la vuelta del viaje le comenté a mi hijo Ignacio que podíamos hacer lo mismo con la historia antigua de Castilla. Mi hijo dirigía ‘Público’ y no tenía mucho tiempo pero lo debió comentar a alguien y a los tres meses me llamó el director de la editorial ‘Península’, firmamos un contrato y hubo que hacerlo. Para su sorpresa y la nuestra, el libro ha vendido seis ediciones, 12.000 ejemplares que para un libro de historia es una barbaridad y estamos haciendo la segunda parte del libro por encargo del mismo editor.

¿Los últimos recortes aplicados por el Gobierno nos llevarán a un punto de salida?

La crisis es mucho más grave de lo que nos habían dicho, el Gobierno está haciendo lo que puede, pero me da la impresión de que por necesidades externas de la deuda pública se ha metido en un proceso de recortes de servicios públicos preocupante. Esto tiene el agravante de que nada está abonando una recuperación económica, más bien lo contrario.

El Gobierno hizo una reforma laboral y dijo que esta no iba a crear empleo pues, para qué la hace usted. Está despistado, no sabe realmente lo que quiere. Cuando llegó creía que haciendo una serie de medidas muy rápidas, la deuda pública sería más barata, la prima de riesgo estaría más baja y se tranquilizaría el mercado para hacer otras políticas de recuperación económica. Para su desolación y la de todos no es así, tenemos un problema con las antiguas cajas de ahorros con sus balances muy deteriorados por el enorme ladrillo que tienen dentro. La perspectiva a corto plazo es negrísima y a medio negra.

Hemos salido de otras situaciones delicadas, recuerdo en los 90 que hubo una crisis jodida y en el 92 se acabó, esta es peor, pero no hay que perder la esperanza, saldremos de esta. El problema es cómo salimos y qué dejamos en el camino, sobre todo lo que tiene que ver con el ámbito público que es lo que nos debería preocupar a todos.

¿El problema puede ser la estructura del Estado sobredimensionada?

Es parte del problema pero es más problemático cómo está la banca y las ayudas públicas que van a necesitar sobre todo las antiguas cajas que las duplicidades de la Administración que se pueden corregir de una manera mucho más ordenada. Lo de la banca se está haciendo con histeria porque de pronto descubrimos que el problema es mucho más grave de lo que pensábamos. El caso más reciente es el de Bankia que no se ha hecho bien ni los tiempos, ni la comunicación, ni los tiempos, por las prisas.

¿Y en cuanto a los recortes en enseñanza?

La enseñanza pública es el campo de batalla ideológica más notable que hay entre la izquierda y derecha en este país. Cada nuevo partido que llega al gobierno lo cambia y no es bueno. Es uno de los temas en los que debería haber unos acuerdos básicos y que hay cosas intocables.

Lo que está haciendo el Gobierno con la enseñanza no es intentar arreglar un modelo que no funciona. Cuando recortan en recursos por urgencia de los mercados no discriminan y no son conscientes de hacer algo absolutamente indebido. Es un error económico porque lo principal es la formación de la gente, es la garantía de futuro de un país. Cualquier inversión en educación hoy es inversión futura en economía. 









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