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17/06/2010 - Ngs Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Miwa
Piden 12 años prisión para el agresor de Miwa
Lesiones con agravante de racismo

El fiscal solicitó hoy una condena de 12 años de prisión para Roberto Alonso, el presunto agresor de Miwa Buene, por un delito de lesiones con la agravante de motivación racista al considerar acreditado que fue el autor del fuerte puñetazo que dejó al congoleño postrado en una silla de rueda a causa de una tetraplejia.

En la última sesión del juicio, en la que quedó visto para sentencia, el representante del Ministerio Público elevó a definitiva su acusación, al igual que hizo la acción popular, que representa al El Movimiento contra la Intolerancia. La asociación que preside Esteban Ibarra reclamó también 12 años de cárcel por un delito de lesiones grave, con motivación racista.

Por su parte, el abogado defensor solicitó la libre absolución para su cliente. No obstante, propuso como alternativa, en el caso de que se le condene, que se le impute un delito de lesiones por imprudencia o bien un delito de lesiones con la atenuante de alcoholismo al estar bebido cuando se produjeron los hechos.

En concepto de responsabilidad civil, el fiscal solicitó que el procesado indemnice a Miwa, de 42 años, con 26.620 euros por los días que estuvo hospitalizado y con 350.000 euros por las lesiones medulares permanentes.

En su informe, el fiscal fundamentó su petición en el relato de los testigos, quienes identificaron a Roberto Alonso como el agresor de Miwa y certificaron ante el tribunal los insultos racistas y xenófobos que le dirigió momentos antes de golpearle en la nuca.

En la prueba pericial, los forenses incidieron en la intensidad del fuerte golpe que propinó presuntamente Roberto Alonso a la víctima, puesto que anuló toda capacidad de reflejos y le provocó una tetraplejia inmediata por la fractura de la médula ósea y las cervicales.
Una de las especialistas que trató al congoleño en el hospital de tetrapléjicos de Toledo relató al tribunal que Miwa le confesó que prefería morir a ser una carga para su familia. "Su mujer fue la luz que le dio fuerzas para seguir viviendo", comentó.

Asimismo, los forenses psiquiatras que le trataron indicaron que la víctima sufre un cuadro depresivo severo con trastorno psicótico con motivo de quedar postrado en una silla de ruedas, necesitando una tercera persona para realizar cualquier actividad diaria.

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