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23/09/2008 - Elisabet Martínez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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En imagen, algunos de los indigentes que pasan la noche en el Templo de Debod.
Drogas, sexo y alcohol en las inmediaciones del Templo de Debod
Al menos así lo denuncia la Asociación de Vecinos Templo de Debod: “el Templo se encuentra en un lamentable estado de deterioro e inseguridad”.

Los vecinos que viven en las zonas aledañas no se cansan de denunciar los malos hábitos que se llevan a cabo en las inmediaciones del Templo de Debod: consumo de drogas,  alcohol y prostitución.  “Estas prácticas, unidas a las del botellón,  se dan todos los fines de semana, perturbando nuestra tranquilidad”, nos comenta uno de los vecinos que vive en esta zona de la capital.

Una unidad móvil de metadona
La presidenta de la Asociación, Paloma Monedeo, explica que las personas que acuden a la unidad móvil de metadona se quedan a dormir en el parque; y es que, la Unidad Móvil de Madrid-Salud del Ayuntamiento se sitúa justo en la calle Profesor Martín Almagro, que se ubica detrás del Templo de 17.00 a 20.00 horas. 

“Alrededor de diez drogadictos duermen concretamente en el templete de música, cifra que llega a duplicarse en los meses más calurosos del año”, según explica Alberto Marín, uno de los vecinos que reside en la zona. Denuncia, también, las veces que él y otros vecinos han tenido que llamar urgentemente a la Policía y el miedo que sienten los niños cuando esperan al autobús; un panorama inquietante para sus padres.

‘Gorrillas’ y prostitución
Pero éste no es el único problema. También están los ‘gorrillas’, que se imponen como acomodadores de vehículos y vigilantes de los mismos, por una cantidad, siempre en dinero contante y sonante. Pertenecen, en su mayoría, a grupos de Europa del Este, que encuentran como entretenimiento  emborracharse  y buscar un lugar en el que pasar la noche. 

“Los fines de semana el ruido y la basura que acumulan quienes practican el botellón dejan las inmediaciones del Templo hechas un asco”, se queja Alberto, quien argumenta que en los Jardines de Sabatini esto no pasa, puesto que se trata de un bien de nuestro patrimonio y se vela por su conservación.

Bien de Interés Cultural

Hace tan solo unos meses se propuso el Templo de Debod como Bien de Interés Cultural, por su valor arquitectónico e histórico y con motivo de la celebración de la Noche en Blanco, al complejo arquitectónico se le dio un lavado de cara, “lástima que después de eso, las cosas vuelvan a esta de-sagradable normalidad”, concluye Marín.

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