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13/10/2014 - Víctor Vázquez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Julián Maeso.
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Julián Maeso. Dreams are gone
Julián Maeso. One way ticket to Saturn

Prometí continuar. Cómo para no hacerlo...

Empieza One way ticket to Saturn –no sé la razón pero me acuerdo de Ana Botella...- con I must have been dreaming. Comienzo zeppeliano con hammonds rotundos y un riff rockero-bailable que marca la pauta más alegre respecto al primer disco de Maeso, el melancólico Dreams are gone.
 
Leave it in time es un pildorazo energético y expansivo que nos va llevando al estribillo más reconocible de todo el disco. Someday maybe someday sigue en línea de principios con regusto zeppeliano y con un increscendo de caníbales coros y guitarra eléctrica que me dan ganas de acompañar a aullidos.
 
Va el disco domando energías sin que ello afecte a la calidad. Get ready, get strong es puro groove arrastado y minimalista, un descanso al brinco. We can´t keep on waiting for good times to come tiene trazas de hillbilly con melodía rupestre y, por momentos, voz de Knopfler.
 
What about sad John es un swing lento a golpe de poesía que sopla un mantra a metales. Y siguen los tempos subterráneos con Through an early honeymoon: un tema de melancolía y, sobre todo, de reconciliación.
 
Pasamos a la anti-comercial pista, por larga, que da título al disco. Una pieza de funky y celebración con otro de esos estribillos enormes y con un juego de voces, ya sean a coro o dando respuesta, perfectos; y aunque arranque la cosa como tímida en un comienzo desde el que no se avista lo que nos viene encima.
 
Termina este camino de ida a Saturno con A change is gonna come en la que continúa la celebración. Y vaya si hay que celebrar. Hasta no hace tanto era imposible que en España se hicieran discos de este palo sin que se nos quedara la sensación de trampantojo con raíces de cartón piedra. Una cosa era abandonar los complejos (ya se hizo en la movida), otra aprender a tocar (no sólo sobrevivir en acordes) y otra muy distinta tener un estilazo tanto componiendo como en directo.
 
¿Por qué cómo fue en directo? Si lo han visto ya lo saben y si aún no lo han hecho ya saben de quién hay que estar pendiente cuando toque por aquí. Yo tuve la suerte de hacerlo en el maravilloso Café Central con el lujo de que anduviera por las tablas Verónica Ferreiro y subiera de invitado Jorge Pardo.

Ad latere. Se me vino una maldad a la cabeza respecto al telonero de los Stones, justo saliendo del concierto de Julián Maeso; pero sigamos de buen rollo. No terminaré el artículo con una crueldad de ese calibre.

 









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