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11/03/2017 - Víctor Vázquez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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My Expansive Awareness.
My Expansive Awareness
En la Sala Siroco el 31 de marzo del 2017

Vuelve la psicodelia. Temples presentará su segundo disco –Volcano- en el Tomavistas madrileño como uno de los puntales del festival tras pasar el año pasado por el Mad Cool con Sun Structures; mientras que los zaragozanos My Expansive Awareness estarán en el South by Southwest de Austin – Texas, que no deja de ser el centro neurálgico de la industria musical mundial con su feria/festival. A su regreso de los Estados Unidos se caerán por Madrid, el último día del mes, por la Sala Siroco y acompañados de Noise Nebula (Sonic Youth pasado por el filtro de Carabanchel) para en abril girar por Francia.

A mi madre el nombre le suena complicado y ya ha rebautizado “a estos chicos” como Los Expansivos, muy sesentera ella. Pues eso, que Los Expansivos presentan disco titulado Going Nowhere. Una obra que definen como “un camino en el que perderse para encontrarse, una senda sonora orientada a la expansión. Un recorrido introspectivo y reverberado en busca de una identidad. El camino que no lleva a ninguna parte pero que puede conducir a cualquier sitio.”La portada (Ana Rivera) es daliniana total, en la onda de cuando éste ilustró La Divina Comedia y en vinilo tiene que pintar de lujo.

Escuchando el disco –lastimosamente, en una descarga digital y echando de menos la aguja- me doy cuenta de sus barnices poperos, pero también de su punto progresivo y su conseguir meterme en una esfera sonora. Serán esos vapores espaciales y oscuros que tan bien visten un disco que comienza con Going Nowhere y esas voces y coros de reverberación lejana que me recuerdan, perdónenme la locura, a algunos temas de los Deep Purple cuando no eran aún los Purple que conocemos, en sus tres primeros discos de los sesenta y cuando su cantante era el defenestrado Rod Evans. Continúa Heaven, más ochentero pero con un órgano que recuerda ciertos tics adelgazados de Manzarek. Pasamos a la pegadiza The Wheel con un punto de ska desacelerado en las partes no guitarreras. Never got what you wanted, es el corte más <<español>> del disco por sus líneas de órgano y melodías vocales tan de por estos lares que podría haber adaptado Triana para lo suyo.

Llegamos a la mitad del disco con Life y su comienzo de cuerdas tan característico de la psicodelia desde que Harrison se colgó de Ravi Shankar. Talking empieza nerviosa, demostrando que también pueden ser una banda de urgencias. We all die, comienza baladón aunque es uno de esos temas andamio con el que se puede ir haciendo de todo; y de ahí sus casi siete minutos. Bamboo Jr tira de instrumental a medio camino entre lo rockero y lo oriental –otro clásico de la psicodelia. Termina el disco con un tema que se llama como el grupo con tres minutos exactos de puro hipismo para cerrar un proyecto más que interesante.









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