inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Viernes, 20 de octubre de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
09/06/2011 - Víctor Córcoba Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Ver además...
La aureola de doña maldad
Los zarandeos a la joven democracia española
La hoja de ruta de los pobres
Sembrar el terror
Siguen los charlatanes de plazuela
Heridas de muerte
El español como activo cultural
Qué no daría yo...
La maldición laboral de no poder moverse
¿Valoramos la ayuda de los inmigrantes?
Los calentones
El negocio de la droga
Cuando se pierden los papeles
¿Nos quedamos en la película del maltrato?
Bajo esta oscuridad mental
Cada número con su persona
El fraude
El Desplome
La educación por los suelos
Cada uno en su faena
En ruta
Avivar la palabra consenso
La españoleada crisis
Los desplazados en tierra de nadie
El tembleque del mundo
Los Bosques de Álamos
Se precisan dirigentes expertos en Humanidad
Poderes sin límites
Cuando se pierden las formas
Desde los acordes de la vida
Que gobierne el alma del genio
Hay que llamar a la paz, nunca a la guerra
Me sumo a la fiesta del Novruz
Que fluya la emoción
Dilapidar
Hacia el compromiso ciudadano
¿Hacía una Reforma Federal del Estado Autonómico Español?
El molde humano
Víctor Córcoba

Los seres humanos podemos estar hechos todos del mismo barro, pero es el molde humano el que nos diferencia a unos y otros. Cada persona, ciertamente, tiene su carácter, pero ha de sentirse unido a los demás. Ese sentido de unión y de unidad es una cuestión urgente a desarrollar en un mundo cada día más complejo y globalizado. Ha llegado el momento de que los moradores del planeta nos planteemos esta cuestión, la  de la emergencia humana como deber naciente y como obligación principal. Mucho se habla de educar a los jóvenes para la justicia y para la paz, pero poco se platica de moldear comportamientos, de sensibilizar actitudes que frenen la galopante deshumanización que padecemos.

El molde humano no es una cosa, es una grafía del alma que imprime vida, que por sí misma exige compartir esa existencia. No olvidemos que nuestra única meta debe ser vivir, sabiendo vivir y dejando vivir. Por tanto, gobiernos que cometan crímenes contra la humanidad no pueden quedar impunes. ¿Por qué sucumbir a su siembra de odio y venganza? Hay que plantarse. Debe cesar cuanto antes este fanatismo destructor de la especie humana, que, por otra parte, se ha convertido en una fuente de peligro permanente. La prisión que vive hoy el mundo entero, a causa de los fanáticos, no puede seguir por más tiempo, necesita que la humanidad reaccione, de lo contrario la degradación será total, y todos acabaremos reducidos a la nada. El fanático no entiende de diálogos, piensa que sabe más que nadie,  se siente Dios, y sólo desea que los seres humanos estén a sus pies.

Las personas civilizadas, o sea las personas de molde humano, saben que no se nace intolerante, sino que se llega a serlo, y una causa primaria del intransigente es la ignorancia. Consecuentemente, nuestra tarea es hacer frente a la barbarie con injertos de libertad, pero también con firmeza en las decisiones, que nacen sin duda del conocimiento. Téngase en cuenta que aquello que uno conoce, se entiende más fácilmente y se puede razonar mucho mejor.  En cualquier caso, el crimen y la inseguridad han de terminar, puesto que amenazan directamente al desarrollo humano, a la prosperidad y a la estabilidad de los pueblos.
 
Todos debemos implicarnos y aplicarnos, pues, en detener las riadas de violencia y violaciones que aterrorizan el planeta. Si en verdad se interiorizara el molde humano en la dirección de su propia humanidad, estoy absolutamente convencido que alcanzaríamos el mayor progreso. El mundo precisa abrazos permanentes y una voluntad pacifista y pacificadora. Basta con que un hombre odie a otro para que el odio vaya corriendo hasta la humanidad entera, dijo Sartre. Siguiendo esta misma estela en contrario, basta con que un hombre ame a otro para que el amor vaya corriendo hasta la humanidad entera, dice servidor. Es cuestión de tomar la ruta que nos engrandezca por dentro. Al fin y al cabo, un corazón grande es el perfecto molde humano porque de él siempre emanará la ternura.

 









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic