inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Miércoles, 20 de septiembre de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
20/12/2016 - Víctor Vázquez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 4,4 puntos4,4 puntos4,4 puntos4,4 puntos4,4 puntos   7 votos
Julian Maeso. Somewhere...

Maeso, el gran rey lagarto toledano, lo ha vuelto a hacer. Tercer disco y tercer imprescindible. Si con el melancólico Dreams are gone aprovechó hasta las raspas para hacer un disco doble que salió apabullante –quizá con el temor de que no se repitiera la oportunidad-; y con One way ticket to Saturn se desquitó dando rienda suelta a lo inmediato de la adrenalina y a las gasolinas enriquecidas con permiso de esos tiempos lentos con profundidad abisal, nos aparece ahora con Somewhere  Somehow, cuyo primer tema comienza ya empezado como si viniera de regreso de ese <<Saturno sólo de ida>>, un puente entre discos que para nada marca la pauta de lo que sigue. No está Maeso para repetirse ni aún dentro del mismo disco: todo un catálogo de registros dentro de ese abanico mostrenco que es la música americana.

Se nota que este tercer disco es una obra sin presiones, liberado, buscando la belleza del tema sin más necesidad que esa, dándole a éste sólo lo que pide, sin excesos vanos. Así es Somewhere Somehow un disco despojado pero a la vez lleno de amplitudes por las que se esconden todos esos matices que marcan la diferencia. Graba Julian Maeso a la antigua y no me refiero tanto a todos esos maravillosos cacharros valvuleros y orgánicos, de sonido casi palpable; si no por aquello de ir al estudio con los temas sin cerrar, abiertos al desarrollo con sus Magic Souls y a la frescura del relámpago.

Siempre me gusta lanzarme a la piscina y anotar las evocaciones, esa primera chispa de sensaciones que me producen algunos temas. Sorprendente eso con el toledano pues nada es lo que parece y la cosa se dispara en varias direcciones. Cómo puede ser que Riding the stars above me lleve en un comienzo a Morphine para pasar a acordarme de la muerte de Cohen. Y Long winter drama y Hanging on a wire a esos estribillos claptonianos del 461 Ocean Boulevard. Continúa la fiesta con la polvorienta You Gotta: un temón <<azigarrado>> y con la preciosa Before they leave: un tema que podría cantarse en crudo Dylaniano o a tope de arreglos Sinatra. La perfecta The road less travelled. Back to me, Back to you con un Mallén en su punto, la evocadora Keep on strivin´...  y qué coros con tan buen gusto de Alana y Erin Corine –esa eterna sonrisa...









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic