inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Jueves, 23 de noviembre de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
30/06/2009 - Juan Julián Elola Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Ver además...
Vivir Madrid
Acoso a la Giner de los Ríos
Me vais a perdonar, pero no voy a hablar de crisis...
Ganó Obama. Algo está apunto de suceder
2009, año de Darwin
Navidades de Carnaval, enero de Cuaresma
Medidas económicas
La visir-esa que quería ser califa
Internet y las nuevas tecnologías son seguros
¿Eres clase media?
Sin marcha atrás
Tasa de basuras: nuevo impuesto en época de crisis
Vuelve la liga
Felicidades
2009: el año de la crisis
Y los niños sin ordenador...
Dichoso Eurovisión
Estosololoarreglamosentretodos.org
La reforma sanitaria de Obama
El Partido Popular ha perdido el norte
El Severo Ochoa sin transporte escolar
Primarias en el PSOE madrileño
Debate sobre la Huelga General del 29-S
Trabajar más, cobrar menos
DeudaMadrid
¿Eres de los Reyes o de Papá Noel?
La Ley Antitabaco salvará miles de vidas
Madrid está lleno de baches
Nuestra sanidad, ejemplo para EE.UU.
El doctor Montes sigue siendo inocente
Cuando lo urgente no nos deja hacer lo importante
Cambios en la política española
Reforma de la Constitución
Va por ustedes ‘maestros’
Entrevista a Juan Julián Elola, Ex-diputado socialista
El año que vivimos peligrosamente
Listas abiertas, ¿igual que en el Senado?
Oh, rara Navidad
Kim Dotcom
Cuando el trabajo fijo dejó de serlo
Rutina
Para mejorar la educación: más inversión
Si pagas con cacahuetes...
Más Europa
Juan Julián Elola

 

Ahora que han pasado totalmente las elecciones europeas, tenemos la mejor oportunidad para hablar de Europa. La campaña electoral lo ha emborronado todo y hemos perdido una estupenda ocasión de conocer las políticas europeas y qué representan para nuestros países. En cada nación los debates se han seguido basando en lo que nos separa, más que en lo que nos unifica.

España, donde más de la mitad de los ciudadanos se considera muy europeo o bastante europeo, no ha escapado indemne de la marea abstencionista que ha barrido la Unión. Tampoco de un enfrentamiento tradicional entre la izquierda y la derecha española que se ha ocupado de lo interno sobre todo, y muy poco de lo que está más allá de nuestras fronteras y más cerca de Bruselas.

Ha llegado el momento de que se dé publicidad a ese 60% de leyes que nos afectan y que se deciden a nivel del Parlamento Europeo. De saber qué es y qué nos aporta la Unión Europea y, sobre todo, qué puede aportar nuestro país a ese nuevo Estado. Es tiempo de conocer esa identidad que pueda hacernos a todos sentirnos un poco más europeos e incentivarnos en mayor medida a participar en estos procesos electorales que, lo niegue quien lo niegue, han sido un rotundo fracaso de la democracia en todo el Estado Europeo, convocatoria tras convocatoria.

Solidaridad, apoyo y justicia social son, más que palabras profundas, los valores implantados en nuestro continente por la socialdemocracia desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Resultan el distintivo que identifica a la Unión Europea y que se contraponen al individualismo y la caridad que importa al exterior la política estadounidense. No dudo que la mayoría de mis conciudadanos, especialmente quienes se consideran europeos, conocen y aceptan el significado de Europa, del Estado del Bienestar y de su trascendencia mundial como paradigma de los logros políticos que benefician a la mayoría.

Europa debe poder convertirse en el ejemplo de acciones que ponen por delante el interés colectivo y el desarrollo global, en referente social para otros países. Debemos tener la ambición de consolidar el ‘Estado del Bienestar’, que tanto ha costado implantar, y de exportarlo, como forma de hacer política que genera un gran atractivo para muchos pueblos. La construcción de la Unión Europea es un hecho de gran importancia y, en la era de la globalización, será vital si queremos que exista una potencia que pueda plantear soluciones alternativas al actual ‘modelo americano’.

En estos momentos la Administración norteamericana de Obama gira su orientación hacia  la cooperación, y plantea ampliar las cotas de protección social de sus ciudadanos, imitando a Europa. No puede ser que nosotros dudemos de nuestra propia seña de identidad y no aspiremos a vernos reflejados en los patrones políticos que se establecen en los países emergentes, tan necesitados de distribución equitativa y de solidaridad entre pueblos.

Para ello debemos, sin duda, conseguir unificar más nuestras políticas y dar más poder al Parlamento Europeo. Crear más Europa. Y ello pasa por implicar a los ciudadanos en este sueño. Si es precisamente el interés ciudadano el que pretende guiar nuestras acciones, no es posible seguir adelante sin tener en consideración la opinión de los votantes, que siguen dando la espalda en las urnas al proyecto europeo, seguramente porque no lo entienden.
 
Diputado por Madrid en Las Cortes Generales
VIII Legislatura
 http://elola.blogia.com

 

© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic