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30/12/2008 - Juan Julián Elola Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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2009, año de Darwin
Juan Julián Elola

El 12 de febrero del año 2009 se cumplirán 200 años del nacimiento de Charles Robert Darwin. Se cumplirán también, el 24 de noviembre, nada menos que 150 años de la publicación de su libro El origen de las especies, base de la teoría de la evolución de las especies por medio de la selección natural. Para los madrileños, una ocasión apropiada para adquirir el compromiso de, este año, visitar las excavaciones de Atapuerca, tan cerca de nuestra ciudad, pero que se nos hace habitualmente tan lejos que finalmente son pocos los que van.

Porque es época este tiempo de enero, de comienzo de año, de hacernos promesas para cumplir en los próximos meses. Siempre del mismo tipo: seremos mejores, visitaremos o contactaremos con aquellos que creen que les hemos olvidado, viajaremos más, estaremos más con la familia, adelgazaremos, dejaremos de fumar…  

Especialmente dejaremos de fumar. Cuando se lea este artículo, muchos de los que habían dejado de fumar “para siempre” al principio del año ya habrán vuelto a caer. Lo intentaremos otra vez. Ese conocido sentimiento que nos crea algo que sabemos que va a terminar, que tiene que pasar tarde o temprano, pero que parece que nunca encuentra el momento de llegar. Todos los años pensamos que este año sí, y estamos convencidos que, aunque sea que no otra vez, estará más cerca en esta ocasión y acabará lográndose. Si no este año, el próximo.

Es la sensación que experimento cuando pienso en el tan deseado fin de la violencia etarra. Vengo percibiendo desde hace algunos años que es posible que este año sea el último. Y si no lo es, falta desde luego muy poquito. Cada año son menos, cada vez pintan menos, y a cada momento están más desubicados y tienen menos coherencia y apoyos. 2008 ha sido sin duda un mal año para ETA. Están contra las cuerdas. Aunque hayan sido capaces de asesinar vilmente a Ignacio Uría y a Isaías Carrasco, dan poco más de sí. No sé qué mérito tiene matar a alguien desarmado y sin escolta. Tampoco le vería mérito a matar a alguien armado y con escolta, pero, al menos, eso supone un riesgo. La imagen de un terrorista detenido y meándose en los pantalones es una gran metáfora de la situación de la banda.

Si me oyesen desde el Ministerio de Interior me reñirían. Se puede interpretar que palabras como estas incitan a ETA a demostrar su existencia. Y la forma de demostrala es haciendo lo que saben hacer, cometiendo atentados. Pero no tengo esa intención, sino simplemente la de expresar el hastío que, como la mayoría de españoles, siento año tras año pensando que es posible que mi hijo no sepa de ETA más que lo que los mayores le contemos. Y estoy convencido de ello. 

Comencé hablando de la teoría de la evolución y he terminado hablando del final de ETA. Creo que me traiciona el subconsciente y veo a los etarras como neandertales, como una especie sin evolucionar, a la que no le queda otro camino que la extinción total. Pues eso, que espero que este sea el año de la evolución. Y que me perdonen los neandertales por compararles con esa panda. Merecen todos mis respetos (los neandertales, claro)

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