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29/02/2008 - Víctor Vázquez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Las elecciones son un zoco. Los candidatos gritan, como vivales que son, reclamos para que nos acerquemos a su tenderete de cheques milagrosos, aunque no nos dejan hacerlo lo suficiente como para poder leer la letra pequeña que ha redactado el trilero más ilustrado del grupo. Los políticos, ya de por sí de perfil bajo, se dedican a potenciarlo con orgullo, lo hacen descender a los infiernos intentando captar al grueso del rebaño para su redil de promesas. Lo que más se escucha es lo normales que son, o lo que es lo mismo, lo tanto que están sumergidos en la mediocridad.

Zetapé tira de presupuestos con alegría como si fuera una ubre eterna, y sin preguntar al Solbes que la palpa en ordeños, para ver como va, sin tenerlas todas consigo. Nos venden lujurias al bolsillo que resultan ser, al final, pornografía virtual: el voto-cheque. Mientras, Espe, la condesa-chica Telva de la comunidad de Madrid, se lleva a 
Pizarro en el metro para que vaya oliendo la normalidad del choto que en dicho transporte público tiene cierta espesura. Ese es el olor del voto, parece decirle; toda una aventura selvática para quienes viven en burbujas higienizadas. Van a la compra: unas mandarinas para mi Pepe que, además, es sanote. ¿Conoces a Pepe? Pero el más normal de todos -así se postula- es Rajoy; si hasta soy de Pontevedra, dice para probarlo no sé de qué manera.

El presidente se vende como de la Champion League pero no sale en la foto, como los vampiros: ni le invitan a la cumbre europea para ver como meterle mano a la crisis, ni lo harán a los conciertos de Carla Bruni con su napoleoncito en plan groupie para ponerlo cachondo. Zetapé: eliminado en primera ronda y a la repesca de la UEFA con fotos con su par yemení y con un punkie de cresta roja. Ahí, no tiene más remedio que reconocer que el pontevedrés normal le ha ganado la jugada con foto entre Merkel y Sarkozy dándole palmadas en el lomo.

A Rubalcaba y a Pepe Blanco les sale humo de apretar la máquina electoral y De la Vega está de apaga-fuegos. Todo es aprovechable y hasta lo que no valía hace tres años para la ilegalización de ANV, ahora ya vale; bueno, exactamente lo que dijo el ministro ye-ye de Justicia es que no era el momento. Y no mintió, demostrando que la independencia del Poder Judicial respecto al Ejecutivo es una coña.

Ya no hay políticos de Estado, como no hay políticas de Estado. ¿Terrorismo? Todos se acusan de utilizarlo y todos tienen razón en esa parte a la vez que mienten como bellacos cuando dicen que ellos no hacen nada de lo que critican al de al lado. El único acuerdo tácito y vigente, en el que no es necesario ni discutir, es para no destapar los mutuos desmanes en los ayuntamientos de los que todos se benefician. El principal problema de la Economía es la inflación, algo imposible de controlar con las cantidades ingentes de dinero negro que se mueve en España y que dispara los precios ante el ansía de blanqueo de enormes cantidades a toda costa y a toda mecha.
 

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