inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Martes, 26 de septiembre de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
04/03/2011 - Pablo Sagastibelza Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos   5 votos
Ver además...
Los pobres también celebran a D. Quijote
Navarra
Sugerencias para el verano
Continental Airlines. Nunca mais
La crispación no es de sentido común
Una nueva era
El sentido de la Navidad
Gaspi y la Catedral de Córdoba
Alcorcón en llamas
Semana Santa en Madrid
Periodo electoral: una tortura que no cesa
Malasaña en llamas
¿Dueños de la vida y de la muerte?
Las hienas y los hombres
Un país de ricos
La muerte
Yo soy sietemesino
Heridas abiertas
Cerrar el periódico, apagar la televisión
Una radiografía
Milongas mediáticas
La lupa de los medios
El Aguafiestas
Balance olímpico más bien negativo
Discursos cerrados
Ruptura UPN-PP
Navidades, a pesar de todo
Lo que nos espera
El ‘Pulgarcito’ de América en observación
La caza en el S.XXI
El Gran Circo ZP
Adversus Javier Marías
Cavernícolas en democracia
El avispero centroamericano
Alarmismo inmoderado
Las góticas
Lo más evidente
La cumbre de Copenhague
Discursos vacíos
Dolor de amistad
¿Dónde están los sindicatos?
Desastre y mentira socialista
¿Cooperantes insolidarios?
Anna Karénina: el realismo del amor
Igualdad sólo cuando interesa
Por salud hablemos de otra cosa
Un año más...
Contrastes del siglo XXI
La Responsabilidad Social Empresarial, ¿maquillaje o realidad?
Elegancia en vertical
Comenzar por bajar la colina
¿Vecinos con problemas?
Pablo Sagastibelza

Desde hace algunas semanas somos espectadores privilegiados de lo que está ocurriendo en algunos de los países árabes de nuestro entorno: Túnez, Egipto, Irán, Libia, Marruecos, y otros de la Península Arábiga. Lo más probable es que no nos enteremos ni siquiera de la mitad de lo que está pasando, pero al menos nos hacemos una idea aproximada.

El caso de Libia nos llama más la atención por lo sangriento del proceso y la dependencia energética que tenemos por el suministro de petróleo; Marruecos, aunque aún no ha estallado ninguna revuelta a nivel general, por la cercanía de fronteras con nuestro territorio.

¿Podemos decir que esos países tienen problemas o, más bien, que ahora es cuando comienzan a resolverlos? La cuestión no es sencilla. Pensemos en el Irak de Saddam Hussein: mientras éste tiranizaba el país y se enriquecía a su costa, al menos no había revueltas, el nivel de vida general era aceptable (con excepción de los kurdos, a quienes también los turcos les tienen el ojo echado) y se evitaban batallas entre unos y otros; en cuanto se le quitó de la poltrona, la caja de los truenos quedó abierta.

Esta oleada de revoluciones parece que tiene un denominador común: masas de pueblo organizadas de algún modo, que mantienen protestas públicas desde hace mucho tiempo, que ahora se levantan con éxito para quitar al tirano de turno, “democrático” en el caso de Egipto, dictador cruel en el caso de Libia, monarcas más o menos instalados como el caso de Baréin. Además, aparentan inicialmente que no se trata de musulmanes extremos que quieren imponer la “sharia” como Ley del Estado, sino pueblo con dificultades para sobrevivir harto del yugo de sus dirigentes. Baste el ejemplo de Irán: en estas semanas el Gobierno, el más extremista y fanático en este sentido, ha sofocado una nueva revuelta que recordaba al fallido Movimiento Verde de 2009.

¿Quién está detrás de estos levantamientos populares? Quien sea hasta el momento ha conseguido bastante. Este tsunami, ¿se extenderá a otros países como Arabia Saudí o Argelia, muy importantes desde el punto de vista geoestratégico? ¿Podemos estar hablando de la caída de un nuevo Muro de Berlín? ¿Hasta cuándo aguantarán las dictaduras encubiertas en estos países árabes? En otros países de África subsahariana aún no es posible este efecto, ni por el desarrollo de esos pueblos ni por la mentalidad conformista que tienen: los tiranos siguen bien instalados en connivencia de sus Gobiernos corruptos. No es el caso de nuestros vecinos. Parece que algo está pasando y puede que sea serio.

 









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic