inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Martes, 12 de diciembre de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
16/07/2010 - Redacción Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Las calles de Madrid se llenaron de millones de aficionados portando camisetas, banderas y bufandas.
La diosa Cibeles se engalanó para recibir a los Campeones del Mundo.
Los jugadores de la Selección fueron aclamados por las miles de personas que esperaban su llegada el escenario instalado en el Puente del Rey.
La gente llegaba en masa a Príncipe Pío provista de banderas de España, bufandas, camisetas y gorras de la Selección.
Madrid al rojo vivo.

Ni el mismísimo pulpo Paul hubiera podido prever una acogida tan clamorosa. Horas después de alzar la copa en el Soccer City, los héroes de La Roja aterrizaban en Madrid como lo que son, merecidos campeones del Mundial de Fútbol y resucitadores de un orgullo español aletargado durante años. Toda la ciudad fue una fiesta sin descanso, como después cantaría Bisbal, desde que Iniesta obrara el milagro, hasta que los 23 ídolos del deporte rey se retiraran a cenar, ya extenuados. Millones de ciudadanos, madrileños y llegados desde todos los rincones de España, permanecieron en la calle para ver a la Selección. Un equipo con mayúsculas que ha recibido también el reconocimiento internacional. Hasta el Empire State se iluminó con los colores rojo y gualda de una bandera que estuvo presente, más que nunca. Plaza de España, Gran Vía, Cibeles, el Paseo del Prado, Neptuno, Atocha, Puerta de Toledo,… Madrid entero se rindió ante los triunfadores que, subidos a su autobús, más que circular, navegaban por un río humano de color rojo cuyo caudal desembocaba a orillas del Manzanares, en el Puente del Rey. Allí, los madrileños esperaban, algunos desde las 10.00 horas, a que Casillas, Ramos, Iniesta, Villa, Piqué, Torres, etc., se subieran al escenario para recibir su aplauso y su calor. “Esta copa es vuestra”, gritaba un Reina eufórico que, una vez más hizo de improvisado speaker, presentando, uno a uno, a sus compañeros.

La guinda a una intensa jornada de emociones la ponía, como no podía ser de otra manera, el sempiterno “Viva España” de otro de nuestros grandes, Manolo Escobar. Vestido con los colores de la bandera, el de Almería fue manteado por los jugadores que, como Iker, no quisieron perder la oportunidad de inmortalizarse junto al artista.

¡Enhorabuena, campeones!

© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic