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23/12/2016 - Rafa Neira Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Imagen del padre Jesús.
El padre Jesús Copa, el cura de Vicálvaro, bendecido con el Gordo de Navidad
El párroco fue uno de los agraciados que compró dos décimos (uno para su hermana y otro para él) en su pueblo natal Brea del Tajo

Es posible que el 2016 tarde en olvidarse en la privilegiada memoria de don Jesús Copa, el párroco de Vicálvaro. Ha cumplido en estos 365 días sus 50 años de profesión, dedicándola en cuerpo y alma a “servir, ayudar, consolar y animar al prójimo”, como él mismo cuenta. De hecho, el sábado 17 de diciembre, el distrito de Vicálvaro le dedicó un cálido homenaje por su contribución a la comunidad y porque “ya es hora de la jubilación”, replica. “Es necesario dejar el paso a otros”. Como las alegrías nunca vienen solas, la retirada del sacerdote ha venido con un inmenso pan bajo el brazo. El padre Jesús ha sido uno de los agraciados con el Gordo, que atiende al número 66513. Sin tomarnoslo a la tremenda, pero de la noche a la mañana, se ha hecho millonario. “Mi hermana está que bota porque también lleva un décimo. Está casada y tiene hijos así que imagínate cómo está”. Lo primero que hizo la mañana siguiente al sorteo fue acudir raudo a Bankia. “Allí está depositado el décimo. De paso les he hecho un favor, me han dicho que les voy a salvar el año en Bankia, vengo loco de contento porque lo que más me gusta es hacer favores”. Gracias al párroco de Vicálvaro cuadrarán las cuentas en la sucursal bancaria de Bankia en el distrito.

El décimo de la suerte, ese que acaba en 13, lo adquirió en Brea de Tajo, su pueblo natal. “Siempre lo compro allí porque es mi pueblo. Se compra con recargo porque hace tiempo hacían papeletas y yo traía aquí papeletas para vender. Las papeletas se venden bien pero los décimos muy mal. En realidad ofrecí los décimos pero nadie me los compró”. ¿Y cómo se entero de la Buena Nueva? “Pues como libro los jueves, me voy al pueblo que es donde viviré cuando me jubile. En la casita de mis padres. Allí me lo dijeron”.

Al padre Jesús le ha ocurrido lo que al resto de los mortales cuando reciben una buena noticia crematística. Se siente un tanto desbordado. “Es mucho dinero, no sé cómo gestionar el tema. De todas formas, es mucho dinero pero hay gente que tiene mucho más que yo, no soy el único que tiene que compartir. Hay gente que tiene millones de euros, yo tengo 300.000 mil”. Así las cosas, un guiño de la providencia divina, cómo a él le gusta decir, le ha permitido alcanzar la junilacioón soñada: “eso me dice mi hermana. Siempre he vivido con mucha austeridad, he vivido privándome de muchas cosas porque los curas no ganamos mucho dinero, unos 1.100 euros”.

Son demasiados los casos de gente que después de conocer las mieles de la suerte en forma de Gordo premiado en Navidad, al cabo del tiempo, acabaron medio arruinados y con infinidad de deudas. A don Jesús no le quita el sueño. “Tengo un buen asesor en mi sobrino, que sabe de Economía”.

Comentarios: 1
miguel panal dijo el 29/12/2016 a las 16:49h.
qué crack! buen reportaje   Avisar al moderador








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