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19/10/2007 - Jorge Bustos Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Una ventana a El Pardo
Centro de Interpretación de la Naturaleza. La mejor forma de conocer el rico patrimonio ecológico del noroeste de Madrid.

En el distrito de Fuencarral-El Pardo, en concreto en el novísimo barrio de Montecarmelo, se ubica una instalación que ningún amante de la naturaleza puede dejar de visitar. El ecosistema mediterráneo de nuestra región encuentra su realización más acabada en el monte de El Pardo, un espacio protegido en excelente grado de conservación que alberga en su interior verdaderos tesoros ecológicos. Sin embargo, no todos los madrileños saben de esta riqueza, tan cercana además. Paliar ese desconocimiento y contribuir a la difusión de los valores medioambientales a través de actividades lúdicas y didácticas, es la razón de ser del Centro de Interpretación de la Naturaleza (CIN) de Montecarmelo, gestionado desde la Junta Municipal.

Un complejo histórico
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, inauguró en 2005 este complejo multifuncional ubicado en el kilómetro 13 de la Carretera de Colmenar Viejo, resultado de la rehabilitación de un conjunto de edificios de los siglos XVII y XVIII. La neoclásica Casa de los Marqueses de Murillo, hoy Oficina de Información Juvenil, y la Iglesia de Nuestra Señora de Valverde, a cuya misa dominical siguen yendo los devotos de la antigua talla, conviven con el moderno cubo que alberga el centro sociocultural y el propio CIN. En su interior, dominado por el remozado claustro de un antiguo convento, se distribuyen las salas en donde se imparten talleres de pintura, gimnasia de mantenimiento, pilates y baile de salón. Una sala de estudio, un teatro para conferencias y ensayos del coro y una sala de informática completan las prestaciones del centro sociocultural, que si hasta hace poco no tenía demasiada demanda por la reciente creación del barrio, poco a poco ve crecer la afluencia de vecinos deseosos de participar en talleres y actividades. Aún así, responsables de la Junta Municipal consideran que todavía quedan salas y espacios infrautilizados, y proyectan nuevos servicios como una posible sala de música en la vieja bódega del sótano, que cuenta con una gran acústica, o una actividad de teatro para niños.

El CIN, un recurso educativo, social y ambiental
Pero lo que hace singular al complejo es el Centro de Interpretación de la Naturaleza. A la entrada, una exposición permanente de carácter interactivo recibe a los pequeños visitantes, pues son los colegios de toda la región los principales ‘clientes’ de esta actividad. Mediante paneles explicativos, instalaciones audiovisuales y muestras de huellas y restos ecológicos, los chavales van descubriendo, guiados por los monitores, una riqueza ambiental que seguramente no imaginaban, teniendo los rascacielos de la Castellana a sólo unos minutos. En El Pardo, que fue bosque tupido, cazadero real desde Felipe II y hoy espacio protegido por Patrimonio Nacional, habitan especies emblemáticas como gamos, venados, liebres, ginetas, roedores, zorros, rapaces, jabalíes; varias especies en peligro de extinción -cigüeña negra, águila imperial, cernícalo primilla-; y multitud de especies arbóreas y arbustivas. Cuando los chavales trasponen la exposición, el recorrido -estimado en unas 2 horas en total- continúa por los talleres medioambientales de los sentidos, en donde se les plantean pruebas de identificación a través de tacto, gusto, oído, etcétera, orientados a fomentar su respeto a la naturaleza en un marco de juego y entretenimiento. El método es sencillo y eficaz: si experimentamos sus atractivos, resulta más fácil concienciarnos de la necesidad de conservar lo que tenemos. En el libro de firmas donde los visitantes consignan sus impresiones, se pueden leer testimonios como el de María, una niña de primaria: “Ojalá que nunca se acabara. Me a (sic) encantado. He aprendido mucho”. Misión cumplida, entonces.

Otras actividades
Al programa del CIN para los meses de octubre, noviembre y diciembre no le falta de nada: talleres en donde los niños aprenden a distinguir las utilidades de las diferentes plantas, a confeccionar velas o a identificar las energías renovables; conferencias para adultos para el fomento de ‘hogares ecológicos’; y salidas guiadas de fin de semana a través de sendas específicas que permiten disfrutar in situ de la naturaleza viva de El Pardo. Ofrece además programas exclusivos para grupos organizados (asociaciones) y centros de educación especial, y el programa de apoyo escolar “Madrid, un libro abierto”. Los interesados pueden contactar con el CIN llamando al 91 735 96 34.  

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