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07/07/2009 - Almudena Cortés Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Entrada de ADISLI, en la calle de las Adelfas.
La Asociación cuenta con un aula de informática.
Una de las quejas es la situación de la puerta, que no cumple con los mínimos de seguridad.
ADISLI necesita un nuevo local para seguir ‘cambiando el mundo’
Es la única Asociación en la Comunidad de Madrid que se dedica a la atención de personas con discapacidad intelectual ligera, personas con inteligencia límite y sus familias, con el objetivo de que no sean personas dependientes.

Nadie podría imaginarse que tras esa puerta se esconde tanto. Un acceso azul, de hierro, en la calle de las Adelfas número 4, da entrada a un local a pie de calle, que acoge a 11 trabajadores en una  lucha diaria por conseguir una vida mejor para más de 200 familias madrileñas. Se trata de la sede de la ADISLI (Asociación para la atención de personas con Discapacidad Intelectual Ligera, personas con Inteligencia Límite y sus familias), una asociación declarada de utilidad pública en 2003 y que lleva 11 años instalada en el distrito de Retiro, atendiendo a personas de toda la Comunidad de Madrid, ya que es la única dedicada a esta enfermedad de forma específica. 

Tras este largo recorrido, el local se les ha quedado pequeño; “no queremos cambiarnos de distrito, ya que en Retiro estamos muy bien situados para movernos hacia otros puntos de la capital donde realizar actividades de ocio”, ha explicado a EL DISTRITO una de las trabajadoras de la Asociación. 

Desde que una familia fundara la entidad, el número de asociados ha crecido, hasta llegar a las 200 personas afectadas. Han pasado por diferentes locales para, finalmente, llegar a este de la calle Adelfas. Un lugar que no cuenta ni con el espacio ni con las condiciones de seguridad suficientes.

Esta es la razón por la que desde la Asociación piden un nuevo local, “solicitamos que se nos ceda un parcela que sea de equipamiento público, o un inmueble con un alquiler más bajo”, explica la misma trabajadora. “Por este local pagamos un alquiler de 36.000 euros, una cantidad con la que podríamos pagar a dos profesionales más, que se traduce en la posibilidad de poder tratar a más familias”. 

El local cuenta con dos aulas, una de informática y otra polivalente. Además de estas aulas, hay varios despachos en los que trabajan a diario los 11 trabajadores con los que cuenta ADISLI. 

Poca luz y ventilación

Además de que el espacio se ha quedado pequeño, dispone de muy poca ventilación y luz natural, debido a que sólo hay ventanas en una parte del inmueble. Otra de las cuestiones que deben solucionar es la de la puerta de entrada. Al ser de hierro, la han tenido que forrar con unas placas de poliespan para aislar del frío, un material peligroso al ser muy inflamable. 

El mayor objetivo de ADISLI es que los enfermos consigan un desarrollo personal pleno, “que esta enfermedad no les haga dependientes”; por eso es muy importante enseñarles a enfrentarse a situaciones cotidianas, como utilizar el transporte público, buscar un trabajo, o poder realizar a diario las labores del hogar. 

Para esto último, ADISLI cuenta con un piso cedido por el IVIMA en Ventilla, “lo ideal sería que estuviera junto a la Asociación, ya que tanto los profesionales como los enfermos pierden dos horas en el traslado hasta allí”, cuenta la trabajadora. 

Piden la cesión de un nuevo local

Con esta idea acudieron al pasado Pleno del distrito. El PSOE llevó una propuesta en la que pedía a la Junta que se solicitara a la Dirección General de Participación Ciudadana la cesión de un local en régimen de alquiler. Una propuesta que estuvo apoyada por numerosos miembros de la Asociación que, junto con sus familiares, acudieron al Pleno en persona. 

No era la primera vez que hacían esta solicitud. Hace 16 meses, acudieron a la Junta con el mismo objetivo. “Se seguirá buscando, pero es complicado”, afirmó el concejal del distrito, Luis Asúa. “La Administración tendría que volcarse a tope, y no lo hace. Úsenme para dar la lata, para lo que quieran, pero no quiero darles falsas esperanzas; no puedo ofrecerles un espacio porque no lo hay. Pero tienen mi implicación personal pública en el tema”, explicó a los familiares el concejal. 

Al cierre de este periódico, Asúa había convocado una reunión con ADISLI para establecer unas las líneas de trabajo conjuntas.
 

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