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13/05/2009 - Almudena Cortés Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Los vecinos denuncian la situación de la calle en la que se encuentran los bloques, “sin urbanizar”.
Los vecinos denuncian la situación de la calle en la que se encuentran los bloques, “sin urbanizar”.
“Lo que era un sueño para los vecinos, se ha convertido en una pesadilla”
El edificio fue derribado en 2005 para poder llevar a cabo parte de las obras de la M-30. Los vecinos abandonaron su hogar con la promesa de que estarían realojados en 24 meses en pisos con las mismas condiciones. Hoy, los vecinos denuncian que se sienten “engañados y decepcionados”.

Decepcionados y engañados, así es como se sienten los vecinos que en septiembre de 2005 abandonaron sus casas de Avenida Ciudad de Barcelona 115. Fue en esa fecha cuando aceptaron la propuesta del Ayuntamiento de Madrid, por la cual dejaban voluntariamente sus viviendas, ubicadas en un edificio que era necesario demoler, para llevar a cabo las obras de construcción del by-pass sur de la M-30. Accedieron también a vender los pisos a la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS). Y todo, a cambio de que esta, se encargara de facilitarles un nuevo hogar que se construiría en la calle Barrileros 7 y 9, una zona muy cercana a su antiguo barrio. La entrega tenía fecha límite, dos años, es decir, en 2007; mientras, estos vecinos vivirían en pisos de alquiler de la zona, con los gastos sufragados por la EMVS. “Se trataba de una permuta con coste cero, pero al final no va a ser así”, ha explicado a EL DISTRITO Francisco Jiménez, vecino que representa a los residentes afectados. 

Hoy, mayo de 2009, estos vecinos denuncian su situación. De las 43 familias que vivían en Avda. Ciudad de Barcelona, “sólo han aceptado el piso unas 15 personas, que ya viven allí”. Y es que, los pisos han comenzado a entregarse, “19 meses después de la fecha prevista”, pero no en las condiciones acordadas.

“No tienen grifos, ni muebles en la cocina, ni armarios empotrados, etc. Nos vamos a tener que gastar un dinero en arreglarlos, un dinero que no tenemos. Además, no habíamos quedado en eso, porque se supone que este cambio de domicilio no nos iba a suponer ningún coste”. Así resume Francisco Jiménez el sentimiento general de los vecinos afectados. 

El pasado 30 de abril era otra fecha en la que, desde la EMVS se había convocado a los vecinos para firmar el contrato de compra-venta de los pisos. La mayoría de los afectados no se presentaron a firmar “por unos pisos que no están en condiciones”.

“Les dijeron que los pisos entregados serían de las mismas condiciones que los otros, pero ahora los vecinos tienen unas viviendas en las que no les caben los muebles antiguos. Se pretende dar los pisos cuanto antes, dar unas casas en las que no se ha urbanizado, situadas en una zona que se convierte en un barrizal cuando llueve. Ahora les han entrado las prisas”, ha argumentado Ángeles Álvarez, concejal portavoz socialista del distrito. 

Así, el entorno de los bloques es otra de las quejas de los vecinos. Las calle de entrada al portal 9 no está asfaltada; la maleza convive con algunos tubos y una zona en la que hay aparatos de obra. “No hay casi luz, no se cumplen las leyes de seguridad, tenemos enfrente una escombrera”, explica Francisco. 

“Un caramelo envenenado”

La preocupación actual de los vecinos que no han aceptado firmar el contrato es que la EMVS decida no abonarles más meses el alquiler de sus viviendas actuales. “Si esto sucede, nos tendremos que ir a Barrileros, pero nos sentiríamos totalmente engañados. Ahora dependemos de la voluntad soberana de la delegada de Urbanismo”. 

Además, denuncian el supuesto “coste cero” de la permuta, que no es tal, ya que afirman que tienen que pagar unos metros adicionales “que nosotros no hemos pedido”. 

En cuanto a las plazas de garaje con las que cuentan los pisos nuevos, aseguran que los precios “no son los establecidos en un primer momento”. 

“Lo que era un sueño cuando nos lo propusieron se ha convertido en una pesadilla”, concluye Jiménez. “Nos pusieron un caramelo y resulta que está envenenado. Tendrían que recordar que fuimos muy generosos al ceder nuestro hogar”. 
 

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