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22/02/2015 - Jesús Ángel Rojo Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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La batalla de Ayacucho y la traición de los masones españoles
Descubre la deslealtad de los masones españoles sellada mediante el abrazo Maquinguayo celebrado antes de la batalla de Ayacucho

Según refiere el escritor peruano Herbert Ore, Inglaterra tras la pérdida de las 13 colonias de Norteamérica, que se habían independizado (EE.UU) necesitaba nuevos mercados. América del sur estaba en manos de los españoles y el comercio se limitaba al contrabando. Por ello la Logia de Inglaterra, la más grande del mundo en ese momento, ideó un plan para independizar la mayoría de las colonias españolas en América. Para ello formó Logias en toda América, como la Logia Lautaro.Éstas Logias eran Operativas, es decir, tenían una meta específica, en éste caso la independencia de las colonias españolas, una vez logrado el objetivo las Logias se disolvían. Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Sucre (Venezuela),O´Higgins (Chile) , José de San Martín, Manuel Belgrano, Alvear, Monteagudo (Argentina) eran Masones. Una vez lograda las distintas independencias, Inglaterra fue el primer país en reconocerlas, así enviaba un embajador y entablaba relaciones comerciales y diplomáticas bilaterales. Herbert termina su relato dejando claro que no fue casual el abrazo masónico de Simón Bolívar y San Martín en Guayaquil.

Como se perpetro la  traición de Ayacucho

Javier Agüero, Gran Canciller de la Gran Logia Mixta de San Juan – Oriente del Perú, nos relata cómo se preparó la deslealtad de los masones españoles sellada mediante el abrazo Maquinguayo celebrado antes de la batalla de Ayacucho y donde los HH:Masones de ambos bandos se reconocen entre sí para luego evitar herirse durante el combate. Según el Gran Canciller  lo que parece reafirmar el complot masónico es el hecho que siendo la batalla de Ayacucho el combate decisivo para la independencia o la continuación del virreinato, fue sin embargo la que menos bajas y heridos produjo.

La capitulación ha sido llamada por el historiador español Juan Carlos Losada como "la traición de Ayacucho" y en su obra Batallas decisivas de la Historia de España (Ed. Aguilar, 2004), afirma que el resultado de la batalla estaba pactado de antemano. El historiador señala a Juan Antonio Monet como el encargado del acuerdo: “los protagonistas guardaron siempre un escrupuloso pacto de silencio y, por tanto, solo podemos especular, aunque con poco riesgo de equivocarnos”. Una capitulación sin batalla se habría juzgado indudablemente como traición. Los jefes españoles, de ideas liberales, y acusados de pertenecer a la masonería al igual que otros líderes militares independentistas, no siempre compartían las ideas del rey español Fernando VII, un monarca firme sostenedor del absolutismo.

En este sentido se afirma que la capitulación fue firmada la noche anterior en un trabajo logial conjunto donde se acordó además que los HH:. se reconocieran con los signos que le son comunes. La versión de la firma previa de la capitulación adquiere visos de autenticidad porque La Serna fue herido precisamente en la mano derecha quedando imposibilitado de firmar en el campo de batalla.

Los extraños sucesos que demuestran la traición masónica de Ayacucho.

Hemos querido destacar un post publicado 'Historia y Cultura Peruana',donde detalla cómo se perpetro la traición de Ayacucho en el campo de batalla por los masones españoles. Se dan en esta batalla cierto número de sucesos extraños que confirman el complot masónico.

Primero: Comienza con una fraternización tolerada por los dos mandos a pesar de ser el medio más seguro de desmoralizar a su gente.

Segundo: Esta escena singular, que pudo haber negociado cualquier capitán o comandante, transcurre entre dos jefes de división.

Tercero: Estos dos generales, a vista de sus ejércitos respectivos, conferencian en secreto durante media hora, siendo así que la versión oficial de lo que se dijeron no necesitaba más de cinco minutos.

Cuarto: El interlocutor realista vuelve a las dos horas para preguntar si va o no a haber batalla.

Quinto: En lo más reñido del combate, cede precisamente la división que manda este parlamentario fraternizador; y las dos compañías que le siguen en derrota están mandadas personalmente por José Canterac, Jefe de Estado Mayor y segundo del Ejército.

Sexto: Un ejército superior en número, instrucción y disciplina, con una artillería hasta siete veces mayor, se da por derrotado en menos de dos horas cuando todavía le quedan 2,000 soldados que tiene que rendir después.

Séptimo: Un hombre de los talentos militares de José Canterac obliga a su caballería a la desventaja de tener que bajar al campo de batalla por una ladera tan fragosa que la hace servir de blanco pasivo al enemigo mientras los hombres bajan de pie ayudando a los caballos.

Octavo: El virrey se puso a bregar como un cabo cualquiera y cayó prisionero.

Noveno: La última batalla en que se arría su bandera en el Imperio dura para estos generales españoles tan solo dos horas.

Décimo: En este día, el más glorioso de su vida, la batalla final de la revolución, consagra Sucre un informe oficial lacónico en detalle y vago en su perfil; mientras que Canterac se limita en el suyo a justificar la capitulación sin detalles.

Undécimo: Sucre concede una capitulación extraordinariamente generosa.

Consecuencias de la traición de Ayacucho.

La victoria de los independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista más importante que seguía en pie, sellando la independencia del Perú con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. No obstante, Españano renunció formalmente a la soberanía de sus posesiones continentales americanas hasta 1836.

El gobierno de Simón Bolívar en el Perú (1824-1826) no fue bien visto ni por las elites políticas recién conformadas, ni por la antigua elite criolla, quienes vieron en el libertador a un dictador y usurpador napoleónico que quiso establecer un gobierno absoluto basado sólo en su figura.

Fuentes:Wikipedia,Historia y Cultura Peruana,www.masones.wordpress.com.

 

 

 

 

Comentarios: 9
Asunción Ontiveros Yulquila dijo el 11/10/2016 a las 01:24h.
¿Batalla de Ayacucho? La palabra "Ayacucho" es también una producción ficticia o virtual de los "protagonistas" de la supuesta Batalla. Antes de 1824 la palabra "Ayacucho" no formaba parte del léxico ni de la toponimia regional de la llamada Sierra Peruana. La "capitulación es demasiado benévola para los derrotados en la supuesta batalla". Los "derrotados" son los GANADORES y los "triunfantes" son los PERDEDORES. Estoy abordando en caso INVEROSÍMIL.   Avisar al moderador
ASUNCIÓN ONTIVEROS YULQUILA dijo el 30/07/2015 a las 14:01h.
En septiembre 2010 visité la ciudad de Huamanga. Conversé con dos colegas, un antropólogo y un arqueólogo sobre la supuesta %u201CBatalla de Ayacucho%u201D. Durante 17 años navegué por la historiografía del periodo colonial y republicano del Perú. La riqueza natural del Perú es espectacular, y cuando se los contrasta con los imaginarios y las instituciones del Estado colonial y republicano, se concluye que la expoliación de sus recursos, la animalización de sus habitantes ancestrales, el encubrimiento de la realidad del Perú Profundo son los factores LATENTES y MANIFIESTOS que llevaron y llevan a que el Perú sea un país EMPOBRECIDO. En 1810 se reivindicaba la LIBERTAD de IMPRENTA. ¿Por qué? No hubo ni había libertad de pensamiento y de producción de las ideas, información y conocimiento sobre la REALIDAD cultural, social, económica y política. Todos lo que se percibía y se apreciaba era vaciado en el molde del imaginario colonial e imperial, siempre pensando en la posteridad (en el futuro).    Avisar al moderador
Marco dijo el 06/03/2015 a las 18:25h.
La masonería no es mi devoción (si lo son Belgrano y San Martín), pero no creo lo de ayacucho.   Avisar al moderador
Miguel dijo el 28/02/2015 a las 10:48h.
Sobre el anterior post Ascendido a general de brigada, favoreció el ascenso a virrey de José de la Serna e Hinojosa en 1821. Su condición de absolutista convencido, contrario a la revolución liberal que sufrió España durante el reinado de Fernando VII, terminó por enfrentarle con La Serna, y sublevándose contra su autoridad se autoproclamó "único defensor del altar y del trono"[3] y dio comienzo el 15 de enero de 1824 a la llamada Rebelión de Olañeta, y que fue reprimida por fuerzas del virreinato peruano al mando de Jerónimo Valdés hasta su repliege el 17 de agosto 1824 en razón de los avances de Simón Bolívar tras la Batalla de Junín.   Avisar al moderador
José María Carranza Zavalía dijo el 28/02/2015 a las 02:35h.
1. ¿Qué rol cumplieron los generales Olañeta y Marquiegui que desde el Alto Perú se insubordinaron al Virrey que los mandó a llamar para la batalla y no fueron? 2. El General Andrés García Camba, que participó de la batalle escribió la historia de estos hechos. Es un libro difícil de conseguir en Argentina. Se llama "Historia de las Armas Españolas en el Perú" (o algo así más o menos) En esta obra da su versión de los hechos y seguramente algo debe decir al respecto. Yo no lo leí, pero creo que se puede conseguir el libro por internet. A la espera de una respuesta, los saludo cordialmente.   Avisar al moderador
aguirio dijo el 25/02/2015 a las 21:02h.
Tenemos a las puertas los cantos de sirena que nos incitan a abandonar la Constitución del 78(perfectamente mejorable) pero la que ha aupado a España a la 6ª, posición de las economías europeas; ya se ha visto lo que pasa con Grecia que tienen todo el pescado vendido y de lo que se dijo(como no lo pueden hacer) pues nada; lo mismo que los mandos en aquel momento estaban hasta la coronilla de un rey felón, pasa ahora con los votantes de los partidos aunque no tanto. La situación actual tiene cierta similitud, pues aun sabiendo lo que predican, quienes lo predican y lo que quieren hacer de España, "podemos" encontrarnos en una situación impensable por la poca madurez de personas que creyeron en sus partidos y actualmente no.   Avisar al moderador
Miguel dijo el 24/02/2015 a las 20:16h.
Es evidente el complot de la masonería en esta batalla. Los sucesos los delatan   Avisar al moderador
Jealbo dijo el 23/02/2015 a las 23:57h.
Masones...masones...todos unidos son unos guasones, pero no creo lo de Ayacucho...   Avisar al moderador
Elena Rossi dijo el 23/02/2015 a las 11:18h.
finalmente sale a relucir, que desde siempre las potencias nos han manipulado, no es de extranarse que aùn en nuestros tiempos los poderes econòmocos sigan gabernando a su gusto, convirtiendo al pueblo en el sùbdito econòmico de las transnacionales y de las bancaas.   Avisar al moderador








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