inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Lunes, 21 de agosto de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
15/09/2013 - jesusangel Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0,0 puntos0,0 puntos0,0 puntos0,0 puntos0,0 puntos   24 votos
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
La batalla de Lepanto
Lepanto,el Imperio Otomano sucumbe ante la Liga Santa
“La más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros“

Antecedentes de la batalla de Lepanto.

La presencia turca representó una amenaza para la cristiandad durante mucho tiempo, tanto en el Mediterráneo como en sus sucesivas incursiones hasta las puertas de Viena. Cuando en 1570 atacaron la isla de Chipre - posesión veneciana-, esta agresión trajo como consecuencia la formación de la llamada Liga Santa, integrada por el Papa, la República de Venecia y la monarquía de Felipe II.

La armada aliada estuvo al mando de don Juan de Austria, secundado en la armada real por Álvaro de Bazán, Alejandro Farnesio, Luis de Requesens y Juan Andrea Doria, mientras que la veneciana iba capitaneada por Sebastián Veniero y la pontificia por Marco Antonio Colonna. Entre todos reunían más de 200 galeras, 6 galeazas y otras naves auxiliares. La escuadra turca —al mando de Alí Pachá (señor de Argel y gran marino a las órdenes del sultán turco Selim II)— contaba con 260 galeras.

Comiezo de la batalla de Lepanto.

Amanecía el 7 de octubre de 1571 cuando se inició una de las más grandes batallas de la Historia de la humanidad. En esta fecha, en Lepanto se reunieron más del 75 % de las galeras, galeazas,  galeotas y fragatas  disponibles en todas las flotas del mundo , 580 naves y más de 100.000 hombres.La batalla se inició con el ataque frontal de ambas flotas desplegadas en línea e intentando Alí Bajá envolver sólo el ala derecha cristiana, ya que el ala izquierda se extendía casi hasta la costa.

Juan de Austria cara a cara con Alí Pachá 

En el centro, la capitana de Alí (la Sultana) embiste, proa con proa, a la de don Juan (la Real), dejando unidas a las dos embarcaciones en una plataforma de 110 metros. Al embicar con el golpe, recibe en su cubierta todo el fuego de artillería y fusilería de que es capaz la galera de don Juan, lo que le produce muchas bajas, repuestas inmediatamente desde otras galeras. Las galeras de Colonna, Veniero, el Duque de Parma y Urbino se ponen al costado de la de don Juan, con lo que se forma una piña de galeras cristianas y turcas en las que se lucha cuerpo a cuerpo. Álvaro de Bazán , con sus naves de socorro, interviene impidiendo que otras galeras turcas puedan unirse a esa piña, y envía 200 hombres de apoyo a la galera de don Juan. Cae rendida la galera capitana turca y los cristianos se apoderan de su estandarte. La lucha duró una hora y media. Con esto, el centro de la flota turca queda deshecho, al igual que antes su flanco derecho. Alí Pachá fue abatido por siete disparos de arcabuz y un soldado de los Tercios, Andrés Becerra, descolgó el estandarte otomano y un galeote cortó la cabeza de Alí ofreciéndosela a Juan de Austria. Éste la despreció con gesto de asco y ordenó que la arrojase al mar.

Continua la batalla de Lepanto.Los turcos hacía el desastre

En el ala izquierda turca, Uluch Alí ve que hay un hueco entre el centro y el ala izquierda cristianos, por lo que hace ademán de apartarse del centro turco, para que Juan Andrea Doria le siga y así aumentar la brecha. Cuando ve que ésta es suficiente, se lanza contra el costado derecho del centro cristiano, con sus 93 buques y la gente fresca, produciendo grandes daños a la capitana de Malta, a 10 galeras venecianas, a dos del Papa y a otra de Saboya. Juan de Cardona acude con 8 galeras y el de Bazán con la escuadra de reserva, consiguiendo detener el ímpetu del ataque turco, que estuvo a punto de cambiar la suerte del combate.

Uluch Alí, viendo que todo el centro cristiano se dirige a atacarle y que las galeras de Doria están a punto de llegar, corta los remolques de las galeras que había apresado y consigue huir con 16 galeras. Juan de Austria sufrió una herida en un pie. Hasta la puesta del sol continúa el combate a base de escaramuzas entre galeras aisladas, y, al anunciarse mal tiempo, ordena don Juan reunirse y marchar con las presas al puerto de Petala. Al día siguiente volvieron los cristianos al campo de batalla para recoger y auxiliar a los buques desmantelados y a los náufragos.

Consecuencia de la batalla de Lepanto para el Imperio Turco.

En Petala los cristianos efectúan el recuento de bajas. Se contabiliza la pérdida de 12 galeras cristianas (aunque luego ascendieron a 40 por los graves daños sufridos) y de 7.600 hombres, de los que 2.000 eran españoles, 880 de la escuadra del Papa y 4700 venecianos. Hubo 14.000 heridos. Se cuentan «170 galeras y 20 galeotas de 12 bancos arriba» apresadas a los turcos, de las que sólo 130 estaban útiles, quemándose las otras 60. Se hicieron 5.000 prisioneros y se liberaron 12.000 cautivos cristianos. Se estimaron entre 25.000 y 30.000 los muertos del bando turco.

La derrota para el imperio Otomano supuso el final de su expansión hacia Occidente, su freno en Europa, donde llegó hasta Viena de donde saldrá derrotado un siglo más tarde, su cambió de teatro al Indico, donde hizo sufrir de los lindo a los portugueses, lo que contribuirá a la unión de los reinos peninsulares.

 Anécdota de la batalla de Lepanto

En esta batalla Miguel de Cervantes Saavedra sufre una herida de consideración en la mano izquierda que le vale el sobrenombre de el manco de Lepanto.

La victoria de la batalla fue atribuida a la Virgen del Rosario, por haberse celebrado el primer domingo de octubre, fecha en la que las cofradías del Rosario, fundadas por la Orden de Predicadores a la que pertenecía el Papa San Pío V. Dicho papa, que organizó un rosario público el día de la batalla naval en la Basílica de Santa María la Mayor, estableció la fiesta de la Virgen de las Victorias el primer domingo de octubre, que poco después, en 1573, Gregorio XIII la denominó fiesta de la Virgen del Rosario, trasladándose al 7 de octubre.

Comentarios: 1
luis dijo el 17/09/2013 a las 13:18h.
Me ha gustado mucho la exposición y el relato; de todas formas los españoles llevaban unos mandos extraordinarios curtidos en mil batallas y con gran experiencia, una gesta mas que dentro de poco(no se les habrá ocurrido) el independentismo catalán querrá atribuirse, visto lo que está ocurriendo.   Avisar al moderador








Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic