inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Lunes, 11 de diciembre de 2017
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
14/07/2016 - Redacción Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos   5 votos
Una de cada cuatro mujeres tiene vejiga hiperactiva
En la actualidad existe un arsenal terapeútico grande para tratar los síntomas centrales y los asociados al síndrome

Según amplios estudios observacionales, el 25% de las mujeres (una de cada cuatro) y el 20% de los varones (uno de cada cinco) tienen vejiga hiperactiva. Esta enfermedad se diagnostica cuando existe urgencia en la micción, es decir, un deseo imperioso de orinar que no se puede demorar, y se asocia a un aumento de la frecuencia miccional y, en los casos más severos, a incontinencia. “En la mayor parte de los casos la causa es desconocida, aunque se puede relacionar con infecciones urinarias, prolapsos, problemas neurológicos; en los varones, con hipertrofia prostática y menos frecuentemente con algunos tumores urológicos”, comenta el doctor Javier Cambronero, urólogo del Hospital Quirónsalud San José.

Los síntomas de alarma son una frecuencia urinaria mayor de ocho episodios al día, una necesidad de orinar que no se puede retrasar o una incontinencia asociada a urgencia. “Si estos se mantienen más de tres meses, se debe consultar al urólogo, quien intentará descartar las patologías más frecuentes asociadas a este síndrome y tratarlas. En caso de no encontrarse una causa, se instaurará un tratamiento farmacológico”, explica el doctor Cambronero. Según este especialista, en la actualidad existen dos grupos de fármacos eficaces, los antimuscarínicos y los betaadrenérgicos: “Ambos aumentan la capacidad vesical, disminuyen la frecuencia y la urgencia miccional y aumentan el tiempo entre micciones”. En casos refractarios, continúa, se puede utilizar la inyección de botox intravesical. Además, como abunda el urólogo, “la rehabilitación de suelo pélvico ayuda en cualquier fase (fisioterapia, electroestimulación)”.

Cronicidad del síndrome

Si no se abordan con prontitud los síntomas, se tiende a la cronicidad, lo que provoca que en esta fase se asocie con frecuencia a infecciones urinarias de repetición, alteraciones psicológicas (ansiedad-depresión), disfunciones sexuales, dolor pelviano crónico, etc. “Hay que destacar que no es un problema grave de salud, aunque afecta enormemente a la calidad de vida, más que enfermedades como la diabetes o la artritis reumatoide”, asevera el doctor Cambronero, quien se felicita por el hecho de que hoy en día se disponga de “un arsenal terapeútico grande para tratar los síntomas centrales y los asociados al síndrome”.









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic