inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Miércoles, 17 de octubre de 2018
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
19/11/2014 - Javier Clavero Champsaur Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0,1 puntos0,1 puntos0,1 puntos0,1 puntos0,1 puntos   7 votos
LA IMPRONTA
RAE: Marca, huella que en el orden moral deja una cosa en otra

Al margen de las definiciones que puedan darse, comúnmente la impronta es esa sensación que determinadas personas dejan, en aquellas con quienes se cruzan en su vida; aun teniendo una relación limitada en el tiempo. Esta es una capacidad, no sé si llmarla habilidad, que se desarrolla de manera automática en quienes tienen procesos de crecimiento y superación personal y no digo: los han tenido, porque cuando estos comienzan ya no tienen fin. Todos los sufrimos. La sutil y sin embargo aplastante diferencia es el nivel de consciencia que ponemos en ello y el enfoque, es decir, el opbjetivo que tiene nuestro camino de crecimiento.

Podemos remitirnos a la Pirámide de Maslow, en la que dice que el ser humano necesita cubrir una serie de necesidades comenzando por las más básicas; como la del alimento, vestimenta y un techo, hasta la aceptación social y la autorrealización de uno mismo. Quien camina por estas etapas con la expectativa de no solo aprender, sino de beberse todas las enseñanzas que el destino le pone por delante, con el entusiasmo que da el pasar por distintos procesos; independientemente de la catalogación social de buenos o malos, que esta es otra cuestión a no dilucidar en este foro.

Estas muescas que la vida nos hace y nos deja grabadas, son vistas e intuidas por quellos con quienes nos relacionamos; habiendo tres clases de personas con relación a la impronta. Las primeras no nos aportan nada (dejémoslo en casi nada) sus vidas son anodinas, porque lo que se empeñan en transmitir es un encefalograma plano: No ilusión, nada bueno, pero tampoco nada malo. Los segundos llevan marcada a fuego lo dura que ha sido la vida para con ellos, o eso es lo que piensan y su impronta es negariva, en resumen, son ejemplo de lo que uno debe evitar. Siempre te dejan una mala sensación, la queja, la excusa, el lamento y el victimismo suelen ser sus tarjetas de presentación.

La tercera clasificación que es la que nos interesa, engloba a todos aquellos que se han conquistado a sí mismos, sin necesidad de conquistar a nadie, han integrado sus experiencias convirtiéndose en todo lo que han vivido, así como sus conocimientos... Son todo aquello que han experimentado y de todo tienen una lección positiva; ya que nada de lo que nos pasa, sabemos a priori si es para bien o para mal: ¿Quién lo sabe? Este tipo de personas son con las que aquellos que desean un crecimiento personal se sientan a gusto, aprenden de ellos sacando lo mejor de sí mismos. Este tipo de impronta suele causar cierto temores y rechazo en quienes pertenecen a las otras dos clasificaciones sobre todo por desconocimiento y temor a lo nuevo o desconocido para ellos.

Las personas con impronta son verdaderos imanes de personas silmilares y por supuesto que esto es algo que puede desarrollarse por todo el que se lo proponga, tome las decisiones oportunas y se comprometa en cuerpo, mente y alma a crecer para ayudándose a sí mismo ayudar a los demás. Y la motivación es un instrumento ideal, para darnos las herramientas que necesitamos, para que nuestra impronta aumente exponencialmente máxime cuando esta nos da la fortaleza para que nada ni nadie nos aparte del camino de vivir nuestros sueños. Pensemos que el éxito es hacer realidad de manera progresiva un sueño.

Fco. Javier Clavero Champsaur

Escritor, Ponente y Ceo de Carpe Díem Propulsión

 

 

© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic