El CA2M presenta la exposición A veces decorado de Patricia Esquivias

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La directora de la Oficina de Cultura y Turismo, Anunciada Fernández de Córdova, acudió a la presentación, en el CA2M Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid, de ‘A veces decorado’, una exposición de Patricia Esquivias que permite valorar la evolución de su trabajo desde la individual que realizó en el Museo Reina Sofía en 2009. La exposición, comisariada por Soledad Gutiérrez, es una selección de piezas recientes que, de modo muy personal, invitan a cuestionarse los relatos que construyen la historia, la modernidad y el concepto de autoría artística. La obra de Patricia Esquivias se podrá visitar desde mañana día 19 hasta el 5 de junio de 2016 en este centro de arte ubicado en Móstoles. El trabajo de Patricia Esquivias (Caracas, 1979) se basa en la elaboración de relatos, ya sea a través de vídeos, series fotográficas, textos o esculturas que exploran la brecha generada desde el tránsito de la modernidad al presente y que nos llevan a cuestionarnos las lecturas oficiales de la historia. A través de la articulación de elementos aparentemente carentes de relevancia o inconexos, utiliza la historia como un instrumento para revisar cómo vivimos, los espacios que habitamos y las contradicciones de nuestra sociedad como una consecuencia de la modernidad. Para esta exposición, Patricia Esquivias utiliza la arquitectura, la artesanía y las artes aplicadas como herramientas para abordar la ciudad y el espacio público. En esta exposición, nos invita a un paseo por la ciudad de Madrid, el norte de Marruecos y Colombia para acompañarnos en el redescubrimiento y el disfrute de nuestros paisajes cotidianos; prestando especial atención a la arquitectura, al urbanismo y a los rastros de las personas que lo construyen, ya sea a través de sus historias personales o del trabajo que realizan. La exposición parte de la historia de los números 111-119 del Paseo de la Castellana. Unos edificios construidos a finales de los años 50, cuando la calle se denominaba avenida del Generalísimo, y que representan un momento muy específico del franquismo: las políticas “aperturistas” del régimen, tanto en el ámbito político como el económico, que implicaron tanto una transformación productiva como una reconstrucción urbana. Este impulso desarrollista fue especialmente significativo en Madrid, donde supuso, en el ámbito de la arquitectura, dejar atrás el academicismo de los primeros años del régimen en favor de un tipo de arquitectura más acorde con los principios básicos de la modernidad. La arquitectura se quiere convertir, de este modo, en una herramienta para la construcción del imaginario colectivo: un nuevo país a ser descubierto por sus habitantes y el resto del mundo. En su investigación, Esquivias indagará en la vida y obra de las personas implicadas en la construcción y decoración de estos edificios, incluyendo algunos de sus trabajos como parte de la exposición. Cuadro del mar (2015), responde a la voluntad de Esquivias de mostrar el potencial de la artesanía, y lo hace a través de un juego de traducción por el que el mural de mármol de la entrada del edificio de la Castellana se transforma en un tapiz tejido a mano.

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