inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Domingo, 16 de diciembre de 2018
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
17/07/2014 - Redacción Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos   5 votos
Un 23% de fallecidos en accidentes de tráfico se salvaría en Madrid con buenos sistemas tecnológicos
La Comunidad de Madrid es la sexta región donde más se reduciría el número de fallecidos con esta tecnología

AEB, LKA, BSM, DDD… Un abrumador 96% de los conductores españoles, no sólo no conoce ninguna de estas siglas, sino que tampoco sabe que todas ellas hacen referencia a diferentes sistemas de seguridad preventiva que ayudan a la conducción. Y eso que esta tecnología puede salvarle la vida. 

Pero ¿en qué consisten estos sistemas? Se trata de tecnologías aplicadas a la seguridad vial que incorporan ya los coches actuales y que se caracterizan por su carácter preventivo (superando así a las clásicas Seguridad Pasiva y Activa). De esta forma, los sistemas trabajan en paralelo para “tomar conciencia del entorno” y actuar de manera autónoma, tratando de anticiparse al accidente.

Con el objetivo de acabar con el desconocimiento existente sobre estos sistemas, concienciar sobre su importancia, conocer cuáles son los más eficaces y demostrar los beneficios que reportaría su uso generalizado, la Fundación Línea Directa ha presentado hoy en Madrid el estudio “Los sistemas tecnológicos avanzados para la prevención de accidentes de tráfico”, realizado en colaboración con Centro Zaragoza, instituto de investigación de referencia en la reparación de vehículos. El informe analiza los 83.115 accidentes con víctimas (heridos leves, graves y fallecidos) registrados en 2012, y se centra en los 4 sistemas de conducción preventiva más eficaces en la reducción de la siniestralidad según los tests de EuroNCAP. Además, se ha tenido en cuenta la oferta disponible en el mercado de 22 marcas de coches, que representan el 77% de los turismos matriculados en el último ejercicio.

Así, la principal conclusión del estudio es que los 4 sistemas más relevantes en la prevención de accidentes podrían evitar más del 22% de los accidentes mortales que se producen cada año en España, es decir, esta tecnología salvaría la vida de 420 personas todos los años. Este porcentaje sería algo más alto en la Comunidad de Madrid, un 23%, lo que supondría 31 fallecidos menos.
 
A nivel nacional su uso combinado reduciría en casi 23.000 los accidentes con víctimas cada año (un 27,5%), mientras que en la comunidad madrileña se producirían 3.606 siniestros menos al año (un 26%).
 
Principales características de los sistemas más eficaces
Los 4 sistemas más eficaces en la reducción de accidentes y de víctimas son:
 
Frenado de emergencia autónomo (aeb)
 
El 40% de los accidentes se deben a distracciones, según la DGT. Este sistema (AEB - Autonomous Emergency Braking) realiza una frenada de emergencia cuando detecta una colisión inminente, y aplica los frenos de forma totalmente autónoma ante el riesgo de colisión, utilizando la máxima capacidad de frenado del coche o sólo una parte.
 
Este sistema es el más eficaz de todos los analizados, ya que podría reducir los accidentes con víctimas un 19% (casi 15.900) y evitar el fallecimiento de más de 200 personas cada año. Respecto a los heridos, este sistema es capaz de reducir los heridos graves en más de 1.300 personas (13%) y los heridos leves en casi 22.500 (un 21%).
 
Su implantación en el mercado está siendo bastante rápida debido a su seguridad y al ahorro que supone para el conductor evitar el golpe: el 16% de los coches vendidos en 2013 ofrecía este sistema.
 
Ayuda al mantenimiento del carril (lka)
 
Este sistema (LKA – Lane Keeping Assistant) reconoce las líneas del carril por el que circula el coche y en caso de que la trayectoria se desvíe y se pise alguna línea sin accionar el intermitente, avisa mediante vibración en el volante y con un mensaje en el cuadro de mando. Tras esta alerta, si el conductor no ha corregido la trayectoria o ha quitado las manos del volante (por un desmayo, por ejemplo), el coche corrige la dirección mediante un pequeño giro en el volante de forma automática.
 
Esta tecnología podría reducir los muertos en un 6%, lo que significa que cada año habría 110 personas que salvarían la vida gracias a su eficacia. Además, el número de accidentes con víctimas se reduciría en un 3% (2.300 menos cada año), lo que en términos de heridos graves y leves supondría que 440 y 2.500 personas, respectivamente, no sufrirían ningún tipo de consecuencia por el accidente.
 
El LKA está disponible en el 40% de los coches vendidos en 2013, y la Unión Europea está valorando hacerlo obligatorio a partir de 2016.
 
Detección de fatiga (ddd)
 
El DDD (Driver Drowsiness Detection) es el tercer sistema en cuanto a eficacia, sobre todo en aquellos accidentes relacionados con la fatiga o la somnolencia. Su implantación podría reducir los muertos un 5% (90 personas) y los accidentes con víctimas un 3% (2.240).
 
El sistema funciona de forma sencilla: analiza el nivel de atención del conductor y le avisa si detecta cansancio mediante señales acústicas y visuales. Su implantación va en progreso, está disponible ya en un 23% de los coches vendidos en el último año.
 
Monitorización de ángulos muertos (bsm)
 
Este sistema (BSM – Blind Spot Monitoring) informa de la presencia de vehículos en las zonas que quedan fuera del alcance visual de los espejos retrovisores, por detrás y en el lateral del coche, y resulta especialmente útil para los adelantamientos, sobre todo en aquellos que se producen en carreteras convencionales, donde el riesgo de fallecer aumenta respecto a otras vías.
 
Esta tecnología podría reducir un 3% los accidentes con víctimas (casi 2.500), y evitaría 16 personas fallecidas en carretera, 170 heridos graves y más de 3.000 heridos leves. Su disponibilidad en el mercado alcanzaba ya al 29% de los coches vendidos en 2013.
 
A mayor antigüedad, menor grado de implantación
La implantación de estos sistemas todavía deja mucho que desear en España, pues sólo un 2% de los 22 millones de coches que componen el parque automovilístico incorpora alguno de ellos en la actualidad. Sin embargo, se observa un rápido crecimiento de la oferta disponible en las marcas y se puede afirmar que esta tecnología ha dejado de ser patrimonio exclusivo de los vehículos de gama alta.
 
El coste medio de cada una de estas tecnologías ronda los 1.000€, aunque ya es posible encontrar en el mercado alguna de ellas desde 45€.
 
Dónde son más eficaces estos sistemas
 
La Fundación Línea Directa también ha querido dibujar un mapa de España para conocer cuáles serían las comunidades autónomas que más verían reducido el número de fallecidos con la implantación de estos sistemas.
 
Según este informe, la Comunidad de Madrid es la sexta región donde más se reducirían los fallecidos con estos sistemas, concretamente habría 31 muertos menos. Por su parte, Cataluña se sitúa como la CC.AA. donde más disminuirían (75), mientras que La Rioja y Cantabria serían las regiones donde este número sería menor: 3 fallecidos en cada comunidad, muy por debajo de la media nacional (25).
 
¿Qué sabemos los españoles sobre esta tecnología?
 
Además del estudio, la Fundación Línea Directa ha querido conocer el grado de conocimiento y la opinión que los conductores españoles tienen sobre estos sistemas, para lo que ha realizado 1.200 entrevistas por toda la geografía nacional.
 
Las conclusiones son relevadoras: el 96% de los conductores españoles desconoce por completo estos sistemas por sus siglas –algo que se da sobre todo entre mayores de 55 años y mujeres-, un porcentaje que baja hasta cerca del 80% en el caso de los madrileños. A nivel nacional, casi la mitad de los encuestados tampoco sabe si su coche cuenta con alguno de ellos, cifra que desciende hasta el 33% en la Comunidad de Madrid (el porcentaje más bajo de toda España).
 
Más de la mitad de los españoles (dato que disminuye hasta el 48% en el caso de los madrileños) piensa que su vehículo es mejorable en aspectos de seguridad, y esta cifra asciende al 70% en propietarios con coches de más de 10 años, es decir, 8 millones de conductores.

El importante papel que juegan los vendedores no es bien valorado por los conductores españoles. Así, aunque el 80% afirma que preferiría ser informado sobre estos sistemas en el concesionario, una vez allí 6 de cada 10 diez veces la información facilitada no se centró en la seguridad.

La seguridad sigue sin ser una prioridad 

El precio y un menor consumo de combustible priman más que la seguridad
a la hora de comprar un coche en la Comunidad de Madrid, lo mismo que ocurre a nivel nacional.
 
A pesar de ello, 1 de cada 4 españoles estaría dispuesto a pagar más de 1.000 euros por incorporar en su coche esta tecnología y tan sólo un 20% piensa que estos sistemas sólo sirven para encarecer el precio final.
 
“Con el aumento del 18% en las ventas de coches durante el primer semestre de este año, nuestro objetivo con este estudio es concienciar a los futuros compradores de la importancia de la seguridad a la hora de adquirir un coche. No en vano, el 15% de la reducción de accidentes en los últimos años se debe principalmente a las mejoras tecnológicas de los vehículos”, afirma Francisco Valencia, Director General de la Fundación Línea Directa.

 









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
Premios Portada
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic