Encierro en el Centro de discapacitados Dos de Mayo en Valdefuentes

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Los trabajadores de los Centros de Atención a Discapacitados Psíquicos Dos de Mayo en Valdefuentes, Mirasierra y Getafe se han “encerrado” como señal de protesta ante los recortes del Servicio Regional de Bienestar Social. Estas medidas “repercuten negativamente tanto en los trabajadores, como en la calidad y las necesidades de los servicios que se ofrecen a los dependientes” denuncian desde el sindicato CSIT.

Los trabajadores de las residencias González Bueno, en el municipio madrileño de Colmenar Viejo, y Nuestra Señora del Carmen, situada en la zona norte de Madrid, han decidido también secundar estas protestas, que vienen desarrollándose desde mediados de enero, mediante la reiteración del encierro en las recepciones de ambos Centros.

Los motivos que han conducido a estos trabajadores a comenzar con las movilizaciones y encierros en sus centros de trabajo se pueden resumir en las siguientes razones que han expuesto: “La imposición de los calendarios laborales con el incremento de las jornadas anuales empeora las condiciones laborales en los centros de trabajo y pone en riesgo la salud de los residentes, algo que está obviando este Gobierno regional. El Gerente del S.R.B.S. no negocia, sino impone los horarios de manera drástica y perjudicial para los trabajadores/as”. A esto se suman los “recortes materiales y personales: falta de recursos. Continúan los ingresos de residentes con un alto grado de dependencia, y los centros no están dotados de personal suficiente ni tienen las instalaciones adecuadas, hecho que repercute en la atención diaria que necesitan los usuarios. La amortización de puestos de trabajo y la no cobertura de las vacantes por excedencias, bajas laborales o jubilaciones, aumenta considerablemente las cargas de trabajo y repercute de manera negativa en la calidad de servicio prestado”. Además, argumentan los trabajadores, “la imposibilidad de conciliación de la vida familiar y laboral. Imposición de jornada. Desde la aprobación del incremento de jornada laboral, a los trabajadores de los centros dependientes del Servicio Regional de Bienestar Social no se les permite realizar jornadas más largas, sino que se les impone trabajar los sábados de los fines de semana que deberían librar”.

Los trabajadores reiteran sus protestas en cuanto a “la no negociación del calendario laboral, la imposición arbitraria de las jornadas de trabajo y el trato discriminatorio que la Administración les dirige, con respecto al resto de empleados públicos y colectivos que desarrollan su trabajo en el ámbito sociosanitario y están adscritos al mismo Convenio Colectivo de la Comunidad de Madrid, entre otros”, según CSIT Unión Profesional.

Por último, el sindicato concluye que “con la ejecución de estas medidas, la Administración persigue el ahorro económico haciendo trabajar más a plantillas – ya de por sí exiguas-, en vez de dotarlas del personal suficiente para que puedan desarrollar sus funciones en unas condiciones favorables”.

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