Un niño de 8 años sufre una parada cardiaca frente a la escuela de fútbol La Chimenea

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Volvía de casa de su abuelo cuando entró en parada cardiaca frente al campo de fútbol La Chimenea. Un niño de 8 años, que milita en la categoría benjamín del club del barrio de Usera, se debatió entre la vida y la muerte el pasado 1 de diciembre. Afortunadamente un entrenador salió en su ayuda y le practicó la maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada del Samur. Una sede cercana de los sanitarios favoreció su rápida llegada y salvar la vida del niño, que permanece ingresado en el 12 de Octubre, fuera de todo peligro.

“La angustiosa espera se podría haber evitado en caso de que la instalación tuviera un desfibrilador”, denuncia Luis de Luis, presidente de la Asociación de Vecinos La Chimenea. En este sentido, apunta a un “desinterés por no adquirir ninguno” desde la empresa Grupo Ánimas, que gestiona desde mayo la instalación deportiva. Asimismo, Luis alude a una falta de mantenimiento, “hay hasta diez bombillas fundidas”, así como “una falta de personal, hay una sola persona cuando el pliego de condiciones marcaba que debían existir tres”.

Grupo Ánimas preocupado por la instalación

La normativa no obliga a Grupo Ánimas a disponer de un desfibrilador en el campo de fútbol. La Asociación de Vecinos La Chimenea, que ha gestionado el campo durante 30 años, dispone de uno cedido por la Federación de Fútbol de Madrid y que se llevó cuando el Ayuntamiento entró a gestionar el campo durante el último año. Tras los hechos, la empresa concesionaria ha hecho una solicitud a la Federación para que les sea cedido otro. “Su coste es desorbitado para una empresa como la nuestra y una instalación de esas características”, manifiesta Sergio García, representante del Grupo Ánimas.

Además, García indica que actualmente hay ocho personas trabajando para cubrir el mantenimiento de los campos de fútbol de Madrid Río y del distrito. El pliego marcaba que debían ser tres en la instalación y “lo cubrimos con creces”, explica Sergio, que añade que “abrimos la instalación más horas de las que se marca en las prescripciones técnicas”.

En cuando al mantenimiento, las deficiencias “existían antes de que llegáramos nosotros”, remarca Sergio, que indica que de las bombillas deben hacerse cargo desde la Junta Municipal, así lo marca el pliego y se lo han notificado. Por último, Grupo Ánimas remitirá mañana a la Junta de Usera una memoria trimestral de todas las reformas que se han llevado a cabo en el campo de La Chimenea.

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