La familia del practicante de Vicálvaro sigue luchando por conocer la causa de su muerte

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La familia Casado sigue con su lucha para conseguir justicia y que se reconozca que el fallecimiento de Pablo Casado, en febrero de 2006, fue producida por “una sucesión de negligencias médicas”. 

“Mucha gente puede pensar que estas denuncias se ponen por dinero, pero no es así”, ha explicado a EL DISTRITO la viuda de Pablo Casado, Julia Conejero;  “lo hacemos porque queremos saber la verdad”.

Pablo Casado, el que fuera practicante y ATS del distrito durante más de 40 años, fue ingresado en el Hospital Gregorio Marañón el 6 de febrero de 2006 para ser operado de cálculos en la vesícula. Lo que se preveía como una operación sencilla acabó con el fallecimiento del paciente el día 13, tras tres intervenciones y, al parecer, varias irregularidades y diagnósticos contradictorios. Uno de los aspectos que denuncia  la familia es la falta de información que sufrieron a lo largo de esos días. Desde la primera operación Don Pablo se quejaba de fuertes dolores; “ya en la primera noche le pusieron morfina”, explica Julia, “algo que me extrañó, pero nadie nos informaba. Ni siquiera sabemos, a día de hoy, qué doctor operó a mi marido, hubo una total descoordinación durante los días de ingreso”. 

El paciente entra en coma

Fue tras la tercera operación cuando el paciente entró en coma. “Pasamos de que nos dijeran que en 48 horas le daban el alta a decirnos que estaba en coma y que le quedaban días u horas de vida”, explica indignada Julia. Y mientras esto sucedía, nadie les explicaba las posibles causas de por qué una operación sencilla había desencadenado en esta situación. “Tras muchas peticiones de una explicación”, sigue Julia, “el doctor Lagos dijo que se estaba comiendo un marrón que no le pertenecía”. La familia decidió  denunciar el caso, porque creen que han sido víctimas de una serie de irregularidades, así como de desinformación por parte del personal sanitario. A partir de ahí ha comenzado un largo camino de papeles e informes. El caso ha sido llevado por el juzgado número 18, que nunca ha fallado en contra de ningún médico. Durante el proceso, según explica Julia, “ha pasado de todo, incluso se han perdido los informes médicos de los días 7 y 8 de febrero”. 

La causa ha sido desestimada en varias ocasiones y la familia la ha recurrido. Así, Julia afirma que seguirá luchando aunque “hoy por hoy, no creo en la justicia”.

 

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