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05/12/2007 - Jorge Bustos Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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“Me debo a mis vecinos y he de estar pendiente de sus propuestas”
Dolores Navarro Ruiz, concejal presidente del distrito de Arganzuela

Aquí empezó su carrera política, como una tímida vocal de la Junta que hoy preside. Dolores Navarro está orgullosa de su casticismo tanto como de su experiencia de gestión: de ambas cualidades se va a servir para dirigir Arganzuela.

Viene usted de presidir Tetuán. ¿Cuáles son sus primeras impresiones desde que llegó aquí?
Tengo una experiencia dilatada en la Administración local, pero además yo soy vecina de Arganzuela, ha transcurrido toda mi vida en este distrito, por lo que hay un conocimiento como vecina que no puedo desligar de la acción de gobierno. Al contrario que Tetuán, para mí un distrito ajeno, muy heterogéneo en muchas cuestiones, yo creo que Arganzuela tiene rasgos muy diferentes: pertenece a la almendra central y es un distrito bastante homogéneo en términos generales.

Arganzuela es el distrito más afectado por las obras de la M-30. ¿Qué valoración hace del proceso hasta la fecha y de los beneficios que el proyecto reportará a los vecinos en el presente mandato?
A mí me gustaría hacer el mismo discurso que el alcalde Ruiz-Gallardón, que ha pedido perdón a los ciudadanos, sobre todo a los más afectados por las obras de la M-30. Perdón porque esa gran transformación, no sólo de distrito sino de ciudad, que supone el abrir la ciudad y el distrito al río y el enterramiento de una vía rápida como la M-30, genera molestias cuantiosas. Pero tengo que seguir pidiendo paciencia a los vecinos porque los proyectos no se hacen de la noche a la mañana. El impacto ambiental depende del punto de vista que adoptemos: hay que recordar cómo hace meses pasaban miles y miles de coches a 50 metros de la Junta, y el impacto que eso suponía. En cualquier caso, cuando en democracia hay un programa político y los vecinos mayoritariamente otorgan su confianza, y si además la renuevan cuatro años después, tras haber sufrido lo más difícil, será porque piensan que se están haciendo las cosas bien.

¿Qué haría falta para terminar de consolidar el Matadero como una de las primeras referencias culturales de Madrid?
Bueno, hay muchos proyectos en marcha. Por ejemplo, uno con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez destinada al fomento de la lectura, una apuesta para hacer hombres libres y ciudadanos maduros. De eso no sólo Arganzuela sino Madrid se va a beneficiar. Luego viene la Fundación Arco, con todos los fondos de la colección permanente, todo un lujo para estas instalaciones. Eso, junto con los diseñadores y el teatro conforma un espacio para la creación y para el fomento de la cultura que no tiene parangón en nuestra ciudad, sólo comparable a ciudades muy vanguardistas como Berlín. Yo creo que la apuesta de Matadero es fantástica y me alegro de que sea en esta zona de Madrid, nada que ver con lo que era antes, cuando estaba en los suburbios.

¿Qué espera usted de la relación de su equipo de gobierno con las asociaciones y con la oposición?
Pues la que he tenido siempre. He tenido 22 asociaciones de vecinos cuando era concejal de Moncloa-Aravaca; y en Tetuán asociaciones históricas, reivindicativas, que han trabajado mucho, como la gente de Ventilla. Quiero decir que el movimiento ciudadano es real y que nadie se queja por gusto. Hay a veces motivos políticos, pero normalmente cuando alguien se moviliza es porque tiene problemas. Y evidentemente, relaciones vamos a tener, desde la cordialidad, con respeto y desde la tolerancia. Aquí hay asociaciones que se quejan y tienen mucha razón en muchas cosas, y yo tengo la obligación de escucharlas y, en la medida en la que pueda, darles soluciones; y si no están en mi mano, intentar remitirles a un ministerio o a un área de gobierno. Tengo muy claro que me debo a mis vecinos y tengo que estar pendiente de sus propuestas.

De entre todas las inversiones en equipamientos públicos presupuestadas para 2008, ¿cuáles  destacaría especialmente?
De lo que siempre me he sentido más orgullosa es de las obras en colegios y escuelas infantiles. Pienso que todo lo que invirtamos en educación es dinero bien invertido. Nuestro futuro está en los chavales que están ahora en los ‘coles’ y en los institutos y van a ser ellos los que el día de mañana hagan Ayuntamiento, hagan Comunidad, hagan España. Y han de ser mucho mejores que nosotros. Ahora estoy entusiasmada con la rehabilitación integral del colegio Miguel de Unamuno y del Menéndez Pelayo, que son centros que necesitan una inversión para poder servir los siguientes 20 ó 30 años. Dos escuelas infantiles se construirán en esta legislatura, y de esto es de lo que me siento más orgullosa, aunque no sean de los proyectos más importantes, como la rehabilitación del río, el Matadero, el traslado del Calderón y su sustitución por zonas verdes, la recuperación de toda la zona afectada por la operación Madrid Calle 30, o la remodelación del antiguo Mercado de Frutas y Verduras con nuevas dependencias municipales.

Las partidas destinadas a instalaciones deportivas y a recursos para mayores lideran los presupuestos. ¿Son la juventud y la tercera edad las prioridades de su gestión?
Es que Arganzuela tiene un nivel de población mayor muy importante, quizá sea ese el colectivo más claro, porque aunque hay inmigración no hay tanta como en otros distritos. Por eso la población mayor es la que requiere más nuestra atención: las partidas dedicadas a servicio de ayuda a domicilio son fundamentales y representan más del 53% del presupuesto. Tenemos que trabajar con los mayores e intentar garantizar su bienestar en lo posible. Y en cuanto a la juventud, tenemos el mejor polideportivo de Madrid, el Marqués de Samaranch, que pidieron los vecinos durante diez años. Donde había una zona muy desaprovechada, ahora hay instalaciones aptas para deportistas olímpicos. Y ahora, con su ampliación, se remata una operación clave para el distrito.


Bandas radicales y seguridad ciudadana

La muerte violenta de Carlos J. Palomino en Legazpi ha traído al primer plano de debate el asunto de la seguridad ciudadana. Un asunto que según afirma Navarro, “preocupa a cualquier ciudadano normal. En toda gran ciudad ocurren hechos que son incontrolables en algunas ocasiones. En cualquier caso debemos lanzar un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos, y asumir todos nuestra responsabilidad. Instituciones, Administración, colegios, familia. etc. Estamos todo el día viendo vídeos donde se pegan chavales. Las competencias en seguridad corresponden a la Delegación de Gobierno, al Ministerio del Interior y a la Policía, pero la sociedad también tiene que hacer sus deberes. Y esto lo digo como ciudadana, no como concejala.

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