inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Viernes, 22 de noviembre de 2019
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
07/11/2019 - Redacción Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Facebook Diego Amador

Diego Amador “No importa con qué dedo toques la tecla o nota, lo que vale es que llegue al corazón”

El Distrito entrevista al conocido como ‘Ray Charles gitano’, reconocido cantante y compositor flamenco por su amplia gama de estilos y palos flamencos. Esa combinación de músico e intérprete excepcional ha sido su pasaporte para colaborar con grandes estrellas como Tomatito, Remedios Amaya, Diego el Cigala, Charlie Haden, Pat Metheny o Camarón de la Isla, a quien le rinde homenaje junto a un sexteto de primer nivel en el Café Berlín de Madrid en el III Festival Flamenco de Club

Actúas nuevamente en el Café Berlín de Madrid, aunque ahora en el marco del festival de Flamenco de Club que organiza la sala ¿Qué cabe esperar del festival?¿Y de tu actuación?

Va a ser más bien un concierto de cante, un homenaje a Camarón. Pato pensó que podría ser yo el encargado de homenajearle por ser un enamorado del maestro. He acudido varias veces al. En junio acudí haciendo un variado de ‘pescao frito’, como digo, y este concierto lo vamos a hacer con cante a capela y con la guitarra. Siempre espero el cariño del público y que la gente que a lo mejor le apetece escucharme cantar más que tocar pueda hacerlo. Hay un poco de todo. Va a ser un festival bonito con el que los artistas lo vamos a pasar bien, y el público también. 

A ver si así recordamos los buenos años -la década de los 80’- del Flamenco en la capital. Aquella época era preciosa y estaban todos los flamencos por Madrid, y por todas partes. Había mucha hambre y salían nuevas cosas. Había pasado la época del Niño Ricardo y estábamos los seguidores intentando buscar otros caminos como ‘Pata Negra’, ‘Ketama’...

 

¿Te sientes huérfano al no estar acompañado del piano o la guitarra -por eso de tu apodo del ‘Ray Charles gitano’-?

Es un poco extraño. Siempre tengo que tener un piano o guitarra en la mano, por lo que sin duda cogeré las seis cuerdas en algún momento, aunque me acompaña Carlos de Jacoba. Yo el Flamenco lo he vivido desde una manera natural, desde el Flamenco más puro que he vivido en mi casa hasta el más nuevo e innovador. A la hora de cantar y tocar, te preocupas de dos cosas a la vez: con piano y canto es mucho más complicado, pero sí que es verdad que como tengo una parte de estar innovando en lar armonías y acordes, rítmicamente, siempre necesito un instrumento a mi lado.

Esto es curioso. Hablando con Carlos de Jacoba, que es muy enamorado de lo que hago, me dice que le gusta la manera en la que construyo las cosas; sin embargo, él decía que cuando acompañaba a un cantaor, apenas ensayaba antes de la función, pero que conmigo era distinto. Soy más detallista. Habitualmente hago cosas de Camarón o de otros grandes, pero me gusta llevarlo a mi terreno, en el sentido de armonizarlo, hacerle otras tonalidades

 

¿Te hace sentir incómodo entonces la improvisación? En los géneros en los que te mueves -Flamenco, Blues y Jazz- parece que tienen grabado a fuego el salir a pelo al escenario.

La improvisación es primordial,  la espontaneidad del músico natural; luego están los músicos que tocan teóricamente genial porque se conocen todas las escalas, pero tocan siempre lo mismo. Para mi gusto eso aburre. A la mayoría de los artistas que se tiran a la piscina sin agua, creo, les van a salir cosas buenas. En Nueva York, por ejemplo, cuando escucho jazz, el artista no toca lo mismo dos días seguidos; también he visto que cuando tocan lo mismo no transmite. También hay que decir que para el propio artista debe cansar. 

 

Ahora hay mucho personal técnico que hace auténticas barbaridades con el instrumento o la voz ¿Cuál es el equilibrio entre técnica y alma en el Flamenco?¿Hay mucho ‘mamoneo’?

El Flamenco, y todo, se puede aprender. No hay ni mejor ni peor Flamenco. En todas las cosas hay un lado bueno y un lado malo, si bien no se puede retorcer las cosas porque al final el público no lo siente, ni el mismo que lo canta o toca. Primero te tiene que gustar a ti lo que hagas, sobre todo en el arte, y cuando a uno le gusta, eso se le va a transmitir al público. 

La técnica es importante, pero yo me quedo más con el corazón, ya que hay que transmitir. Da igual con qué dedo toques una tecla o llegues a la nota, lo importante es que vaya directo al corazón. Hay muchos músicos que se comen mucho la cabeza con los modos y formas, de que una cosa cuadre... La técnica te sirve para estar cómodo, pero no hay que pensar tanto, más bien hay que armonizar. 

Coger una letra de ‘La niña de los peines’ y actualizarla es lo que hay que hacer; luego te vendrán los puristas y críticos que han leído cuatro libros y parece que saben, pero no entienden ni huelen. Hay que buscar cosas nuevas, pero también con sentido.

 

En ese sentido, parece que los flamencos, además de lidiar con ese carácter cainita hacia nuestra propia cultura, también lidiáis con esos puristas

Yo veo a muchos compañeros que se calientan demasiado. Yo también al principio me cabreaba cuando empezaba a cambiar; ahora me da igual. El que no llora no mama y muchas veces veo a compañeros preocupados por el ‘qué dirán’ cuando se hace algo más allá de lo conocido. Al final los años te dan la confianza de ver que lo que haces es bueno. La cosa aquí es no parecerte a nadie. Aunque yo vaya a hacer un homenaje a Camarón, no me puedo parecer, ni quiero, a Camarón, aunque me encante. Yo siempre he querido desde chico ser ‘yo’, mejor o peor. 

 

Se tiende a pensar que lo nuevo no es tan bueno como lo anterior. Con esas figuras de antesala ¿Cómo se hacen nuevos caminos con ese telón de fondo?¿Está todo inventado?

La gente de aquel entonces escuchaba otra música también. Está todo inventado en el Flamenco: en el cante no se puede hacer más; lo único que se le puede hacer al Flamenco es armonizarlo de otra manera y cambiar ritmos. Tampoco quiero que nadie venga diciendo que ha cambiado el tercio de la seguidilla porque le gusta más así; eso no, no lo haces bien porque no lo conoces. ‘Pata Negra’, por poner un ejemplo, cogieron un blues y le metieron ritmo como si fueran unas bulerías.
 









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic