inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Sábado, 23 de junio de 2018
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
09/05/2018 - Aarón Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Los educadores denuncian agresiones y caos organizativo del Centro de Acogida
La situación de hacinamiento de menores por la que atraviesa el centro desde mediados de 2016 se ha transformado en “caótica e insufrible” tanto para los menores como para los educadores y el resto de personal del centro. Así comienza el escrito que todos los educadores del turno de noche del Centro de Primera Acogida de Hortaleza han dirigido a la Dirección y del que se han hecho eco desde el sindicato médico SATSE. 

Según la organización, los empleados han recurrido al Registro de la Consejería de Políticas Sociales y Familia ya que la actual directora del centro, Olga Ventosa, “se negó, en su día, a asumirla, rechazándola y negándose a firmar ‘el recibido’”. Los profesionales de este Centro de Primera Acogida de Hortaleza indican a los responsables de la Consejería que “hay menores que se encuentran desprotegidos, sufriendo continuamente insultos, humillaciones y robos por parte de sus compañeros sin que el equipo educativo, a pesar de nuestros esfuerzos, podamos garantizar la protección de estos menores especialmente vulnerables”.  

En el escrito, todos los educadores del turno nocturno indican que “cuando llega la noche es cuando se manifiesta, de forma más rotunda, el caos organizativo que invade el centro”. Tras la cena, en vez de ducharse y ponerse el pijama, “gran parte de los menores se ausentan. Van llegando a cuentagotas a lo largo de la madrugada, en un estado deplorable la mayoría de las veces, y cualquier intención de poner el mínimo límite a sus conductas o la correspondiente medida educativa, es respondida con todo tipo de insultos, vejaciones y agresiones físicas”. 

 

Condiciones insalubres

De igual forma, los educadores denuncian las condiciones en las que se ven obligados a vivir los ingresados.“Los jóvenes que ocupan las habitaciones de la planta baja duermen en colchones tirados en el suelo y en condiciones antihigiénicas la mayoría de las veces, pudiendo consumir a sus anchas tabaco, bebida o hachís”. Los educadores también denuncian que “las habitaciones están en un estado lamentable, con camas deshechas y la ropa por el suelo”. Cuando se les exige que cumplan cualquier tipo de normas “son habituales los intentos de amotinamiento y agresiones que hace necesaria la presencia de la Policía”. 

 

© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic