El sorprendente encanto de Melilla

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Es posible que nunca hayas pensando en Melilla como destino de tus vacaciones. También es probable que tampoco te hayas planteado visitarla unos días. Ni siquiera un fin de semana. Quizá crees que Melilla es una ciudad española más. Enclavada en la costa marroquí, con puerto franco, unas murallas y… poco más. Pero si eres capaz de borrar de tu mente este prejuicio y te atreves a conocerla, Melilla te sorprenderá como nunca podías haber imaginado…

Del exotismo al modernismo
Melilla es una ciudad exótica, misteriosa, divertida, vitalista, vieja y moderna. Diferente a todas. Detrás de sus murallas centenarias y sus mágicos callejones, ofrece al visitante una increíble variedad de contrastes difíciles de hallar en otros lugares. Sólo en ella es posible encontrarte por sus calles con gentes hindúes, judías, musulmanas, además de cristianas de origen español, que son mayoría. Una enriquecedora mezcla que convive en perfecta armonía y que recuerda el dinámico ambiente de los zocos africanos. La Sinagoga de Or Zaruah, la Mezquita Central, el Oratorio Hindú y la Iglesia del Sagrado Corazón son una síntesis arquitectónica de dicha multiculturalidad religiosa. Sin olvidar, por otra parte, la Ciudadela. Una soberbia fortaleza edificada a partir del siglo XV, desde la que se domina una panorámica de toda la ciudad, y que posee puntos de verdadero interés: Torre de la Alafia, el Baluarte, el Aljibe, etc.

Pero, además de histórica, Melilla es una ciudad que rebosa Modernismo. Sus más de 900 edificios modernistas de principios del siglo XX la convierten, en este sentido, en una de las más importantes de Europa después de Barcelona y Bruselas. El paseo para admirar esta joya arquitectónica puede iniciarse en la coqueta Plaza de España, donde se ubica el Palacio de la Asamblea -una de sus edificaciones "art-decó" más emblemáticas- y proseguirlo por las calles que configuran el "Triángulo de Oro", la zona más animada y comercial. En este itinerario casi nadie puede resistirse a degustar las originales tapas, exquisitos mariscos o frituras de pescado de los numerosos bares que salen al paso. El sabor mediterráneo está presente en la gastronomía local. Pero también puedes atreverte con el picante "pincho moruno", con especias árabes, acompañado de un buen té. Y, por la noche, si te va la marcha, no te pierdas la movida melillense. Se concentra en los pubs y bares frente al puerto.    

Un abanico de posibilidades…
Pero Melilla no acaba en su casco urbano. Sus tres kilómetros de playas de finísima arena, la convierten en un lugar ideal para pasar las vacaciones. Recorrer la costa navegando para conocer las Islas Chafarinas, disfrutar de una playa virgen, o practicar submarinismo es otra opción que puede satisfacer Africharte (Tel. 676687988; africharte@tmail.com). Por otro lado, Melilla, como nexo de unión con África, es también el punto ideal para realizar una excursión a Marruecos, a través del imponente monte Gurugú, y visitar Nador o Fez para comprar en sus típicos zocos. Delfiaventura te la prepara en sus modernos 4×4 (Tel. 952692302: www.delfiaventura.com). Pero para compras, no olvides que Melilla, por su condición de "puerto franco", no aplica aranceles ni IVA. Lo que supone un atractivo especial para adquirir joyas, perfumes, tabacos, cosméticos, etc. con un importante descuento. Melilla te abre sus puertas de par en par para que la descubras y vivas la fascinación de su eterno encanto. ¡Melilla te sorprenderá! 

www.franciscogavilan.net
Más info: www.melillaturismo.com ; Tel. 952 680 480; Patronato de Turismo, c/ Fortuna, 21. Melilla

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