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26/08/2019 - José Manuel Villarejo Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Imagen EFE

COMUNICADO JOSÉ MANUEL VILLAREJO PÉREZ

Ante la total imposibilidad de poder emplear otro medio, me veo obligado a emitir este comunicado para dar mi versión de la filtración, previa manipulación, del cutre aviso de la apertura de 20 nuevas piezas en septiembre, “gracias a la intervención del CNI en mi sumario”, habilitado para ello como policía judicial.

Mis escritos a la Audiencia Nacional son ocultados. Mis solicitudes de colaboración con la instrucción, negadas. Mis declaraciones ante el juez, escondidas a mi abogado. Pero el silencio nunca será una opción para mí ni para mi defensa.

Me pregunto cómo en lugar de 20 no son 200. ¿Y por qué no 2000?... si se trata de presentarme, en definitiva, como el culpable de todos los males que afectan a España en esta ‘causa general, inquisitorial y prospectiva’ de revisión torticera de lo que hice para los gobiernos de España los últimos 25 años.

Resulta significativo que, una vez más, mis manifestaciones sean alteradas y/o silenciadas a la opinión pública, mientras que lo filtrado por “medios judiciales” a través de su boletín oficial, el diario ‘El País’, se difunda profusamente buscando adormecer al pueblo y dictar una sentencia mediática por anticipado.

Imagino que estas “fuentes judiciales” beberán de las enseñanzas de teóricos como Thom y Prigogine con sus tesis sobre la ‘teoría del caos’ y de ‘catástrofes fractales’… y todo lo referido a la ‘teoría de las cuerdas’: escritos plagados de toscas y mediocres falsedades jamás alcanzarán la categoría de verdad judicial.

Es un peligro intentar hacer catarsis de todo el Sistema usándome a mí como único chivo expiatorio. Soy parte, como una pieza más, de ese sistema: el mundo de la Inteligencia guarda siempre un catálogo de ‘ilegalidades’ que ordenan desde arriba quienes, por ejemplo, y precisamente ahora, tratan de destruirme borrando sus huellas.

No me extraña que siempre sea “El País” el elegido para pulverizarme. Pesa mucho aún el entorno Sogecable en esas “fuentes judiciales”, por la operación en la que participé, y conozco bien, para descabalgar a un juez molesto por otro más afín a los intereses del Grupo Prisa.

¿Quién ha impuesto al juez la apertura de estas 20 nuevas piezas para justificar la ampliación de mi prisión? ¿Se está justificando la intervención telefónica de mi abogado con la manida excusa de velar por la “seguridad del Estado”, incurriendo en un atropello salvaje y en una lesión definitiva al ejercicio del derecho de defensa?

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a las conversaciones que en su día mantuve con el apreciado Clemente Auger, en escenarios no precisamente judiciales, para pactar que situara a un protegido suyo y de paso eliminar al instructor molesto.

Ahora puedo entender mejor que era esencial robarme las micro-cintas que guardaba en la caja fuerte y que contenían todas las gestiones que realicé en el tema Sogecable, cintas que tras la incautación ya habrán desaparecido como tantas otras, para siempre. Eso no conviene que se sepa, pero lo contaré en sede judicial con pelos y señales.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a las gestiones que con cierta ortodoxia realicé para desactivar la operación de Independencia, organizada por CIU cuando convocó elecciones anticipadas en 2012, buscando la mayoría absoluta.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas, se refiera a las operaciones de Inteligencia que hice para forzar la investigación del Clan Pujol, ya que era el instigador y jefe de esta deriva independentista, que luego tornó en una atolondrada marea amarilla.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a los pagos que hice a Javier de la Rosa para conseguir su colaboración para demostrar la mayor operación de blanqueo por importe de 2000 millones de euros entre el Clan Pujol, Prisa y el Banco de Santander; y, por consiguiente, que no se refiera a desacreditar mis gestiones sobre tan excepcional blanqueo, salvo que busquen anular así toda la instrucción que hoy está curiosamente paralizada.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a anular las gestiones que hice respecto al ciudadano iraní Massoud Zandi, socio del poderoso Juan Luis Cebrián, que terminó manteniendo una íntima relación con una destacada personalidad judicial para evitar su imputación, cosa que consiguió.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a la ocultación de las actividades que realicé, primero con el SECED, luego con el CESID y el CNI, sin contraprestación de ningún tipo, salvo la satisfacción -incluida la patriótica- del deber cumplido.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a las maniobras que llevé a cabo para ocultar la información que en 2015 advertí, relativa a confidentes peligrosos como el imán de Ripoll, y que el destituido Sanz Roldán ignoró tan irresponsablemente.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar los datos compartidos con el CNI sobre el atentado del 11 de marzo de 2004, aunque no se quiso valorar mi testimonio, casualmente, en relación al único marroquí, “El Messi”, por el que se interesó el fiscal y que huyó al día siguiente cuando se destapó el pastel.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar las gestiones que junto a destacados miembros del CNI, realicé para recuperar un comprometedor pendrive que un fiscal anticorrupción extravió sobre información muy sensible del Caso Noos.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a silenciar las gestiones que realicé en el entorno del DAESH (el grupo terrorista heredero de Al Qaeda), de las que puntualmente estuvo informado el Gobierno para evitar la comisión de atentados de destrucción masiva (incluido uso eventual de suicidas) en España.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a tratar de ocultar los numerosos encuentros y reuniones, comidas incluidas con miembros muy significativos del CNI, que tanto éxito les proporcionó. ¿Cómo es posible que todos ellos hayan sido destinados lejos de España para evitar los testimonios que pretendían dar a mi favor y que me consta ya habían transmitido, no solo a su ex director, sino a los miembros de la Fiscalía? ¿Una nueva casualidad? E

spero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar la denuncia que en su día interpuse sobre la utilización de datos que recibí de la princesa Corinna por parte de un ministro para asegurar el puesto que ahora ocupa.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar la profusa información que aporté sobre todos los pagos ilegales que recibió Podemos de Venezuela y los contactos que mantuvo con ETA, cuando tuve ocasión de poder declarar sobre el inventado espionaje al teléfono de la ex íntima amiga de Pablo Iglesias.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a cómo ocultar mis contactos con el ex miembro del GAL y lugarteniente de Carlos Gastón, llamado Alex B. (alias ‘Chacal’), quien a cambio del barco de coca que dejó pasar Marlaska, informó sobre atentados de ETA que pudieron evitarse.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a cómo ocultar las gestiones que hizo el comisario García Castaño para informar del tráfico de llamadas a ciertos jueces y fiscales sobre teléfonos privados de ellos. A fin de cuentas, esos listados de llamadas, tanto de esposas como de amantes y otras personas, conseguidos con cierto servidor ilegal de Telefónica, es la mejor garantía para que este comisario jamás ingrese en prisión.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a la ocultación de cuantas reuniones y citas compartí con muy importantes personajes judiciales, donde se me solicitaron servicios, además de privados, auténticamente escabrosos de los que pondré al corriente a su señoría en sede judicial.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar cuando el Fiscal del Tribunal Supremo me pidió ayuda para evitar que la causa sobre José Blanco se cerrara, a pesar de la existencia de delito, por la presión absoluta del ex Fiscal General del Estado de quien dependía.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar la documentación probatoria donde un fiscal anticorrupción pidió ayuda a periodistas para denunciar que el instructor del caso donde se descubrió a una “jueza amiga”, avisando de un pinchazo, iba a ser ascendido a cambio de no investigar la identidad de su compañera.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar cómo un oficial de la Guardia Civil, auxiliado por miembros del CNI, borraran del ordenador personal de un fiscal anticorrupción las pruebas de pedofilia por la que había sido imputado en varios sumarios.

Espero que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a ocultar todos los encuentros que durante tantos años mantuve con directores y editores de medios de comunicación donde, entre otras peticiones especiales, me solicitaban la forma de presionar a las empresas para obtener publicidad. Siento que alguno de ellos, según me consta y puedo probar, ya ha sido animado a publicar falsedades sobre mí, a cambio de no resultar imputado por el dinero que recibió y ocultar la vinculación de sus familiares con el tráfico de cocaína.

Espero, de momento, que ninguna de estas 20 nuevas piezas se refiera a las relaciones que mantuve, con otras empresas del IBEX 35, en especial en el extranjero, en la mayoría de los casos a petición del gobierno de turno. Entendía y entiendo que estas multinacionales representan un trozo de España cada vez que consiguen implantarse en un país en beneficio de la economía que a todos nos afecta. Aplicarles el mismo daño reputacional que al BBVA, o aun superior, solo servirá para deteriorar algunos de los pilares fundamentales de nuestra economía, quizá para regocijo único de las huestes podemitas.

El tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Se puede seguir vendiendo puerilmente, incluso entre chanzas y tiras de humor, que no soy más que un espía veterano que se vende por dinero. Mi hoja de ruta aquí no pasa por ‘chantajear’, como señalan algunos estómagos agradecidos e irreflexivos. Pasa por presentar pruebas. Y desde luego a acceder a todas las que están en el juzgado y a las que no me permiten acceder para así seguir alterándolas con total impunidad.

El tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Se podrá seguir con el desnudo soez e integral a que he sido sometido sobre los aspectos más íntimos y personales de mi vida, en esta ‘causa secreta’, y seguir transmitiendo mi vida a modo de ‘reality’, por cierto muy rentable para muchos.

En el CNI, en parte de la Policía y la Fiscalía se tiene verdadero pavor a lo que voy a relatar para defenderme. Sólo ese miedo, ligado a la cobardía y la estulticia, justifica hoy mi injustificable presencia entre barrotes por cuyo resarcimiento pelearé en las más altas instancias europeas.

Pero no hay mal que por bien no venga. Cada día, fuerte mentalmente y con una disciplina obligada, estoy poniendo por escrito lo que mi memoria, que creía débil, me ofrece cada vez que me sumerjo en los distintos trabajos que hice en mi dilatada vida.

Me siento un poco identificado con ese personaje que en su día inventó el filósofo escritor argentino, Jose Luis Borges, llamado “Funes el memorioso”, al que todos inútilmente trataban de destruir por todos los medios, ya que les ponía en peligro su memoria infinita y desbordante. Coincido con Funes cuando decía eso de “mi memoria es un vertedero de basura”: cada día que estoy aquí encerrado, recuerdo cada vez más la basura que unos y otros me pidieron hacer desaparecer. Ahora aflorará y les llegará algo más que su nauseabundo olor.

Sólo pido poder tener tiempo, antes que mi precaria salud flaquee para siempre, poder llevar mis escritos a sede judicial. La ciudadanía entenderá así el desprecio que les regalan ciertos poderes del Estado: está en los 40 terabytes incautados que tiene el juez. Y digo: ¿va a eludir el señor García Castellón su responsabilidad como garante de la legalidad, permitiendo que el CNI, la Fiscalía y algunos mandos policiales estén expurgando, borrando, las pruebas que a unos y a otros comprometen? ¿Pretende ser cómplice de esta aberrante y sucia actitud?

En la era de Internet, esto es imposible: es como intentar hacer o borrar una raya en el agua. Tengo una lista, en mi memoria y por escrito, en la que quedan alineados quienes, más pronto que tarde, sufrirán la vergüenza y el escarnio. Son algunos de los que hoy están permitiendo o jaleando mi cobarde linchamiento. El paso del tiempo, que pretenden ingenuamente que sea una soga y mi rotunda perdición, tengo la plena seguridad de que juega cada instante a mi favor.

Comentarios: 1
Javier dijo el 02/09/2019 a las 12:40h.
Tengo muchas ganas que se desenmascaren tantos y tantos corruptos que se enriquecen del dinero público, mientras la clase obrera cobra sueldos de miseria.   Avisar al moderador








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