‘Pocas luces’, por Juan Julián Elola

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Pocas luces

Me resulta cateto que el alcalde de Madrid se haya “picado” con el de Lugo a ver quién tiene la iluminación más grande o más llamativa.

No solo por el hecho de que la diferencia de tamaño entre ambas ciudades hace evidente que, en caso de seguir con una escalada de presupuesto de luces, Madrid siempre va a poder llegar más lejos, aunque la escalada llegase al absurdo. Sobre todo me parece que roza el ridículo que nuestra ciudad aspire a salir en las noticias sobre atractivos en Navidad por su iluminación. Nos menosprecia si no cree que hay alicientes para un paseo por el centro más allá de las luces, Cortylandia, los puestos de la Plaza Mayor o el Belén de Sol.

Me parece muy simple. La gente no viene a la Gran Vía a ver las luces porque hayan salido en la televisión, sino que viene a ver las luces porque es la Gran Vía. No tienen que ser más o menos que otras; son las de la Gran Vía. Las luces de Madrid tienen que ser espectaculares, pero es que siempre van a ser espectaculares; porque parte de su atractivo viene dado por el escenario. No van a parecer igual en ese entorno que en cualquier otro. Tampoco viene la gente exclusivamente a ver las luces, sino que viene a visitar Madrid, el centro, en Navidad. Es mucho más que una escueta cuestión de alumbrado. La Navidad en el centro de Madrid es mucho más que unas bombillas o unos adornos.

Abel Caballero, Alcalde de Vigo, por el contrario, ha conseguido su objetivo. El municipio se ha convertido en un destino turístico para muchos viajeros navideños, y no lo era. Aparte de la repercusión mediática que ha tenido su iniciativa, no hay otro aliciente para la mayoría de esos visitantes en ir a Vigo en estas fechas. Vigo no tenía recursos para atraer turismo en invierno y se ha inventado este que le ha funcionado a las mil maravillas. Todo un éxito. Seguro que ninguno de esos viajeros ha cambiado una visita al centro de Madrid por ir a ver las luces de Vigo. No es cuestión de comparaciones porque no es comparable.

Para Vigo ha sido un gasto importante, más importante en proporción que para Madrid. Pero les ha salido muy provechoso porque ha aumentado de manera espectacular el número de visitantes de la zona. Al final el gasto se ha convertido en una inversión rentable. Aquí, sin embargo, no va a modificar en absoluto las ganas de ver el centro en Navidad. Así que, Alcalde Almeida, sea usted razonable, conozca los puntos fuertes de la ciudad que dirige y ponténcielos. Las luces son un complemento del atractivo de la capital. Es imprescindible ponerlas y mejorarlas, y reinventarlas cada año, pero es irracional entrar en un pique improductivo con una ciudad que, reconozcámoslo, ha encontrado su hueco y lo ha aprovechado bien. Demuestre tener más luces, Alcalde, que con este duelo parece admitir que tiene pocas.

2 Comentarios

  1. Hasta hace pocos años. la ciudad más y mejor iluminada y que atraía mucho turismo nacional, era Madrid por lo que creo que es más bien el Alcalde de Vigo, (curiosamente socialista como Julián Elola) es quien ha copiado a Madrid.
    No he ido a Vigo a ver su despliegue de luces y atracciones pero, por lo visto en los medios de comunicación, hay que alabar a Abel Caballero, que ha hecho una campaña de marketing impagable para su ciudad.

  2. Cada vez estoy más decepcionada de nuestros políticos. No tienen ningún interés por mejorar este país tan guai que tenemos se aprovechan de la nobleza de los españoles.

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