inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Miércoles, 19 de septiembre de 2018
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
12/09/2011 - Víctor Vázquez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos0,2 puntos   5 votos
Ver además...
Callejeando Madrid
Rocío y la casquería mediática
El Madrid terrible
Relecturas
Fidel Castro
Los vecinos siguen reclamando un hospital en la antigua cárcel de Carabanchel
Muerte en la valla
Al matadero
La extraña pareja
Navidad irrecuperable
Sadam Hussein
Rostropovich y la interpretación
De antros: despedidas y reencuentros
La ópera: “centenariazo”
Jazzeando por Madrid
Bajo máscaras
Lecturas caribeñas
En el Copacabana con Gerardo Porto
Políticos de caza y pesca
Políticas de la imagen
La Duquesa Roja
Sudoku ministerial
Rehab
Nada es lo que parece
Madrid, rue de Varenne 77
Arde Madrid en paganías
Lenguas y endogamias
Desconcertante Winehouse
Demócratas y..., demócratas
Ingeniería de espejos
Zetapé, el fontanero
De Vinila a Adonis, poetas
Así va el mundo...
Gu(lag)tánamo
Los 50´s de Betty Page
No me llames crisis, llámame Lola
Pasarela política fashion week
Francis Bacon en el Prado
Una de piratas
Alejandro Sawa
Coherencia, por favor
De muros y alambradas
Los caminos de Santiago
Bucaneros y poetas
AC-DC
El vaso que no se colma...
Justicia con caducidad: terrorista libre
ZP en Rodiezno
Tránsfugas, ética a muletas
La historia en bucle
Obama, Nobel de la ¿ilusión?
Alakrana
¿Piratería o mercado libre?
De los que son perseguidos…
Víctor Vázquez

 

Hace unos días recorté de un periódico, para pegar en una de mis libretas, una cita de Lamartine que dice: “Yo soy de la opinión de los que son perseguidos”. Ahora que la leo, me sigue pareciendo una buena primera piedra para construir.

¿Qué ocurre entonces cuando son las dos partes las que se consideran perseguidas? Generalmente cometemos el error de no profundizar para quedarnos flotando agarrados al titular, no teniendo más remedio que tomar partido en la bipolaridad radical del todo a favor/ todo en contra y, así, sin ninguna duda acaba sonando el mundo como un violín de cartón con una sola cuerda.

Que los judíos han sido perseguidos hasta el destrozo, hasta un holocausto de azul frío, sólo lo dudan los tarados; que su Estado por pura ubicación los predispone como una aldea de galos con marmita nuclear en medio del turbión islámico, también. Pero, ay, con los palestinos que han visto como a lo largo de los años ha ido subiendo la marea de los asentamientos como un tsunami lento, fagocitando terreno casa a casa, familia a familia. Y menuda se ha liado con los dirigentes de Israel amenazando con cortar relaciones con su gran aliado americano por pedir Obama que se regresara a las fronteras de hace casi medio siglo. El problema está agarrado como un ciprés de misil en punta y raíces como flechas profundas clavadas en infiernos que envenenan una generación tras otra.

La solución -se ha demostrado- no vendrá de los políticos y puede que no venga de ningún sitio, incluso puede que ni exista; pero la tendencia ha de ser clara: la convivencia, y eso sólo lo puede hacer el pueblo, consciente y desde abajo, como ha ocurrido con la Primavera árabe o el más cercano 15M. ¿Idealismo?, puede ser... Busca lo imposible y alcanzarás lo improbable, venía a decir Murnau.
Dos ejemplos: Leo en un ejemplar del International Herald Tribune la historia de Moud Arqoub –palestino- que ha creado una página de facebook donde israelíes, palestinos y jóvenes de distintos países árabes hablan de fútbol, de música..., y del proceso de paz. Lo explica Arqoub: “físicamente separados es importante para nosotros poder interactuar sin barreras”.

Una prueba de que es posible es la película Adieu mères, del director Mohamed Ismail (Tetuán 1951), que nos muestra la convivencia entre judíos y musulmanes en Marruecos hasta que en la década de los sesenta los primeros empezaron a emigrar en masa a Israel. ¿Por qué avanzamos hacia atrás? ¿Tanto deseamos vivir en una Edad Media tecnológica? 

barboletta2004@yahoo.es

 









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic