El 23-F de cerca (s)

0
05-1.jpg

Cuatro años llevaba esperando otro libro de Javier Cercas, tras La Velocidad de la luz (2005). Y va el hombre y nos sorprende con una especie de ensayo sobre el 23-F que se titula Anatomía de un instante. Mi primera reacción fue de decepción absoluta, e incluso de enojo. Encima que es un escritor lento, va y escribe sobre un asunto que a priori, no me interesaba nada. O por lo menos sobre un tema sobre el que creía que ya lo sabía todo. El único volumen que estoy esperando ansiosamente relacionado con el 23-F es el libro autobiográfico de Adolfo Suárez, que su hijo Adolfo, Jr. ha prometido que publicará tras la muerte de su padre, y que seguro que ofrece respuesta a algunos de enigmas sobre el golpe de estado y otros asuntos de la Transición.

Al final empecé a leer Anatomía de un instante, pero confieso que únicamente porque me encanta Javier Cercas. No tenía a priori ningún interés. Es más, cuando empecé a leer el libro, descubrí que se limitaba a recopilar datos ya sabidos sobre el 23-F, sobre la Transición y sobre Adolfo Suárez. Alguna de sus conclusiones tiene gran interés, especialmente lo relativo a que en su momento, el Rey, explicando a diestro y siniestro que la situación de España era tan caótica que había que quitar a Suárez del poder como fuera, cimentó la placenta del golpe, e incluso dio alas a aquellos que pensaban que era necesario dar un golpe de estado, aunque éste al final se intentó llevar a cabo paradójicamente cuando el presidente del Gobierno ya había dimitido y se votaba la investidura de su sucesor. 

A medio libro me di cuenta de que me causaba una especie de efecto nostálgico. Y es que un libro que hablaba de Adolfo Suárez, de Gutiérrez Mellado y de Tejero me remitía directamente a mi infancia, como si estuviera leyendo un libro sobre Naranjito, Heidi, La bola de cristal o Mazinger Z. 

De todas formas, no acababa de entender muy bien a dónde quería llegar Javier Cercas, y por qué contaba esta historia. Seguía leyendo, y al final el autor se explica. Y todo ha cobrado sentido para mí. No es plan de reventarlo, pero digamos que el libro supone una reconciliación del propio autor con la generación de aquellos que hicieron la Transición, la de nuestros padres, ésos a los que les hemos echado en cara tantos y tantos errores. Y sin embargo, la conclusión es bastante clara: nos creíamos que nosotros lo habríamos hecho mucho mejor, pero es posible que hubiéramos cometido los mismos errores u otros peores. Resulta al final que el autor de Soldados de Salamina ha escrito un libro de reconciliación intergeneracional bastante emotivo. 

Profesor de Historia del Cine
j-lsanchez@estrenos21.com
juanluissanchez.blogspot.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here