La Homosexualidad en el Islam, por Raad Salam

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El Comité Organizador del Orgullo Estatal LGBTI, compuesto por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), COGAM, Colectivo LGTB+ de Madrid y la Asociación de Empresas y Profesionales para el colectivo LGTBI de Madrid (AEGAL), ha decidido celebrar el Orgullo Estatal LGTBI de manera virtual entre el 1 y 5 de julio, fechas previstas antes de la crisis del Covid-19. Además, realizarán acciones online el día 28 de junio, Día del Orgullo LGTBI.

Según consideran los organizadores “el Orgullo puede aportar una dosis de energía y un mensaje de superación, cualidades inherentes al colectivo LGTBI, que ya ha tenido que lidiar con otra pandemia, la del VIH y con siglos de discriminación. No podemos olvidar que el Orgullo es ante todo visibilidad y reivindicación y no queremos que este momento de crisis suponga un retroceso en los derechos y reclamos de las personas LGTBI. Es precisamente ahora cuando muchas de las discriminaciones que sufrimos a diario se están agravando y quienes hasta ahora eran vulnerables, lo son aún más. Este Orgullo es más necesario que nunca y seguiremos celebrando y reivindicando como llevamos haciendo los últimos 40 años. El Orgullo 2020 servirá para dar voz a las distintas realidades que las personas LGTBI están afrontando durante la crisis”.

El derecho a la privacidad y a las relaciones sexuales entre dos adultos del mismo sexo esta normalizado desde el año 1994, por el Comité de derechos humanos de las Naciones Unidas y garantizado por la declaración universal de los derechos humanos y el acto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Sin embargo, en la gran mayoría de los países musulmanes, hasta hoy día, en el siglo XXI, la homosexualidad es un delito y las penas que se imponen son muy severas, pudiendo llegar incluso a la pena de muerte en ejecución pública como en Arabia Saudí o Irán.

La homosexualidad está prohibida por la ley islámica. A continuación se exponen dos relatos que citan la historia del pueblo de Lut, conocidos como sodomitas, quienes fueron destruidos por practicar actividades sexuales, homosexuales y lésbicas, prácticas que son perversas según el Islam, (Sura 7:80-84) “Y Lut cuando dijo a su pueblo: ¿Cometéis una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes? Ciertamente, por concupiscencia, os llegáis a los hombres en lugar de llegaros a las mujeres. ¡Sí, sois un pueblo inmoderado! Lo único que respondió su pueblo fue: ¡Expulsadles de la ciudad! ¡Son gente que se las da de puros! Y les salvamos, a él y a su familia, salvo a su mujer, que fue de los que se rezagaron. E hicimos llover sobre ellos una lluvia: ¡Y mira cómo terminaron los pecadores!”. (Sura 29:28-29) “Y Lut cuando dijo a su pueblo: Ciertamente cometéis una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes. ¿Os llegáis a los hombres, salteáis y cometéis actos reprobables en vuestras reuniones? Lo único que respondió su pueblo fue: ¡Tráenos el castigo de Allah, si es verdad lo que dices!”. Lut en árabe es el mismo que “Lot” en las Escrituras Hebreas, sobrino del Profeta Abraham. La palabra árabe “Al-Liwat” sodomizar, tiene su origen en el pueblo de Lot, que traducido al español es homosexualidad.

En el Corán hay otras referencias que mencionan la condena de Allah a las relaciones homosexuales en (Sura 4:16) “Si dos de los vuestros la cometen, castigad a ambos severamente. Pero, si se arrepienten y enmiendan, dejadles en paz”, (Sura 26:165-166) “¿Os llegáis a los varones, de las criaturas, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley”, (Sura 27:55) “¿Os llegáis a los hombres, por concupiscencia, en lugar de llegaros a las mujeres? Sí, sois gente ignorante”.

En la sunna o Al Shari’a; los dichos, hechos y actos de Muhammad, hay muchas condenan a los homosexuales, entre ellos se encuentran: Sunnan Al Tarmady, dicho, N. 1456 “Muhammad dijo, condenado por Allah es aquel que hace lo que la gente de Lot”. Sunnan Abu Dawd, dicho, N. 4462 “Dijo Muhammad: Ningún hombre debe mirar a las partes privadas de otro hombre y ninguna mujer debe mirar a las partes privadas de otra mujer, y dos hombres no deben dormir en la misma cama bajo una misma manta”, Sunnan Ibn Maya, dicho, N. 2561, un relato que se atribuye como parte del sermón de despedida de Muhammad, dice: “Aquel que mantenga relaciones sexuales con una mujer y penetre su ano, o con un hombre o un muchacho, aparecerá el último día apestando peor que un cadáver; la gente lo encontrará insoportable hasta que entre en el fuego del infierno, y Allah anulará todas sus buenas obras”, Sunnan Ahmed, dicho, N. 2915 “Muhammad dijo: Cuando un hombre tiene relaciones sexuales con otro hombre, el trono de Allah, tiembla. Mata a los socios activos y pasivos en las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo”.

Existe un cierto consenso entre los eruditos islámicos, en que la homosexualidad viola Al Shari’a o la ley islámica, considerándola no solo un pecado sino un delito punible. Tanto el Doctor/Jeque Yosuf Al Qardawy, presidente de la liga islámica mundial como el Doctor/Jeque Muzammil Siddiqi director de la Sociedad Islámica de América del Norte, afirman que “Todos los seres humanos son por naturaleza heterosexuales. La homosexualidad es una desviación pecaminosa y perversa de la norma. Todas las escuelas islámicas de pensamiento y la jurisprudencia consideran los actos homosexuales ilícitos. La homosexualidad es un desorden moral, es una enfermedad maligna y un pecado grave. Nadie nace homosexual, al igual que nadie nace siendo un ladrón, un mentiroso o un asesino, adquieren estos hábitos malos debido a la falta de la debida orientación y educación. Hay muchas razones por las que está prohibido la homosexualidad en el Islam. La homosexualidad es peligrosa para la salud de los individuos y para la sociedad. Es una de las principales causas de las enfermedades más peligrosas y mortales. Es una vergüenza para los hombres y las mujeres. Deshonra a la persona. El Islam enseña que los hombres deben ser hombres y las mujeres deben ser mujeres. La homosexualidad priva al hombre de su masculinidad y a la mujer de su feminidad. La homosexualidad es la forma antinatural de la vida. La homosexualidad lleva a la destrucción de la familia y de la vida. Se debe aplicar la pena de muerte por igual, sea el participante activo o pasivo. Aunque puede parecer cruel hay que mantener la pureza de la sociedad islámica y limpiarla de elementos pervertidos”.

En el año 2006, en una entrevista, en televisión Al Yazira, preguntaron el Doctor/Jeque Yosuf Al Qardawy ¿Cómo debe ser castigada la homosexualidad? Al Qardawy respondió: “Según la Ley islámica, hay que matarlos sí o sí, la diferencia está en la forma. Arrojarlos de un lugar alto o quemarlos como hizo Allah con el pueblo de Sodoma. Lo importante es tratar este acto como un crimen”.

En el año 2009 Najem Choudary, un infame imán en Londres y auto-proclamado juez del tribunal de Shari’a del Reino Unido, en una conferencia de prensa sobre la homosexualidad en el Islam, dijo textualmente “Los homosexuales deben ser lapidados hasta la muerte”.

Farroq Sekaleshfar, un clérigo musulmán chií educado en Londres y presidente del centro islámico chií Husseini, después de la matanza de Orlando (Florida) Junio 2016, cuando un hombre, Omar Siddique, de origen afgano musulmán de 29 años abrió fuego en una discoteca popular vinculada a grupos homosexuales, matando al menos a 50 personas e hiriendo a otras 53, declaró, que “Según la Ley islámica, la muerte es la sentencia de los homosexuales. Omar cumplió la sentencia o la ley de Allah, no hizo nada malo, no hay que avergonzarse”.

Estos solamente unos pocos ejemplos entre cúmulos de declaraciones similares de dirigentes islámicos contra la homosexualidad.

Según la tradición musulmana, hay 70 pecados grandiosos o graves “Jataya ‘odma”, como la drogas, alcohol, comer carne de cerdo, adulterio, idolatría…etc., pero por encima de todos está la homosexualidad, el castigo para un pecador es la muerte y su final es terminar quemado en el infierno.

Ibn Taimiya (1263-1328) uno de los juristas más importantes y más radicales en la historia del Islam y el fundador de la tendencia religiosa más rígida, el salafismo, en su libro “Manhaj Al-Sunna Al-Nabawiya” dice: “Al-Yihad es un pilar santo en el Islam y es preciso para todo musulmán luchar contra el infiel. Al Yihad es la única salvación para un arrepentido musulmán que comete uno de los pecados graves, entre ellos la homosexualidad, aplicando las palabras de Allah en (Sura 2:216) “Los que creen, emigran y luchan (Al Yihad-جهاد) en el camino de Allah, esperan la misericordia de Allah. Al-Yihad es la única forma que tiene un pecador grave de redimirse”.

En virtud de Al Shari’a- Ley islámica, que son las normas legales islámicas que rigen las vidas de sus fieles; considera la homosexualidad como una ofensa a Allah, un acto contra la naturaleza, que está sentenciado a muerte. Y esta sentencia, por lo general, se aplica de una manera brutal: por lapidación hasta la muerte, quemando vivo o arrojando de un edificio alto al infractor. 

Una docena de países y estados regidos por la ley islámica, como Afganistán, Arabia Saudita, Brunei, Irán, Mauritania, Pakistán, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Somalia, Sudán, Argelia, Yemen y dos provincias en Indonesia, o en aquellos donde milicias fundamentalistas controlan gran parte de su territorio, como es el caso del Norte de Nigeria, bajo el dominio del grupo terrorista islamista Boco Haram o el Norte de Siria e Irak, donde el auto denominado estado islámico, mantiene ciudades bajo su dominio, ser gay o lesbiana se condena con la muerte. En otros países o territorios de mayoría musulmana aunque no se condena a muerte, tienen leyes que penalizan la homosexualidad, prescribiendo castigos que abarcan desde fuertes multas y sentencias cortas de prisión a latigazos o a más de 10 años de prisión.

Irán es famoso por colgar a hombres acusados de comportamiento homosexual. Los informes de Associated Press dicen que desde el año 2014 hasta hoy día, el ISIS ha ejecutado a más de 100 personas en Siria e Irak por ser homosexuales, incluidos tres hombres que fueron arrojados desde lo alto de un edificio de 30 metros en Mosul en junio del 2015.

Tanto las leyes islámicas como los dirigentes radicales islámicos mal tratan la mujer en todo sentido, condenan al colectivo lesbianas/gays (homosexuales), lo dicen y lo expresan en los términos más extremos y fuertes posibles, libremente y sin ninguna recriminación. ¿Qué pasaría si algún sacerdote, Obispo o un simple cristiano declarara algo similar acerca de las mujeres o los homosexuales?

Me preguntó ¿Dónde están los defensores de los derechos humanos y de la libertad sexual? ¿Dónde está el orgullo gay? ¿Dónde está la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB)? ¿Dónde están los partidos progresistas y pro-islam?

Es verdad que nuestra religión cristiana rechaza las relaciones homosexuales, de hecho el Apóstol Pablo dijo en (1 Corintios 6:9) “¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales”. Sin embargo, el cristianismo no maltrata ni persigue ni juzga ni mata a los homosexuales ni a nadie. Al contrario perdona e intenta ayudar a los homosexuales entre otros.

Es cierto que a lo largo de la historia la Iglesia ha cometido muchos errores, pero sus hechos no tenían ninguna base bíblica, eran interpretaciones personales de aquel tiempo. Diferente de Muhammad y sus partidarios, Jesús y sus discípulos no iniciaron la divulgación de su fe por la fuerza militar, Jesús entregó su alma por toda la humanidad, entre ellas los musulmanes.

La historia del Islam, desde su nacimiento está cargada de violencia y guerra, fue trascendido por “el filo de la espada”, hasta el presente día ¡No creo que el futuro será mejor! El Islam anima a matar no solo los homosexuales, sino a todos los que no profesan el Islam como su Fe en (Sura 8:12) “Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles el cuello, pegadles en todos los dedos!”.

Los femin, feminismo, los podimtas, etc. se atreven a invadir las iglesias o catedrales insultando el Señor Jesucristo, su Madre la Virgen María y los símbolos religiosos cristianos, además de atacar las religiosas, sacerdotes y Obispos, sin embargo, estos mismos, no tienen la valentía ni el coraje de protestar frente una mezquita o contra un Jeque fanático radical musulmán.

Raad Salam Naaman

Cristiano católico caldeo de origen Mesopotámico

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