inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Martes, 16 de octubre de 2018
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
19/01/2009 - Víctor Vázquez Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos
Ver además...
Callejeando Madrid
Rocío y la casquería mediática
El Madrid terrible
Relecturas
Fidel Castro
Un mercado navideño en El Retiro, decidido en el Pleno
Muerte en la valla
Al matadero
La extraña pareja
Navidad irrecuperable
Sadam Hussein
Rostropovich y la interpretación
De antros: despedidas y reencuentros
La ópera: “centenariazo”
Jazzeando por Madrid
Bajo máscaras
Lecturas caribeñas
En el Copacabana con Gerardo Porto
Políticos de caza y pesca
Políticas de la imagen
La Duquesa Roja
Sudoku ministerial
Rehab
Nada es lo que parece
Madrid, rue de Varenne 77
Arde Madrid en paganías
Lenguas y endogamias
Desconcertante Winehouse
Demócratas y..., demócratas
Ingeniería de espejos
Zetapé, el fontanero
De Vinila a Adonis, poetas
Así va el mundo...
Gu(lag)tánamo
Los 50´s de Betty Page
Pasarela política fashion week
Francis Bacon en el Prado
Una de piratas
Alejandro Sawa
Coherencia, por favor
De muros y alambradas
Los caminos de Santiago
Bucaneros y poetas
AC-DC
El vaso que no se colma...
Justicia con caducidad: terrorista libre
ZP en Rodiezno
Tránsfugas, ética a muletas
La historia en bucle
Obama, Nobel de la ¿ilusión?
Alakrana
¿Piratería o mercado libre?
La crispación como instrumento
No me llames crisis, llámame Lola
Víctor Vázquez

Los autobuses en Barcelona andan como la Lola de los Pastora por las noches del barrio gótico: “No me llames Dolores, llámame Lola, la que siempre va sola por Barcelona buscando follón…”. Pues eso, que en algunos autobuses han colocado, a modo de cartel publicitario, una par de frases falsamente subversivas: “Probablemente Dios no exista. Deja de preocuparte y goza de la vida”.

Ha escandalizado su cartesiana primera parte a pesar de esconder la realidad de lo que les gustaría manifestar y no se atreven: Dios NO existe, dejándolo como una duda, rémora de lo políticamente correcto que no logran sacudirse nunca los rebeldes de postal y radicales de cartón piedra. Lo realmente vergonzoso es su segunda parte, promocionando un hedonismo de lo más lerdo por su simpleza y, ay, tan distinto de su culto clásico: “Vive oculto y disfruta” -Epicuro-. Algo del todo imposible en una sociedad que todo lo muestra con afanes esquizofrénicos.

“Deja de preocuparte y goza de la vida”, pero hazlo bebiendo vodka Madoff o comprando fondos de barrica bursátil de Smirnoff que, a fin de cuentas, de grandes tajadas estamos hablando. No hace mucho, Botín explicaba que el principal problema de la crisis bancaria, que ha derivado en lo que todos ahora sufrimos, no eran las hipotecas basura, sino la falta de rigor en las operaciones. Cachondo resulta escucharlo ahora después de haberse tragado, hasta anclarse en el esternón, el anzuelo piramidal que ya quisieran para ampliar Gizeh.

A mí, la verdad, no me ha sorprendido, fustigadas como tengo las carnes después de tratar de hablar contra el muro del hermano tarado del Santander, bautizado como Openbank, de los que sólo espero un agotamiento del plazo para contestar -que no solucionar- mi reclamación, y poder añadir la denuncia ante el Banco de España, a la que ya está presentada a Consumo a través de la Comunidad de Madrid.

Pero, a pesar de todo, qué cabrones somos. Si a esto lo llamamos crisis, cómo llamar a lo que ocurre en África en el día a día o lo que está ocurriendo por tierras santas con Hamas haciendo cada vez más méritos para ser el enemigo principal de los propios palestinos: el “contra uno mismo” umbraliano llevado de la columna a la guerra, de Los placeres y los días al Plomo sólido. Y mientras Obama calla sus idealismos, pues sabe perdida la guerra mediática de su socio israelí por las fotografías diarias en prensa de infantes palestinos reventados por los ataques.

Al final, El Lute va a ser el mas bendito de todos y después de estudiar Derecho en ‘el talego’, pide por temas de honor -e indemnización- anular su proceso sumarísimo ante tribunal militar amparado bajo el paraguas de la Memoria histórica: dos términos contradictorios que resultan valer para casi todo; aunque algo de razón lleva pues se le aplicó una ley que no correspondía para delitos famélicos, como los denomina el protagonista, sino para terroristas y opositores al Régimen, a lo que añadimos un tribunal no competente para delitos comunes y un abogado defensor que no era abogado, sólo militar: Sí señor…, cuadrándose ante el fiscal como previo a cada pregunta.

http://barboletta.blogspot.es
 

© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic