Participación de la sociedad civil

0

Rellenando las matrículas escolares del próximo curso, es buen momento para que todos los padres se planteen la posibilidad de colaborar en las actividades de la Asociación de Padres y Madres del centro escolar de sus hijos. Durante toda la vida escolar del mío he participado en el AMPA y por tanto, desde mi experiencia, no puedo menos que animar a cualquiera a que lo haga. Muchas veces pensamos que hay cosas que podríamos aportar para que funcione mejor, y el pequeño esfuerzo que se hace sumándose al AMPA puede servir para que todo eso lo manifiestes de forma directa. Y en un lugar donde acabas haciendo, además, un grupo de amigos y demuestras realmente a tu hijo lo interesado e integrado que estás en su colegio (y mi experiencia dice que de verdad los chicos lo notan).

Pedimos siempre más ámbitos y formas de participación para los ciudadanos en política y en la gestión de los servicios. Está muy bien, y resultaría muy agradable que todos fuéramos más participativos y estuviéramos más dispuestos a informarnos de todo aquello que nos afecta, especialmente de las medidas políticas. Y, cómo no, tomar parte en los foros de gestión o de debate sobre esos temas.

Sin embargo, esta demanda reiterada de mayores cauces de participación no se corresponde con una utilización extensa de los que ya existen. Que nadie me malinterprete. No quiero decir, ni mucho menos, que sean suficientes y que no haya que intentar modificarlos o ampliarlos. Pero sí es cierto que los que hay no son ni conocidos ni frecuentados por la mayoría. De hecho, por casi nadie. Por no decir el movimiento asociativo, en las que la asistencia de personal es cada día más escasa lo que, coincidiendo con la situación de menos recursos ocasionada por la crisis, pone a muchas asociaciones al borde de la desaparición. Parece que hay muchas ganas de participar pero sin movernos de casa, casi mejor que vengan a buscarnos.
Se me ocurren muchos sitios en los que cualquier ciudadano puede informarse y opinar sobre qué se está haciendo, incluso en muchos de ellos puede llegar a formar parte de esa toma de decisiones. Sin embargo, ni los plenos municipales, ni los de distrito, ni las reuniones de las asociaciones de vecinos, ni las asambleas de las AMPAs a las que hacía referencia al comienzo del artículo,… están atestadas de asistentes que muestren unas enormes ganas de participar y colaborar.

Y es que está bien reunirse con los amigos para hablar de política, sea en el bar o en una plaza. Pero resulta mucho más productiva la contribución que se puede hacer en cualquier organización. Y seguro que hay cientos sobre cualquier tema que nos pueda interesar o que nos afecte directamente. No vale con juntarnos un día, levantar la mano, y decir dos obviedades que, por simples, a nadie le parecen mal. Hay que intentar llegar más allá. Eso implica trabajo y compromiso, que es en sí lo que quiere decir participar.

http://elola.blogia.com
@JJElola

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here