inicio
 Líder en Prensa local de Madrid |  Lunes, 19 de agosto de 2019
Recordarme   Entrar
    Lo olvidé   |   Registrarse
20/12/2018 - Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada Bruguera Preparar para imprimir   Bookmark and Share
Votar:  
Resultado: 0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos   0 votos

Relato en primera persona de la agresión de los CDR a Álvaro de Marichalar

El pasado 6 de diciembre llegué a Gerona a las 11 de la mañana con la intención de asistir a una concentración con motivo del 40 Aniversario de la Constitución, (convocada por diversas plataformas ciudadanas lideradas por “Borbonia”) a la que había sido invitado a participar.

Aparqué mi vehículo -con el que había viajado el día anterior conduciendo 16 horas desde Suiza- en el aparcamiento del hotel Carlomagno. Me encontré con mi amigo gerundense Ramón-A. que se ofreció a acompañarme al lugar de la concentración en la Plaza de la Constitución, ya que por la mañana se habían producido altercados y cargas de los Mozos de Escuadra para vaciar la referida plaza que habían ocupado grupos de extremistas separatistas “CDR” con la intención de boicotear la concentración “constitucionalista” autorizada varias semanas atrás.

Mi amigo equivocó el camino de acceso controlado a la plaza y fuimos a desembocar inesperadamente y por sorpresa a una calle atestada de radicales separatistas. Justo antes de conseguir cambiar de dirección para evitarlos, fui reconocido por un individuo de mediana edad que se encontraba de pie en las inmediaciones de un bar junto a varias personas. Sostenía un vaso de vino que me tiró a la cara mientras pronunciaba mi apellido y me insultaba gravemente voz en grito.

Ante su violenta expresión de odio y comportamiento extraviado, decidí no reaccionar y tratar de zafarme del enajenado y sus amigos que también comenzaron a insultar y acosarme a empujones. Al mismo tiempo, varias decenas de extremistas comenzaban a correr hacia mi posición, atraídos por los gritos insultantes de mi agresor y sus acompañantes.

Al poco rato y mientras intentaba poner tierra por medio, el citado agresor (que seguía acosándome junto al grupo cada vez más numeroso) me propinó un fortísimo empujón traidor por la espalda. Como consecuencia caí al suelo haciéndome bastante daño en las manos y rodilla izquierda, quedando el pantalón roto a la altura de la rodilla.

En el suelo fui insultado, golpeado y pateado por el grupo de extremistas violentos, que entre otros daños me destrozaron el móvil que llevaba en el bolsillo trastero derecho del pantalón. Como pude y de forma milagrosa pude levantarme del suelo y despegarme un poco de toda esa manada de cobardes, echando a correr en dirección a la Plaza de la Constitución.

Pude ver detrás mío cómo mi amigo Ramón lograba pasar desapercibido sin sufrir ataque. Mientras corría, además de los insultos podía oír los gritos de “matarlo, matarlo...”  Gritos que también pudo oír mi amigo Ramón que seguía mi carrera de lejos. Entre los terroristas callejeros que me perseguían corriendo e intentando derribarme a empujones y golpes, aparecieron de repente dos personas diciéndome que eran policías de paisano infiltrados y que confiara en ellos porque iban a intentar ayudarme a llegar hasta la zona acordonada de la plaza.

Mientras corría pude ver que los citados policías impidieron en varias ocasiones que mis perseguidores más próximos pudieran agarrarme y derribarme. De haber conseguido tirarme al suelo por segunda vez, probablemente no estaría vivo hoy. Los agentes de policía llevaban en las manos un dispositivo de defensa -probablemente de descargas eléctricas- que no llegaron a utilizar contra los violentos terroristas callejeros que me acosaban.

Nunca había visto extremistas de cualquier signo, tan enajenados y tan ciegos de odio. Seguramente porque en el caso del separatismo catalán hay un “odio financiado...” muy extendido que no conoce límites (como sabemos bien aquí todos los catalanes y resto de españoles y europeos). La aparición de los dos policías -leales a la Ley- supuso una gran suerte para mí. Su valiente actuación se desarrolló de forma absolutamente profesional, colaborando eficazmente a que yo pudiera salir de las garras de la manada de terroristas callejeros.

Por fin conseguí ponerme a salvo y quince minutos más tarde estaba pronunciando unas palabras para los concentrados en la plaza de la Constitución. Agradecí la actuación de los agentes de los MOZOS DE ESCUADRA LEALES A LA LEY Y A LA CONSTITUCIÓN y perdoné a nuestros compatriotas separatistas agresores, aunque su cobardía y violencia fueron extremas.

MI PERDÓN -ACLARÉ- NO PUEDE IMPEDIR QUE LA POLICÍA DEBA IDENTIFICARDOS, DETENERLOS Y PONERLOS A DISPOSICIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA PARA SER PROCESADOS LO ANTES POSIBLE POR SU ABYECTO COMPORTAMIENTO TERRORISTA CRIMINAL.

Los números de los agentes que me ayudaron a salir del alcance de los terroristas callejeros: XXXX y XXXXX (no los publico para que no sean señalados por sus “compañeros” desleales a la Ley). Al terminar la concentración me dirigí a una ambulancia que estaba estacionada en las inmediaciones para pedir un poco de agua oxigenada con la que limpiarme las heridas. Después acudí al centro de salud de guardia para que me vieran, curaran e hicieran un parte de lesiones. Los dos médicos que me atendieron fueron amabilísimos conmigo y quedaron tristemente sorprendidos por lo sucedido en su Ciudad.

Queda patente que el Reino de España es hoy un Estado fallido en Cataluña, por lo que todos los catalanes y resto de españoles tenemos el deber de movilizarnos para evitar que la banda organizada de traidores separatistas robe la Nación a la Nación. También queda patente que muchísimos agentes de la policía autonómica catalana, son leales a la Constitución, es decir Leales a todos los catalanes y resto de españoles. Se trata de agentes de los Mozos de Escuadra que defienden a todos por igual, independientemente de la posición o ideología política que tenga cada persona; defendida o defensora.

La noble, legítima, valiente y admirable actuación policial de los referidos agentes del cuerpo de Mozos de Escuadra el día 6 de diciembre en Gerona, contrasta con la actuación ilegítima, cobarde, innoble y execrable que sufrí el 26 de octubre de 2017 en la Plaza de San Jaime, a manos de otros agentes del mismo Cuerpo Policial hoy denunciados ante los Tribunales de Justicia de Barcelona y ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Seguimos trabajando para que todos los agentes de nuestra policía regional catalana sean siempre Leales a todos los catalanes por igual. Seguimos trabajando para conseguir que llegue el día en que el terrorismo callejero desaparezca de España y que los políticos rufianes que lo alientan -como el traidor Torra- compadezcan ante la Justicia nacional e internacional.









Enviar
Normas de uso
- Esta es la opinión de los usuarios, no de El Distrito.

- Los comentarios contrarios a las leyes españolas, injuriantes o difamatorios serán eliminados, así como aquellos que consideremos que estén fuera del tema o contengan publicidad.

- "Aviso al moderador". Si considera que algún comentario incumple la normativa, le agradecemos nos lo comunique por esta opción para nuestra valoración.
© Gestor de contenidos Gestor de contenidos HagaClic