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10/04/2008 - Almudena Cortés Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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Imagen actual de los balcones del edificio, un auténtico peligro.
Tras cinco años de denuncias, el edificio de Cavanilles 14 sigue sin ser rehabilitado
Actualmente sólo hay una vivienda habitada, pero la situación es degradante: suelos hundidos, ratas, balcones destrozados...así está el edificio.

Balcones con peligro de desprendimiento, embolsamiento de los enfoscados, suelo del patio interior hundido, olor nauseabundo, presencia de roedores. Este es el estado en el que se encuentra el edificio situado en la calle Cavanilles número 14, y es la situación que se lleva denunciando desde hace cinco años. 

En 2003 la Junta de Retiro dictó una orden de ejecución de obras, exigiendo a la Comunidad de Propietarios del edificio que subsanara las deficiencias visibles, es decir, los balcones en mal estado y el desprendimiento parcial del voladizo de dichos balcones. 

Los propietarios no hicieron nada, por lo que por resolución del gerente del distrito, a fecha de 14 de enero de 2005 se inició la ejecución subsidiaria, es decir, el Ayuntamiento se encargaría de las obras de rehabilitación del edificio pero después cobraría su coste a los propietarios. 

Tras unos estudios del edificio, y aún sin empezar ningún tipo de obra, la Dirección General de Gestión Urbanística solicitó en noviembre de 2006 que se paralizaran las actividades ya que se iban  a proponer actuaciones más globales, es decir, la demolición del mismo y que se iba a aplicar la expropiación por incumplimiento de la función social de la propiedad, en la que se explica que “los propietarios de terrenos, construcciones y edificios tienen el deber de mantenerlos en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro”. 

Un riesgo para los viandantes
Tal y como está el edificio, el riesgo para los viandantes es grande,  además de para los que habitan en él. Algunos de los balcones están a punto de desprenderse, con el peligro que conlleva que algún cascote caiga a la acera e hiera a cualquier viandante que pase por allí. 

Para evitar este hecho se ha colocado una valla impidiendo la entrada al local comercial que está junto al portal, una huevería que abre sólo un día a la semana y en la que siempre se forman grandes colas. Este ‘parche’ sólo evita el paso por esa zona de la calle, pero el problema está en que son todos los balcones los que se encuentran en mal estado, por lo que el peligro no ha desaparecido. 

Desde el PSOE se ha denunciado esta situación. En el Pleno municipal del pasado 25 de febrero, el vocal de urbanismo, Jose Luis Dávila, presentó una propuesta en la que pedía que la Junta instara al Área de Urbanismo y Vivienda a que tomara las medidas necesarias para evitar males mayores por la situación de degradación en la que se encuentra el edificio. 

Tras la propuesta, el concejal presidente de la Junta confirmó que se está tramitando un expediente de ruina contradictorio, y prometió que pasaría un informe a Vías Públicas y pediría a los servicios técnicos de Sanidad un informe sobre la salubridad del edificio. 

La cuestión es que los trámites burocráticos son lentos y mientras, el edificio sigue en ruinas y suponiendo un verdadero peligro.

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