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30/09/2009 - Marina Osuna Preparar para imprimir   Bookmark and Share
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El restaurante se fundó entre las antiguas herrerías de la calle de Cuchilleros.
El restaurante más antiguo del mundo

La calle de Cuchilleros huele a tradición, a historia y a la gastronomía de uno de los hornos con más solera de Madrid. Es el aroma característico de Casa Botín. Considerado el restaurante más antiguo del mundo por el libro Guiness de los Récords, este viejo rincón de la capital fue, desde donde se tiene constancia, una casa bodega. Su ruinosa construcción de una planta adosada a la cerca de la Villa fue sustituida por la actual, tras solicitarse, en 1590, privilegio de exención de huéspedes de aposento. Según se cree, es muy probable que la cueva, actualmente utilizada como comedor, sea la primitiva. En 1725, tras reformar la planta baja, se instaló el horno de asar, sin duda culpable de la longevidad del local. Se trata de una pieza sólidamente construida, decorada con azulejos y abastecida con leña de encina. Características que, unidas a los mejores ingredientes, proporciona sus asados clásicos al estilo castellano tan universalmente apreciados. Los alojamientos de los huéspedes desaparecieron en torno a 1860 para dar lugar a viviendas. Se aprovechó entonces para decorar la planta baja como pastelería, aunque sin interrumpir la tradición de los asados que por aquella época ya gozaban de gran fama. Ocho años más tarde, el negocio recayó en manos de Cándido Remis, sobrino de los fundadores originarios, Jean Botin y su esposa (de origen francés). Precisamente de esta época procede el nombre actual del restaurante (Sobrino de Botín). Tal ha sido la fama del asador, que escritores de la talla de Galdós lo mencionaron en sus obras. En 1920 la familia González se hizo cargo del negocio, manteniendo el local intacto. Desde 1725 los fogones de este restaurante no han dejado así de funcionar, y madrileños y foráneos de tres siglos diferentes han disfrutado, como lo siguen haciendo hoy, de su cocina de calidad, en un ambiente propio del siglo XVIII.

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