1 Comentario

  1. CRIMINA ET POENAE

    Crimen y castigo. En el Auto Judicial del 6 de Abril, la Audiencia Nacional en la Sala de lo Social, expone lo que han declarado en sede judicial los equipos jurídicos del Estado: el Gobierno sabía desde el 24 de enero que España se enfrentaba a una «epidemia» con alto riesgo de contagio; tuvieron que admitir que mes y medio antes del 8M ya habían comenzado a comprar material ante la evidencia de la propagación del virus en España. Pero las compras fueron insuficientes e ineficaces dada la magnitud de la pandemia y además los mandos policiales daban la orden política (el material estaba destinado en principio a la protección de agentes de la Policía Nacional) de reducir el uso del material para no provocar alarmismo, o sea, que la población no supiera de la gravedad de la epidemia. Siguen diciendo los juristas del Estado que: “Ante la insuficiencia del estocaje existente, se iniciaron ya desde el día 25-01-2020 los primeros contactos con empresas suministradoras de dichos materiales, pidiéndoles presupuestos para adquisiciones masivas de EPIs.”
    Pero como era “vital” para el Gobierno que se celebrase el 8M por las presiones desquiciadas de Montero e Iglesias, el Consejo de Ministros en pleno aprobó la realización de la manifestación, en la que muchos miembros del mismo participaron y algunas se contagiaron. Obviaron todas las recomendaciones que la OMS y otros organismos dieron, obviaron la cercanía con Italia que ya estaba sumida en el caos, las declaraciones del ministro Illa y Fernando Simón, jefe del Centro de Coordinación de Alertas y Epidemias Sanitarias, eran el disparate hecho verbo, primero negando cualquier tipo de peligro: “Nosotros creemos que España no va a tener como mucho más allá de algún caso diagnosticado” decía Simón el 30 de Enero, tres meses después decía: “Esperemos que no haya transmisión local. Si la hay, será transmisión muy limitada y muy controlada”. A su vez el Ministro de Sanidad, Illa, nos decía el 14 de Febrero: “Estamos preparados para hacer frente a cualquier situación. No hay ninguna razón de salud pública que aconseje tomar ninguna medida”
    Las resoluciones que han adoptado han sido lentas, tardías y en algunos casos erráticas. La esquizofrenia política dentro del Gobierno nos ha llevado a ser uno de los países más castigados por esta pandemia con, a día de hoy, 166,000 contagiados y 17,000 fallecidos. Si tenemos en cuenta el porcentaje del número de habitantes creo que estaríamos en el primer lugar o casi, un desastre que se pudo haber evitado. Y el Gobierno se dedica a echar la culpa a todo el mundo menos a ellos, en ningún momento se han disculpado por sus errores e imprevisiones.
    Pero todo a su tiempo, es tal el cúmulo de desaciertos, decisiones tomadas ideológicamente, descontrol de los medios del Estado, desorganización y caos en la centralización de poderes, ineficacia y arrogancia de los dirigentes de PSOE y Podemos, que el Auto de la Audiencia Nacional no es más que el principio de lo que estoy seguro será uno de los procesos judiciales más contundentes de la Historia de España. Porque esos que hoy se sientan en el Consejo de Ministros son culpables todos del crimen cometido contra el pueblo español. Tan sólo espero que del sillón del Consejo de Ministros pasen todos al banquillo de los acusados del Tribunal Supremo y reciban el merecido castigo.

    Ismael Eguren

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here